La Posada, un lugar para el buen comer

Paco Benítez cumple 23 años al frente de un negocio que mantiene viva la tradición hostelera de su familia l Dos salones con capacidad para un centenar de personas ofrecen un ambiente acogedor inspirado en los cortijos andaluces

Hay restaurantes a los que uno llega por recomendación y a los que después apetece volver. La Posada de Paco Benítez lleva 23 años construyendo esa relación con sus clientes a través de una cocina mediterránea tradicional, buenos productos y un trato cercano. Su propietario tiene clara la fórmula. Cuidar lo que llega a la mesa y conseguir que cada persona se marche con ganas de repetir.

“Intentamos dar lo mejor tanto en el servicio como en el producto que va a la mesa”, explicó Paco Benítez, que abrió las puertas de La Posada en 2003. El restaurante ocupa el antiguo local de La Choza, un establecimiento que durante años estuvo regentado por unos empresarios granadinos. Cuando estos decidieron dejar el sector, Paco encontró la oportunidad de emprender por su cuenta y continuar su camino en la hostelería, una profesión que conoce desde pequeño.

El nombre actual también tiene su explicación. La decoración, con sus techos de madera y su estética de cortijo andaluz, llevó al propietario a elegir La Posada. Al entrar, las vigas descubiertas, las dos chimeneas, los cuadros y los colores cálidos crean un ambiente acogedor, pensado para disfrutar de una comida sin prisas y compartir mesa.

El espacio cuenta con dos salones diferenciados, con capacidad para unos 40 comensales cada uno, además de una zona de mesas altas para otras 20 personas. En total, el interior puede recibir a un centenar de clientes. A ello se suma una terraza con capacidad para unos 20 comensales, que Paco pone en funcionamiento cuando la actividad lo requiere.

Pero si algo define la propuesta gastronómica del establecimiento es la importancia que concede a la materia prima. Las carnes ocupan un lugar destacado en la carta, con una amplia variedad de cortes y especialidades Angus procedentes de Estados Unidos, Uruguay y Argentina. “Es una carne muy tierna y no tiene el sabor tan potente como puede tener la vaca”, señaló Benítez. Son piezas que cuentan con una gran aceptación entre los clientes y que, según reconoció, difícilmente faltan en las mesas.

La oferta no se queda ahí. Los pescados frescos del día también tienen su espacio, con elaboraciones tradicionales como el rape a la marinera, conocido antiguamente en Melilla como rape a la rusadir.

Entre los entrantes destacan el jamón de bellota, disponible en versiones del 75% y del 100%, y un queso manchego muy especial para la familia. Este último procede de una tradición que Paco ya conocía del restaurante de sus padres y al que en La Posada le conceden dos meses adicionales de curación antes de llevarlo a la mesa. Son detalles que reflejan el cuidado por los productos y el interés por conservar sabores que llevan años acompañando a la familia.

Detrás de esta oferta hay también un trabajo constante de búsqueda y selección. Paco explicó que desde sus comienzos ha intentado encontrar los mejores productos tanto en Melilla como en la península. En el caso de las carnes, la relación con un proveedor especializado, al que considera ya parte de su familia, le permite mantener una oferta variada y de calidad.

El restaurante cuenta actualmente con diez trabajadores, cinco en sala y cinco en cocina, además de la ayuda de sus familiares. Para Benítez, mantener un negocio durante tantos años exige mucho más que ilusión. Los problemas de personal y de mercancía forman parte del día a día, pero contar con un equipo que acompañe al propietario resulta fundamental. “Lo más difícil es mantenerlo”, reconoció al recordar estas más de dos décadas de actividad.

Los fines de semana son los días de mayor movimiento, especialmente durante el servicio de mediodía. Paco ha observado cómo han cambiado las costumbres de los clientes, que cada vez prefieren más salir a comer y aprovechar después la tarde. Aun así, las cenas también empiezan a recuperar actividad.

La Posada abre su cocina a las 13:15 hasta las 16:00 horas y vuelve a recibir comensales a partir de las 21:00 horas. El establecimiento descansa los lunes y los domingos por la noche. Para reservar, basta con llamar al 952 68 16 29 o escribir al correo laposadadepacobenitez@gmail.com.

