• Contacto
  • Barcos
  • Portal del suscriptor
miércoles 22 de julio de 2026   - 11:57 CEST
El Faro de Melilla
  • Sucesos
  • Frontera
  • Tribunales
  • Sociedad
  • Cultura
  • Educación
  • Política
  • Deportes
  • Marruecos
  • Opinión
Sin resultados
Ver todos los resultados
El Faro de Melilla
  • Sucesos
  • Frontera
  • Tribunales
  • Sociedad
  • Cultura
  • Educación
  • Política
  • Deportes
  • Marruecos
  • Opinión
Sin resultados
Ver todos los resultados
El Faro de Melilla
Sin resultados
Ver todos los resultados
Inicio » Editorial

Melilla, el coladero de la inmigración ilegal

por Redacción El Faro
10/02/2013 09:22 CET

Compartir en WhatsappCompartir en FacebookCompartir en Twitter

Lo peor que nos puede pasar a los seres humanos es que confundamos lo horrible con lo normal o la efemérides con la noticia. Estamos tan familiarizados con la llegada de pateras a Melilla, con los asaltos a la valla o con el hallazgo de inmigrantes en dobles fondos de vehículos que hay quien ni se inmuta y sigue haciendo ‘footing’ cuando ve un grupo de subsaharianos desembarcar y echar a correr por el Paseo Marítimo. Ayer volvió a entrar a plena luz del día y por Los Cárabos una patera en la que viajaban dieciséis inmigrantes. Llama la atención la facilidad con que estas embarcaciones burlan los controles de la Benemérita. Es una suerte que mandos de la Comandancia de la Guardia Civil hayan desistido de sancionar a los agentes que no ven entrar una patera por la playa porque pocos efectivos habrían escapado del tirón de orejas. ¿Qué pasa, que no estamos ni tan seguros ni tan bien protegidos como creemos? No. Faltan medios y efectivos y ya se sabe, las mafias que trafican con personas van casi siempre por delante. También influye que la crisis es crisis en todas partes y si en España estamos mal, en el Sahel, con toda probabilidad, están peor. Si Melilla tuviera un sistema de vigilancia como el que protege la costa de Valencia, Murcia y Almería y no un guardia con las cervicales echas polvo por el peso de las cámaras térmicas, igual sería más fácil diferenciar una barca de pesca, de una patera. La pobreza da bríos y aguza el ingenio. Y si no, que se lo pregunten al conductor kamikaze que el pasado jueves estrelló un Mercedes contra la verja de la frontera de Beni Enzar y logró entrar en Melilla, hiriendo a dos policías nacionales y a tres agentes marroquíes. O a los 200 inmigrantes que el viernes intentaron asaltar la valla por el río Nano. La escalada de agresividad va en aumento porque el hambre no entiende de modales ni el frío atiende a razones. Mientras Europa siga mirándose su ombligo alemán y no baje la mirada hacia Melilla, seguiremos siendo un coladero de la inmigración ilegal. Melilla no puede con todo lo que se le viene encima. Esto sólo acaba de empezar.

RelacionadoEntradas

Melilla

La prensa no es un tablón de anuncios

hace 4 horas
Melilla

Zona Centro vuelve a la carga para alegrar el verano melillense

hace 1 día

España levanta de nuevo la Copa del Mundo

hace 2 días

Una nueva realidad en la frontera de Melilla

hace 4 días

La procesión que mantiene viva el alma marinera de Melilla

hace 5 días

La OPE repunta en Melilla con un aumento del 19% de pasajeros

hace 6 días

Lo más visto

  • La explanada del SEPES, un gran punto de encuentro de las noches de verano

    0 shares
    Share 0 Tweet 0
  • Melilla crea dos nuevos departamentos en su Gobierno

    0 shares
    Share 0 Tweet 0
  • Guelaya explica la llegada de grandes saltamontes a Melilla

    0 shares
    Share 0 Tweet 0
  • Multas de hasta 200 euros si la ITV de tu vehículo está caducada o es desfavorable

    0 shares
    Share 0 Tweet 0
  • Baleària eleva el estándar de calidad en las rutas de Melilla con Almería y Motril con el ‘ferry Bahama Mama’

    0 shares
    Share 0 Tweet 0
  • Medio auditado por   
  • Contacto
  • Aviso legal
  • Términos de uso
  • Política de privacidad
  • Política de Cookies

Grupo Faro © 2023

Sin resultados
Ver todos los resultados
  • Sucesos
  • Frontera
  • Tribunales
  • Sociedad
  • Cultura
  • Educación
  • Política
  • Deportes
  • Marruecos
  • Opinión

Grupo Faro © 2023