La Hermandad de la Divina Pastora de las Almas de Melilla se encuentra inmersa en los preparativos de la Triunfal Procesión de Alabanzas, prevista para el próximo domingo 26 de abril. Una cita que volverá a poner en el centro de la vida religiosa de Melilla la Vieja la devoción a su Amantísima Titular. Este año, la corporación ha querido dar un protagonismo especial a la participación de los melillenses mediante una iniciativa inédita: la confección de flores de papel para adornar el recorrido procesional.
Bajo el lema de la implicación colectiva, la hermandad ha lanzado una invitación abierta a todos los ciudadanos, sin necesidad de experiencia previa, para colaborar en la elaboración de estos elementos decorativos. El objetivo es transformar las calles del recinto histórico en un entorno especialmente engalanado para el paso de la Divina Pastora.
El hermano mayor, Miguel Pérez, ha subrayado el espíritu inclusivo de esta propuesta, destacando que pueden participar “todas las personas que estén interesadas”, pertenezcan o no a la hermandad. Según explicó, ya se han sumado voluntarios ajenos a la corporación. Para colaborar solo se necesita poner en contacto con cualquier miembro de la Junta de Gobierno.
“Queremos engalanar Melilla la Vieja con los mejores elementos posibles, hechos con las manos de quienes sienten devoción por la Pastora”, ha señalado Pérez. También ha destacado la implicación de entidades colaboradoras como la Casa de Ceuta y la Fundación Melilla Ciudad Monumental, que se han comprometido a contribuir en el embellecimiento del pueblo.
La propuesta, además, tiene un carácter novedoso para la corporación. Nunca antes se había planteado. “Es la primera vez que lo hacemos”, reconoce Pérez. Detrás de la idea, explica, hay un trabajo constante de Alejandro, miembro de la hermandad. “Siempre está pensando en qué más se puede hacer por la Pastora”.
En paralelo, la hermandad continúa cerrando los últimos detalles de la procesión, en la que se prevé una importante participación de devotos y un ambiente de especial solemnidad.
Miguel Pérez afronta el 26 de abril con una emoción especial, ya que será la primera vez que ejerza como hermano mayor en la gran Procesión de Alabanzas de la Divina Pastora. Un estreno que asume con responsabilidad y entusiasmo, consciente del significado que tiene para la hermandad esta jornada. “Tengo ganas de que llegue y de que todo salga bien”.
Pérez quiso también poner el acento en el papel de la Divina Pastora como patrona de Melilla la Vieja y especialmente como patrona de los deportistas, un aspecto que considera poco reconocido. Recordó que la devoción a la Pastora ha estado históricamente ligada a los deportistas de la ciudad, a los que invita a no olvidar su presencia ni su protección. “Es la patrona de los deportistas, que nos tienen un poquito olvidados”, señaló, animando a este colectivo a acercarse más a la hermandad.
Sabatina
Antes de la gran cita del mes de abril, la Hermandad celebrará este sábado 21 de marzo a las 20:00 horas la tradicional Sabatina en honor a la Divina Pastora de las Almas, que tendrá lugar en la Iglesia del Sagrado Corazón de Jesús. La eucaristía estará presidida por el vicario episcopal, Eduardo Resa.
La celebración adquiere este año un carácter especial al coincidir con el 125 aniversario de la fundación de la Orden de las Esclavas de la Inmaculada Niña, lo que añadirá un componente conmemorativo a la misa.
Durante el acto litúrgico, la hermandad también realizará un gesto de comunión con otra corporación melillense, haciendo entrega de un nuevo juego de potencias a la Hermandad de la Flagelación, como símbolo de fraternidad entre cofradías.
Según ha explicado la propia hermandad, la Sabatina se enmarca dentro del tiempo de Cuaresma como un momento de oración por los hermanos fallecidos y por los proyectos de la corporación, reforzando el sentido espiritual que sustenta la vida cofrade durante todo el año.