Después de tantos años, Paco encuentra su mayor satisfacción en las recomendaciones de quienes han pasado por el restaurante. Para él, que un cliente termine de comer, pague y se marche agradeciendo el servicio y la calidad es “el mejor premio que le pueden dar a una persona si hace bien su trabajo”. Por eso, a quienes todavía no conocen La Posada les lanza una invitación sencilla. Acercarse, sentarse a la mesa y comprobarlo por sí mismos.

 

Cenas y comidas de Navidad

La Posada prepara cuatro menús para grupos, con platos al centro o varios entrantes, un segundo a elegir, bebida y postre para la campaña de Navidad. Los menús para grupos parten de 45 euros, mientras que los de Nochebuena y Nochevieja cuestan 75 y 95 euros, respectivamente.

 

Los platos que no pueden faltar

Entre los imprescindibles, Paco destaca el jamón de bellota, en versiones del 75% y del 100%, y un queso manchego que dejan curar dos meses antes de servirlo. También sobresale el rape a la marinera, conocido antiguamente como rape rusadir, junto a la variedad de carnes Angus y los pescados frescos del día.

 

Una bodega para cada ocasión

La bodega de La Posada conserva entre 1.300 y 1.400 botellas en un espacio climatizado. Predominan las referencias de Ribera del Duero, aunque también hay vinos de Rioja, Priorato y Somontano. Para acompañar un chuletón, Paco recomienda Contino, PSI de Pingus, Pago de Carraovejas o Pago de los Capellanes. Con el pescado propone blancos de Rueda o albariños, como Mar de Frades y Martín Códax. También destaca la creciente demanda de los claretes.

 

Una familia ligada a la hostelería

Paco Benítez creció entre fogones y mesas. Su padre regentaba Los Salazones, un restaurante familiar del barrio del Industrial que abrió en 1965 y se convirtió en una referencia gastronómica de Melilla. La familia había llevado antes el ambigú del Real Club Marítimo, hasta que su presidente, Ángel Weil Seguido, les ofreció hacerse cargo de un establecimiento de la zona.

Los Salazones destacó por su pescado y marisco, sus precios competitivos y una carta adaptada a cada época. Por sus mesas pasaron personalidades, incluidos ministros, pero nunca faltó la paella, uno de sus platos estrella.

El restaurante cerró en 2010, con la jubilación de Francisco Benítez Muñoz, padre de Paco. Sin embargo, la familia continuó vinculada al sector. Sus hijos Paco y Miguel emprendieron sus propios caminos con restaurantes en la ciudad. Para Paco, aquella experiencia fue la escuela en la que nació su vocación hostelera y el impulso para probar suerte por cuenta propia.

Compartir

Artículos recientes

Acedo asegura que ceutíes y melillenses "se juegan" la integridad territorial el próximo 29N

La candidata del Partido Popular de Melilla al Congreso de los Diputados, Sofía Acedo, ha visitado…

2 horas hace

CSIF exige al Ingesa que "responda con hechos" y rectifique sus acusaciones contra el sindicato

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) Melilla rechaza las acusaciones de "falsedad, manipulación…

3 horas hace

Melilla se mueve por los animales: este sábado se celebra la Yincana Infantil Solidaria

La Sociedad Protectora de Animales y Plantas de Melilla ultima los preparativos para la celebración…

3 horas hace

La ruleta de Zona Centro vuelve con nuevos premios y regalos

La ruleta de Zona Centro ha vuelto este jueves a las calles del centro con…

5 horas hace

La Ciudad subvencionará la renovación de la flota de taxis con vehículos ECO y cero emisiones

El Boletín Oficial de la Ciudad Autónoma (BOME) recoge desde ayer miércoles 4 de noviembre…

8 horas hace

Laura Segura: “Nuestra actitud, como sociedad y como profesionales, es la que verdaderamente va a determinar el cambio”

La jefa de la Unidad de Coordinación contra la Violencia sobre la Mujer de la…

9 horas hace