El presidente de la Ciudad Autónoma de Melilla, Juan José Imbroda, remitió el pasado 3 de diciembre de 2025 una carta a la ministra de Sanidad, Mónica García, en la que solicita la cesión de la propiedad, o subsidiariamente el derecho de uso gratuito, del edificio que actualmente alberga el Hospital Comarcal de Melilla, una vez quede desafectado de su función sanitaria. El objetivo, según el escrito, es transformar el inmueble en un complejo residencial para estudiantes, personal docente e investigador.
En la misiva, dirigida al Ministerio de Sanidad desde el Palacio de la Asamblea, Imbroda define el hospital como "una infraestructura clave para el bienestar de los melillenses desde 1988" y sostiene que su desafectación "representa una oportunidad histórica para su reconversión en un activo estratégico para el futuro de Melilla". El presidente melillense defiende que el proyecto es "una pieza clave para consolidar a Melilla como un polo de conocimiento y talento" y que resulta "indispensable para consolidar el campus universitario, atraer talento y posicionar a Melilla como un referente educativo".
El escrito apela a la "lealtad institucional y cooperación" entre administraciones para que el Gobierno de la Nación facilite la cesión, argumentando que la medida "no solo resolvería una necesidad de alojamiento", sino que supondría "un impulso decidido al capital humano y al futuro socioeconómico de la ciudad".
El presidente ha lamentado que, a estas alturas, aquella primera petición no ha obtenido respuesta. "No nos hicieron ni caso", ha afirmado, para añadir después una valoración política. "Nunca nos han hecho caso este Gobierno socialista, mucho menos los que tienen aquí representándonos", comentó en alusión directa a la delegada Sabrina Moh.
Imbroda ha planteado además que, dado el tamaño del edificio, podrían haberse compaginado varios usos simultáneamente. Ha admitido la necesidad de alojar temporalmente a la Policía Nacional en el inmueble, pero ha insistido en que "no hace falta un superedificio solo para la Policía Nacional" y que había "espacio suficiente" para combinar esa función con otras, entre ellas la universitaria que reclama la Ciudad.
La petición se produce en paralelo al proceso, ya en marcha, de adaptación del propio Hospital Comarcal para acoger de forma provisional a la Jefatura Superior de Policía Nacional y al centro de salud Alfonso XIII. Según informó este medio el pasado 2 de septiembre, la delegada del Gobierno en Melilla, Sabrina Moh, confirmó que ambas obras cuentan ya con dotación presupuestaria, anunciada en marzo por la secretaria de Estado de Seguridad, Aina Calvo, y que se están llevando a cabo visitas técnicas desde Madrid para concretar las actuaciones necesarias.
En ese mismo contexto, el consejero de Fomento Universitario e Investigación de la Ciudad, Jesús Romero Imbroda, ya había reclamado a través de su cuenta de X un uso universitario para el edificio, contraponiendo esa idea al planteamiento de la Delegación del Gobierno, al que calificó de "una especie de coworking con retales de la Administración sin futuro para edificio y entorno".
El Hospital Comarcal, en funcionamiento desde 1988, deberá quedar desafectado de su uso sanitario a medida que avance el traslado de los servicios médicos a sus nuevas ubicaciones. A la espera de la respuesta formal del Ministerio de Sanidad a la petición de cesión, la Ciudad Autónoma mantiene abierta su reclamación de que el edificio, una vez liberado, se destine a fines universitarios y no exclusivamente a dependencias administrativas o de seguridad.








