La Operación Paso del Estrecho (OPE) vuelve a mostrar signos de recuperación en Melilla tras el importante retroceso registrado en 2025. Los datos provisionales del primer mes de campaña, entre el 15 de junio y mediados de julio, reflejan un incremento del 19% en el número de pasajeros, con unos 7.000 viajeros más que en el mismo periodo del año anterior. En cuanto a vehículos, el aumento es del 18,4%, lo que se traduce en 1.500 coches más.
Estas cifras cobran especial relevancia después de que el pasado año la OPE perdiera 108.000 pasajeros debido, entre otros factores, a la entrada en vigor del tratado marítimo y a la reducción de rotaciones de los buques desde Almería, además de unos horarios menos atractivos para los viajeros.
Ante el incremento del tránsito, la Autoridad Portuaria ha reforzado sus infraestructuras y servicios para afrontar los meses de mayor afluencia. Entre las principales medidas destaca la instalación de una gran carpa de 2.000 metros cuadrados, con capacidad para 120 vehículos, destinada a ofrecer sombra y mejores condiciones de espera durante las altas temperaturas del verano. El espacio cuenta con aseos, fuente de agua, iluminación nocturna y un perímetro vallado para garantizar la seguridad de las familias.
Asimismo, la estación marítima dispone este año de un nuevo sistema de aire acondicionado, una inversión de 750.000 euros asumida por la concesionaria, que permitirá evitar las incidencias registradas en campañas anteriores.
La fase más delicada de la OPE comienza ahora, con la denominada Operación Retorno, cuando los vehículos deben ser embolsados dentro del propio puerto, un espacio limitado que obliga a extremar la organización. Para ello se han habilitado seis carriles de espera y se ha reforzado la plantilla con seis policías portuarios adicionales.
Más allá de las cifras y de la logística, la OPE continúa siendo un fenómeno humano de primer orden, el mayor movimiento anual de pasajeros y vehículos entre Europa y el norte de África. El reto sigue siendo el mismo: garantizar que miles de familias puedan viajar en las mejores condiciones posibles y que las dificultades en la frontera de Beni Enzar no se conviertan en un obstáculo para la libertad de movimiento de quienes eligen Melilla como puerta de entrada o salida hacia sus vacaciones.








