El Gobierno de la Ciudad Autónoma de Melilla ha comenzado a acondicionar este viernes el polideportivo Lázaro Fernández, ubicado en el barrio del Real, para ofrecer pernocta a las personas atrapadas por el colapso de la Operación Paso del Estrecho (OPE) tras el cierre de la frontera de Beni Enzar. El consejero de Medio Ambiente y Naturaleza, Daniel Ventura, ha explicado que la Ciudad ha contactado con Cruz Roja para que, con sus propios recursos, instale allí un dormitorio para quienes quieran pasar la noche.
En la frontera, el equipo de gobierno mantiene desplegadas carpas, hamacas y sillas, además de un servicio de aseos que se ha triplicado con nuevos puntos repartidos por distintas zonas. Hasta 30 o 40 informadores medioambientales se han desplazado también al lugar para dar apoyo durante toda la jornada.
En paralelo, el comedor social San Francisco trabaja en la preparación de 1.500 bolsas de comida, compuestas por un bocadillo, una pieza de fruta, una botella de agua y un zumo. Ventura ha explicado que el reparto se ha retrasado porque antes ha sido necesario atender a las familias en riesgo de exclusión que dependen habitualmente de ese comedor. Los 1.500 bocadillos se están terminando de elaborar y su distribución podría completarse en aproximadamente una hora.

Cruz Roja, los informadores medioambientales y el Servicio Operativo colaboran conjuntamente en el reparto de aquellos productos que no requieren manipulación de alimentos, como el agua y el zumo. El consejero ha señalado que varias consejerías, consejeros y directores generales llevan trabajando desde primera hora de la mañana, entre ellas Seguridad Ciudadana, Política Social y técnicos de Medio Ambiente y Naturaleza, en la planificación del dispositivo.
Ventura ha avanzado además un plan de contingencia para el caso de que la frontera no se abra o el embolsamiento de vehículos no pueda resolverse durante la noche. Si esa situación se mantiene, los vehículos que lleguen en los próximos barcos subirían hasta la explanada de Rostrogordo, donde se atendería a los ocupantes en el centro de ocio de la zona. El consejero ha indicado que ese escenario, el más desfavorable, ya está planificado por la Ciudad.
El dispositivo se suma al desplegado desde primera hora del viernes, cuando la Ciudad repartió más de 500 sillas y 200 hamacas entre las cerca de 1.500 personas varadas en la OPE. Ventura ha recordado que, de no abrirse la frontera, la Ciudad deberá atender también a otros 180 vehículos, unas 400 o 600 personas más, que llegarán previsiblemente esta tarde noche.








