Delegación
El proyecto ‘El latido de las mariposas’, muestra cómo la educación puede convertirse en una herramienta para prevenir la violencia machista
La jefa de la Unidad de Coordinación contra la Violencia sobre la Mujer de la Delegación del Gobierno, Laura Segura, subrayó en la clausura de la jornada ‘Violencia vicaria: la instrumentalización de los menores en la violencia de género’, que la lucha contra la violencia vicaria requiere no sólo de leyes y protocolos de protección, sino también de la implicación activa de los profesionales y del conjunto de la sociedad.
Segura insistió en que los conocimientos y las experiencias compartidas durante el encuentro deben traducirse en actuaciones concretas para mejorar la prevención y la protección de las víctimas.
“Las conclusiones de hoy no pueden quedarse encerradas en esta sala. El verdadero éxito de este encuentro empieza mañana, cuando cada cual regrese a su puesto de trabajo, a su juzgado, a su consulta o a su entorno cotidiano”.
En este sentido, hizo un llamamiento a prestar atención a las señales de riesgo que puedan presentar las madres y sus hijos, aplicar con determinación las leyes y los protocolos de protección y evitar que las situaciones de violencia pasen inadvertidas.
Uno de los momentos más emotivos de la jornada fue la presentación del proyecto educativo y social ‘El latido de las mariposas: Nuestra actitud determina el cambio’, impulsado por Isabel Gallardo Sánchez e Itziar Prats Fernández.
Itziar Prats es la madre de Nerea y Martina, dos niñas de 6 y 2 años asesinadas por su padre en 2018 en un caso de violencia vicaria. A raíz de esta tragedia nació un proyecto que busca transformar el dolor en una herramienta de prevención y sensibilización, especialmente entre las generaciones más jóvenes.
La iniciativa desarrolla actividades en colegios, institutos y universidades para trabajar la igualdad, el respeto y el rechazo a la violencia machista a través de la coeducación.
Durante su intervención, ambas ponentes explicaron cómo la implicación de la sociedad es fundamental para prevenir estas situaciones y trasladaron un mensaje claro: "la indiferencia ante la violencia machista no puede ser una opción".
Las mariposas de ganchillo, inspiradas en las hermanas Mirabal, se han convertido en el símbolo del proyecto. Su elaboración permite, además, crear espacios seguros de encuentro, apoyo y crecimiento para las mujeres, al tiempo que se extiende un mensaje colectivo de rechazo a la violencia.
También se presentó el álbum ilustrado ‘Nerea, Martina y el latido de las mariposas’, una obra que contribuye a mantener viva la memoria de las dos pequeñas y a concienciar sobre la importancia de prevenir la violencia machista desde la infancia.
La jornada también permitió profundizar en las herramientas jurídicas y psicológicas necesarias para detectar y prevenir la violencia vicaria.
La psicóloga clínica y experta internacional Sonia Vaccaro, que acuñó este término en 2012, analizó cómo los agresores utilizan a sus hijos para causar el mayor daño posible a las madres y prolongar el control sobre ellas, incluso después de una separación.
Durante la mesa redonda ‘La violencia vicaria como manifestación de la violencia de género: Reconocer, Proteger y Actuar’, la fiscal jefa de la Fiscalía de Área de Melilla, Laura Santa Pau Vázquez, abordó la importancia de reforzar las medidas de protección en los procedimientos judiciales relacionados con la guarda, custodia y regímenes de visitas.
Por su parte, la psicóloga de la Oficina de Asistencia a Víctimas del Delito de Melilla, Isabel María Montis Val, destacó la necesidad de ofrecer una atención especializada e integral a los menores víctimas de violencia, haciendo referencia a modelos como el sistema Barnahus.
Las intervenciones pusieron de manifiesto la necesidad de mejorar la coordinación entre los distintos profesionales e instituciones, compartir información y actuar ante las primeras señales de riesgo para evitar que la violencia continúe o se agrave.
En la clausura, Laura Segura agradeció la participación de las ponentes, la colaboración de la UGR y la asistencia de los profesionales, estudiantes y representantes del tejido asociativo que participaron en el encuentro.
La responsable de la Unidad de Coordinación contra la Violencia sobre la Mujer recordó que la protección de las víctimas exige una respuesta continuada y que cada profesional, desde su ámbito de responsabilidad, puede contribuir a detectar situaciones de riesgo y evitar nuevas situaciones de violencia.
“Concluye este día de trabajo, pero reforzamos nuestro compromiso de no callar, de proteger la infancia y de sostener a las madres”.
La Confederación de Empresarios de Melilla (CEME-CEOE) ha rendido un emotivo homenaje a Cristóbal Javier Sánchez…
El Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (Ingesa) ha desmentido la información difundida ayer, miércoles 4…
Melilla acogerá los días 6 y 7 de noviembre las actividades nacionales organizadas con motivo…
Una ciudadana melillense ha resultado herida leve en la mañana de este jueves 5 de…
Las jornadas de puertas abiertas organizadas por la Comunidad Hindú de Melilla en su templo…
La Ciudad Autónoma de Melilla informa de las ayudas económicas, becas u ofertas formativas cuyas…