Los trabajadores que prestan servicio en el almacén del Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) de Melilla reclaman que se revisen sus condiciones laborales y, especialmente, la correspondencia entre las funciones que desempeñan diariamente y la categoría profesional que figura en sus contratos y nóminas.
Estos trabajadores de la empresa Eulen se han puesto en contacto con El Faro para trasladar una situación que, según han explicado, no busca plantear únicamente una reivindicación laboral, sino que se analice de forma independiente si las condiciones de estos trabajadores se corresponden con las tareas que realizan.
Entre las principales cuestiones que quieren aclarar se encuentran sus salarios, la categoría profesional, los complementos, el trabajo durante fines de semana y festivos, los desplazamientos y las condiciones específicas derivadas de trabajar dentro del CETI.
En primer lugar, consideran que sus salarios "son reducidos" en relación con las funciones que desarrollan y con el coste actual de los gastos básicos.
"Todo ha subido: Alimentación, transporte, combustible, vivienda y gastos básicos. Mientras tanto, tenemos que hacer verdaderos esfuerzos para llegar a final de mes".
Ante esta situación, los empleados están tratando de comprobar si las nóminas se están calculando correctamente y si se están abonando todos los conceptos y complementos que pudieran corresponderles. Para ello, aseguran haber recurrido a organizaciones sindicales y a los organismos competentes con el objetivo de que se analice su situación.
Sin embargo, la principal cuestión que plantean está relacionada con la categoría profesional.
Según han recalcado, aparecen en sus nóminas como auxiliares de servicios, aunque aseguran que su actividad diaria está directamente vinculada al funcionamiento del almacén del CETI. Entre sus tareas se encuentran la preparación y organización de palés, el uso de transpaletas, el traslado y recepción de mercancías, la colocación de productos, la organización de materiales y el mantenimiento del orden del almacén.
"Realizamos todas las tareas necesarias para que el almacén del CETI funcione diariamente".
Por ello, reclaman que se compruebe si la categoría profesional asignada se corresponde realmente con las funciones que desempeñan.
"¿Cómo puede ser que trabajadores que realizan diariamente funciones de almacén, utilizan transpaletas, preparan palés y manipulan mercancías estén encuadrados como auxiliares de servicios? Queremos saber qué categoría aparece en nuestros contratos, qué convenio se nos aplica, qué funciones contempla la contratación y cuáles son las funciones que realmente desempeñamos".
Un almacén dentro del CETI
Otra de las cuestiones que plantean está relacionada con las características del propio puesto de trabajo. Los empleados recuerdan que no desempeñan sus funciones en un almacén convencional, sino dentro del CETI, que depende del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, donde mantienen contacto directo y diario con los usuarios.
Según han explicado, esta circunstancia implica tener que atender y comunicarse con personas y afrontar determinadas situaciones que, en algunas ocasiones, han llegado a ser complejas o conflictivas.
Si bien aseguran que esta circunstancia no implica automáticamente el derecho a percibir un plus de peligrosidad, sí consideran que debería estudiarse si las condiciones reales en las que desarrollan su actividad deben tener algún reflejo en sus condiciones laborales, salariales o de seguridad.
A esta realidad se suma el uso de diferentes idiomas. Los empleados del almacén del CETI aseguran que, además del español, recurren en determinadas situaciones al árabe y al tamazight para poder comunicarse con los usuarios. Por ello, plantean también si este conocimiento lingüístico, cuando resulta necesario para el desarrollo del servicio, debería contar con algún tipo de reconocimiento o complemento.
Desplazamientos y horarios de comida
Los trabajadores también ponen el foco en su desplazamiento diario hasta el CETI. Tal y como han explicado, deben asumir diariamente el coste de acudir hasta su puesto, señalando que no tienen conocimiento de que se les esté abonando un plus específico por transporte o desplazamiento.
"En una situación económica en la que el combustible y el transporte son cada vez más caros, este gasto supone una carga importante para trabajadores que ya perciben salarios reducidos".
A ello se suman las dificultades relacionadas con los horarios de las comidas. Dependiendo del turno, los trabajadores alegan que pueden encontrarse realizando su jornada mientras coinciden las horas habituales de desayuno, comida o cena. Además, lamentan como la ubicación del centro dificulta además que puedan regresar a sus domicilios durante los descansos, lo que puede generar gastos adicionales para alimentarse durante la jornada, según han manifestado.
"Los trabajadores de tarde, por ejemplo, pueden encontrarse trabajando durante horarios en los que normalmente tendríamos que comer y los trabajadores de mañana pueden encontrarse con situaciones similares respecto al desayuno o la comida".
Por último, también afirman tener dudas respecto al tratamiento de las horas trabajadas durante sábados, domingos y festivos. Estos empleados quieren comprobar, mediante la revisión conjunta de cuadrantes y nóminas, si estas jornadas están siendo correctamente compensadas y reflejadas.
"No queremos que se nos regale nada. Queremos saber cuáles son nuestros derechos, saber qué convenio se nos aplica, saber cuál es nuestra categoría profesional correcta, saber cuánto debemos cobrar, saber qué complementos existen y saber si Eulen está aplicando correctamente todas las condiciones. Si todo está correcto, queremos que alguien nos lo explique. Pero si existe alguna irregularidad o alguna condición que pueda mejorarse, queremos que se conozca y que se corrija. Estamos hablando de trabajadores que todos los días acudimos a nuestro puesto y hacemos que el servicio funcione. Mientras las empresas tienen que preocuparse legítimamente por su rentabilidad, el trabajador tiene que preocuparse de algo mucho más básico: poder llegar a final de mes".
Este medio ha tratado de ponerse en contacto con la empresa Eulen para conocer su versión y recabar una valoración sobre las cuestiones planteadas por los trabajadores. Sin embargo, hasta el momento de esta publicación, la empresa no ha obtenido respuesta alguna.
Conocer el caso de primera mano
Desde Delegación del Gobierno han señalado a El Faro que las cuestiones relativas a las condiciones laborales —como la categoría profesional, el salario o la compensación por el trabajo en festivos— corresponden al ámbito de la relación laboral entre los trabajadores y la empresa adjudicataria. Por tanto, su valoración y eventual resolución corresponde a la empresa y, en su caso, a los organismos competentes en materia laboral.
No obstante, Delegación también ha asegurado que mantiene una posición favorable a la mejora de las condiciones laborales y salariales de los trabajadores. En este sentido, han querido destacar los "avances" impulsados durante los últimos 8 años por el Gobierno de España en materia de derechos laborales, empleo y protección social, así como las medidas destinadas a reducir la precariedad laboral.
"Hemos estado trabajando para revertir la situación de precariedad que, como consecuencia de las políticas del PP, afectó durante años a buena parte de los trabajadores de nuestro país y también de nuestra ciudad".
Ante las dudas planteadas por los trabajadores, este medio ha consultado al sindicato Central Sindical Independiente de Funcionarios (CSIF) de Melilla, que ha explicado como, actualmente, no cuenta con representantes en este servicio, por lo que han emplazado a los trabajadores a mantener una reunión con CSIF para conocer de primera mano la situación y poder analizar las circunstancias concretas antes de determinar las posibles actuaciones.
Desde este sindicato consideran necesario disponer de la documentación correspondiente y conocer las condiciones reales del servicio para poder valorar cada una de las cuestiones planteadas.
Mientras tanto, los trabajadores del almacén del CETI reclaman que sus condiciones sean revisadas y que se determine, con documentación y criterios objetivos, si existe correspondencia entre el trabajo que realizan cada día y las condiciones laborales que figuran sobre el papel.








