Aunque la actividad de la Congregación de la Virgen de la Victoria se encuentra actualmente en pausa por el periodo estival, el calendario de los principales actos religiosos en honor a la patrona de Melilla ya está definido. Será a partir de la segunda quincena de agosto cuando la entidad retome su actividad para dar comienzo a una de las celebraciones con mayor arraigo en la ciudad, que culminará el próximo 8 de septiembre con la festividad de la Virgen de la Victoria.
La vocal de la Congregación, Olaya Jiménez, ha explicado que todavía es pronto para hablar de la organización al detalle de los actos, ya que será "bien entrado agosto" cuando comiencen los preparativos.
"De momento no estamos preparando nada, porque eso ya empezamos bien entrado agosto", señala, recordando que la Congregación permanece actualmente de vacaciones y que será en las próximas semanas cuando se intensifique el trabajo organizativo.
El cartel abrirá el calendario de actos
El primer acto previsto será la presentación del cartel anunciador de la festividad, que tendrá lugar el próximo 22 de agosto.
La presentación correrá a cargo de José María Aguilar, mientras que el cartel será una obra realizada por María Milagrosa Reyes, según ha confirmado la Congregación.
Este acto marcará oficialmente el inicio del programa de actividades que cada año antecede a la celebración de la patrona de Melilla y reunirá a devotos y miembros de la Congregación para dar el pistoletazo de salida a las fiestas religiosas.
La novena comenzará el 30 de agosto
Tras la presentación del cartel llegará uno de los momentos centrales de la preparación espiritual para la festividad: la novena en honor a la Virgen de la Victoria.
Los cultos comenzarán el 30 de agosto con la misa de apertura y se prolongarán hasta el 7 de septiembre, víspera de la festividad.
Por el momento, la Congregación aún no puede confirmar el lugar donde se celebrarán las eucaristías diarias, ya que esa decisión continúa pendiente.
Durante los nueve días de novena, cada celebración contará con un grupo encargado de realizar las tradicionales ofrendas.
Además, cada jornada estará dedicada a distintas realidades de la sociedad melillense, una iniciativa que busca implicar a diferentes colectivos en las celebraciones religiosas y fortalecer el carácter participativo de la novena.
El 8 de septiembre, día grande de la patrona
La programación culminará el 8 de septiembre, festividad de la Virgen de la Victoria y uno de los días más significativos para la ciudad de Melilla.
La jornada comenzará con la solemne eucaristía de la mañana, principal celebración litúrgica dedicada a la patrona.
Posteriormente tendrá lugar la tradicional procesión, uno de los actos más esperados del calendario religioso melillense, en el que cientos de fieles acompañan cada año a la imagen por las calles de la ciudad.
No obstante, desde la Congregación insisten en que todavía quedan aspectos por concretar sobre la organización de esa jornada, ya que la actividad comenzará realmente una vez finalice el periodo vacacional.
El cuerpo de acólitos ya está completo
Aunque la mayor parte del trabajo organizativo se desarrollará durante el mes de agosto, algunos aspectos ya se encuentran prácticamente cerrados.
Olaya Jiménez ha explicado que el cuerpo de acólitos encargado de participar en los cultos y en la procesión ya está completamente formado.
Asimismo, ha indicado que el trono de la Virgen de la Victoria cuenta ya con prácticamente todos los portadores necesarios para la salida procesional del próximo 8 de septiembre.
Ambos elementos constituyen una parte esencial del dispositivo que hace posible el desarrollo de la procesión, una de las manifestaciones religiosas más importantes de Melilla.
Una celebración con siglos de historia
La festividad de la Virgen de la Victoria constituye una de las tradiciones religiosas más arraigadas de Melilla. Cada 8 de septiembre, la ciudad rinde homenaje a su patrona con una programación que combina los actos litúrgicos con una de las procesiones de mayor seguimiento popular.
La devoción a la Virgen de la Victoria forma parte de la identidad histórica de Melilla y ha permanecido viva durante generaciones. La imagen es considerada un símbolo espiritual para numerosos melillenses, que cada año participan en la novena y acompañan a la patrona durante su salida procesional.
Durante los días previos a la festividad, la novena representa un tiempo de preparación y oración que reúne a fieles de diferentes edades y colectivos. Las ofrendas diarias y la participación de distintas realidades sociales reflejan el carácter abierto de unas celebraciones que buscan implicar a toda la ciudad.
Agosto marcará el inicio de la actividad
Con la Congregación aún inmersa en el periodo estival, será el mes de agosto el que marque el verdadero comienzo de los preparativos.
La presentación del cartel el día 22 y el inicio de la novena el 30 darán paso a dos semanas de intensa actividad que desembocarán en la festividad del 8 de septiembre.
Hasta entonces, la entidad continúa perfilando algunos aspectos organizativos, aunque ya dispone de un calendario definido para los principales actos y ha confirmado que tanto el cuerpo de acólitos como el trono cuentan prácticamente con todos los participantes necesarios para afrontar una nueva celebración en honor a la patrona de Melilla.








