La Vicaría Episcopal de Melilla convoca a toda la comunidad cristiana de nuestra ciudad al encuentro de reflexión que tendrá lugar este sábado 24 de octubre, entre las 10:00 y las 14:00 horas, en el colegio Nuestra Señora del Buen Consejo.

Bajo el lema “Juntos diseñamos el plan pastoral diocesano sinodal”, se trabajará a lo largo de la mañana en el documento de análisis de la realidad sobre el que se quiere sostener el futuro Plan Pastoral Diocesano, la hoja de ruta que marcará las líneas de acción, objetivos y prioridades evangelizadoras de la comunidad cristiana de Melilla.
En declaraciones a El Faro, el párroco de la iglesia de Santa María Micaela, Antonio Jesús Sosa, ha manifestado como esta iniciativa responde a la propuesta trasladada por el obispo de Málaga, monseñor José Antonio Satué, durante su última visita a Melilla, cuando planteó la conveniencia de reunir a los católicos de la ciudad en un encuentro de reflexión conjunta.
La jornada se enmarca en el proceso de elaboración del Plan Pastoral Diocesano, que pretende desarrollarse desde una perspectiva sinodal. Esto implica que el documento no se diseñe únicamente desde las estructuras eclesiásticas, sino que se construya a partir de la escucha y la participación de los fieles y la comunidad cristiana.
Durante el encuentro, los participantes tendrán la oportunidad de reflexionar sobre la situación actual de la Iglesia en Melilla y aportar sus opiniones sobre los retos y las necesidades de la comunidad.
"Las preguntas de fondo serán qué es lo que quiere Dios en este momento para los cristianos de Melilla y qué es lo que mueve el Espíritu de Dios para los cristianos de Melilla".
Sosa ha subrayado como todos los católicos melillenses están invitados a una iniciativa donde todos los miembros de la iglesia podrán opinar.
"La idea de fondo es que todos vamos a escucharnos, porque las preguntas que se van a plantear son para todos".
Para inscribirse, basta con rellenar un formulario web.
Papa Francisco
La iniciativa está vinculada, además, con la llamada a la renovación de la Iglesia impulsada por el Papa Francisco.
En este sentido, el padre Sosa ha recordado como Francisco defendió la necesidad de avanzar hacia una Iglesia más abierta y misionera. En su exhortación apostólica Evangelii gaudium, publicada en 2013, el Papa Francisco subrayó la importancia de una Iglesia misionera, comprometida con el anuncio del Evangelio y con la realidad de las personas.
Desde esta perspectiva, la jornada pretende ser un espacio de diálogo y discernimiento compartido en el que sacerdotes y laicos puedan identificar las prioridades de la comunidad cristiana melillense. El objetivo es que las conclusiones y propuestas surgidas del encuentro contribuyan a orientar el futuro Plan Pastoral Diocesano y permitan responder mejor a los desafíos actuales de la Iglesia en la ciudad.
Desde la convocatoria señalan como esta jornada busca escuchar la voz de los asistentes y compartir la fe para construir el camino a seguir.
"¡Tu presencia y tu aportación son fundamentales!".
Jornada
Las jornadas comenzarán a las 10:00 horas con la acogida de los participantes, seguida de una oración a las 10:15 horas. A las 10:30 horas, Angelines Morales, miembro del equipo redactor del Documento de Trabajo, presentará el trabajo sobre el plan pastoral.
A las 11:30 horas se realizará una pausa para el café y, a las 12:00 horas, tendrá lugar el rezo del Ángelus y un espacio de diálogo. La jornada concluirá a las 13:15 horas con una oración final y una acción de gracias.
Monseñor José Antonio Satué ha animado a la asistencia a este encuentro, en el que según dijo, ayudará a sentar las bases para que el futuro Plan Pastoral pueda "encarnarse verdaderamente en nuestro contexto" y responder a los desafíos que se presentan.
Y es que monseñor ha recalcado como los ciudadanos estarán invitados para que las comunidades cristianas, tanto de Málaga como de Melilla, crezcan en espiritualidad, comunión y misión.
Domund
La Iglesia católica celebró el pasado 18 de octubre el Domingo Mundial de las Misiones -el tradicional Domund-, gracias al cual el año pasado se pudieron enviar 10,7 millones de euros a los territorios de misión, que ayudaron a 173 diócesis en 22 países, en los que trabajan casi 9.500 misioneros españoles.
Instituido por el Papa Pío XI en 1926, el Domund conmemora este año su centenario. Cien años de compromiso misionero que han conectado a personas de todo el mundo a través de la fe, la esperanza y la solidaridad, llevando el mensaje de la Iglesia hasta los lugares más alejados.
En este sentido, el padre Antonio Sosa ha destacado como el Domund surgió como una iniciativa para celebrar un domingo en el que se tuviera en cuenta que "Jesucristo es un bien para la humanidad".
Haciendo un balance de este siglo de historia, Sosa ha valorado el papel que han desempeñado los misioneros de la Iglesia Católica en territorios de África, Asia, Latinoamérica y Oceanía.
"Hay que preguntarse qué de bueno nos llega de los misioneros, que son un gran tesoro de la iglesia, tanto laicos como religiosos. Los que están en países más empobrecidos llevando la palabra del Evangelio a otros".
Soledad no deseada
Por otro lado, el obispo de Málaga ha hecho un llamamiento a sacerdotes, religiosos y laicos para que se acerquen a las personas que sufren soledad no deseada. La iniciativa se enmarca en la Semana contra la Soledad no Deseada, que durante este mes de octubre promueve la Orden de San Juan de Dios junto a otras organizaciones eclesiales y civiles.
La Diócesis de Málaga define la soledad no deseada como una forma de pobreza silenciosa que afecta tanto a los vecinos de pequeños municipios como a quienes viven en grandes ciudades. Detrás de esta realidad, advierte, hay personas mayores que pasan los días sin compañía, jóvenes que, pese a permanecer conectados a través de las pantallas, experimentan aislamiento y personas en situación de vulnerabilidad especialmente expuestas a este problema.
Ante esta situación, el obispo anima a impulsar una pastoral basada en la escucha y el acompañamiento, que permita detectar a tiempo los casos de aislamiento y promover los recursos necesarios para prevenirlos y atenderlos. Asimismo, pide que las parroquias se conviertan en espacios de acogida en los que todas las personas puedan sentirse acompañadas y encuentren un lugar en la comunidad.
Como propuesta concreta, la Diócesis invita a las Cáritas parroquiales a acercarse a quienes sufren soledad no deseada mediante gestos cotidianos, como una llamada telefónica, una visita o una invitación a participar en alguna actividad comunitaria. Además, anima a la ciudadanía a conocer y sumarse a las iniciativas organizadas durante esta semana para visibilizar esta realidad y fomentar una sociedad más cercana y comprometida con quienes se sienten solos.








