En este lunes, 31 de marzo, la comunidad musulmana de Melilla se ha visto inmersa en la celebración del Eid al-Fitr. Esta fiesta familiar y de unión ha reunido hoy a decenas de miles de ciudadanos junto con sus seres queridos.
La jornada ha arrancado a primera hora de la mañana. Las familias han estrenado ropa nueva y muchos se han dirigido al rezo colectivo de la Musal-la. Y es que como bien marca el Sagrado Corán, los rezos colectivos son más que recomendables, especialmente en conmemoraciones como el Eid al-Fitr.
Tras la oración y el posterior sermón o jutba, ha comenzado el retorno al hogar, allí tocaba desayunar. La tradición manda degustar cus cus con leche y calabaza, acompañado de incontables pastas, pañuelos, jeringos y demás platos.
Los niños son unos de los grandes protagonistas de esta festividad, pues a lo largo del día han recibido regalos y golosinas que les ha llenado de alegría y diversión.
Una jornada, sin duda, de encuentro familiar y alegría que empezó por la mañana en el hogar y que ha continuado a lo largo de todo el día. Ha tocado visitar a los allegados casas y felicitarles por esta Pascua de final del mes de Ramadán.
Familia Amar
Una vez concluido el rezo colectivo, la familia Amar volvió a casa y se reunió para desayunar. La mesa estaba repleta de dulces variados para comenzar la jornada con energía. No era para menos, pues tocaba visitar a los seres queridos y recibir visitas de amigos y vecinos.
La Mtarba ha rebosado de alegría desde primera hora de la mañana. No sólo había comida en esta mesa, sino que los más pequeños de esta entrañable familia han recibido sus regalos, acompañados de dulces varios. Cabe destacar que este hogar del barrio de Cabrerizas estaba plenamente decorado para la ocasión, con guirnaldas y luces. Sin embargo, ningún artículo ha opacado al sagrado Corán, que ocupa un lugar predominante en la casa.
Tras el desayuno y la convivencia familiar, llegó el turno de las visitas. Algunos fueron a casas de familiares, mientras que otros por su parte, recibieron a los amigos y dieron una vuelta. En definitiva, un día de no parar.
Familia Mohamed
Por otro lado, la familia Mohamed ha tenido una Pascua muy completa. Si bien no han acudido al rezo colectivo, han realizado el salah en su hogar del barrio Virgen de la Victoria.
Tras el desayuno tradicional de cus cus con leche y calabaza, acompañado de pastas y dulces varios, han recibido a la totalidad de la familia. Los niños han obtenido sus regalos: Juguetes y balones de fútbol. Los pequeños también han tenido su cuaderno de dibujos con motivos de esta festividad, para entretenerse pintando y aprendiendo.
Después de comer juntos, ha continuado la ronda de visitas. Los cabezas de familia han cruzado al país vecino para encontrarse con algunos allegados, mientras los más pequeños han visitado al resto de su familia. La familia restante ha permanecido junta, como siempre debe ser.
En contraposición a como amaneció el día, la casa quedó vacía por la tarde. Sin embargo, el espíritu de unión de la Pascua no ha abandonado, ni lo hará, este domicilio.
Alegría y reunión
El Faro ha consultado a varios asistentes al rezo colectivo para saber cómo se iba a desarrollar sus jornadas por el Eid al-Fitr.
La familia de Jafid se disponía a desayunar para iniciar el recorrido de visitas familiares. Especialmente a los seres queridos con movilidad reducida o a quienes hace mucho tiempo que no ven.
"Es un día feliz, para pasarlo en familia".
El desayuno se repitió a lo largo de toda la mañana. No obstante, las enseñanzas del mes de Ramadán no se han olvidado y este festín de mañana se ha intentado controlar.
Por su parte, Nayra y su familia se disponían a pasar la mejor jornada, todos reunidos y en compañía. Y es que esta melillense se mostró completamente emocionada. "Es un día muy especial", dijo.
La alegría también embargaba al pequeño Omar, quien tras el rezo, ansiaba volver a casa para recibir sus regalos y jugar con sus primos.
Una gran familia
La tradición dicta que después de cada rezo anual, las familias Azmani, Chamlal, Amar y Mimoun se unen para hacerse una foto de recuerdo.
Este gran clan melillense estaba emocionado por el Eid y ansioso por pasar el mejor día, como bien dijo Tufik.
Por su parte, otro de los miembros de esta gran familia, Driss, remarcó como en este día especial para la comunidad musulmana, era necesario disfrutar de los seres queridos y visitarlos para mostrarles el cariño que hay que profesarles.
Asimismo, destacó como tras la finalización del mes de Ramadán, esta jornada era importante para inculcar a los más pequeños una serie de valores de gran importancia como el respeto o la solidaridad.