En su evaluación del último borrador, CESM y SMA han reconocido algunos progresos, como la eliminación de la obligación de exclusividad para especialistas jóvenes y la igualdad en la retribución de las guardias. No obstante, critican que los cambios son «muy insuficientes» y que persisten serias ambigüedades que afectan negativamente a los profesionales. Además, el sistema de jornadas ordinarias y complementarias sigue sin modificaciones significativas, perpetuando la sobrecarga laboral sin compensaciones adecuadas.