La jornada comenzó en Ceuta, donde Felipe VI y Letizia se despidieron de los vecinos antes de poner rumbo a la ciudad autónoma hermana. En Melilla, la expectación crecía desde primera hora, ya a las ocho de la mañana se veían los primeros curiosos. La Plaza de España poca a poco se llenó de ciudadanos que esperaban su llegada, banderas y gritos de apoyo. Era un día esperado desde hacía casi 19 años.
Los Reyes abandonaron el Parador de Ceuta a primera hora de la mañana para dirigirse al helipuerto y viajar hasta Melilla. Antes de marcharse, se detuvieron a saludar a los ceutíes que se habían acercado para despedirlos. "Gracias, Majestad, no nos olvidéis", les dijeron algunos vecinos.
En Melilla, mientras tanto, todo estaba preparado para recibirlos. A la salida del aeropuerto se colocaron unas letras de bienvenida para recibir a los monarcas. En los alrededores, numerosos melillenses se apostaron junto a la rotonda para ver pasar el vehículo real. Muchos habían salido a la calle con la intención de no perderse un momento que llevaba años sin repetirse.
El coche de los Reyes tomó la rotonda en dirección a la calle Jiménez e Iglesias, en el barrio del Real. Desde allí, continuó hacia el paseo marítimo Francisco Mir Berlanga y después por el paseo marítimo Alcalde Rafael Ginel, hasta alcanzar la Plaza de España.
Durante todo el recorrido, Felipe VI y Letizia fueron saludando a los ciudadanos. A su paso, los vecinos respondían con muestras de cariño y entusiasmo. La visita había despertado una gran expectación y las calles se convirtieron en el primer escenario de una mañana histórica para la ciudad.
La llegada estaba prevista para las 11:45 horas. Finalmente, el avión de los monarcas aterrizó en Melilla y el presidente de la Ciudad Autónoma, Juan José Imbroda, junto a los miembros de la corporación, se preparó para recibirlos a las puertas del Palacio de la Asamblea.
La espera
Desde antes de las once de la mañana, miles de personas comenzaron a ocupar la plaza. Los más madrugadores buscaron sitio en primera fila, frente al Palacio de la Asamblea, para ver de cerca a los Reyes. La espera estuvo acompañada de gritos de "Yo soy español", "Melilla no se vende" y muestras de apoyo a Ceuta.
La expectación también dejó momentos de tensión. Sobre las 11:30 horas, la llegada de la delegada del Gobierno en Melilla, Sabrina Moh, fue recibida con gritos de "fuera" por parte de algunos asistentes.
Poco después, la atención volvió a centrarse en la llegada de los monarcas. Alrededor de las 12:00 horas, Felipe VI y Letizia alcanzaron la Plaza de España entre gritos de "Viva España", "Felipe" y "Leticia". Allí los esperaba Imbroda, acompañado por las autoridades.
Pero los Reyes no se limitaron a entrar en el Palacio de la Asamblea. Se acercaron a las barreras para saludar a los melillenses que aguardaban desde primera hora. Durante casi una hora estrecharon manos y se hicieron fotografías con quienes ocupaban las primeras filas, mientras los vecinos coreaban sus nombres.
Era la primera visita de Felipe VI y Letizia a la ciudad como Reyes y la primera de la Corona en casi 19 años, desde la visita de don Juan Carlos y doña Sofía en noviembre de 2007.
La mañana continuó en el Palacio de la Asamblea, donde estaba previsto que los monarcas recorrieran el Salón Dorado y recibieran la Llave de Oro de la ciudad de manos de Imbroda. La Plaza de España, recién inaugurada, se convirtió así en el punto de encuentro entre la Corona y una ciudadanía que llevaba años esperando este momento.







