La Comisión Islámica de Melilla (CIM) no dictará a ningún paso a seguir a los ciudadanos de la comunidad musulmana de la ciudad respecto a la fiesta del sacrificio.
La tradicional ceremonia del sacrificio de los borregos no se celebrará este año en Marruecos, según se estableció en un comunicado del rey Mohamed VI debido a la sequía que azota al país vecino, así como a la difícil situación económica que atraviesan muchas familias.
En declaraciones a los medios, el presidente de la CIM, Farid Abdel-lah Amar, remarcó que cada melillense "es libre" de hacer lo que considere respecto a esta festividad.
Abdel-lah destacó que la problemática existente en Marruecos respecto a los borregos no se da en la ciudad autónoma. Sin embargo, sí que recordó que en los últimos años se viene experimentando una constante subida en los precios de los corderos de la Pascua. Un escenario que afecta a muchas familias.
En este sentido, el presidente de la entidad recalcó que el Islam exime de adquirir un borrego a la familia que no pueda permitírselo.
"Tenemos los casos de muchos ciudadanos que se acaban endeudando por tradición o por dar una alegría a sus familias".
Muchos melillenses no comprarán borrego para la Pascua Grande de este año. Y es que un buen número de ciudadanos de la comunidad musulmana local denuncian los "elevados precios" de estos animales, por lo que están a favor de la medida promulgada en el reino alauí y la secundarán.
En definitiva, la Comisión Islámica ha manifestado que cada melillense es libre de comprar o no borrego para el próximo Eid al-Adha.
La última vez que Marruecos anuló la Fiesta del Cordero fue en 1996, cuando el difunto rey Hasán II tomó una decisión similar debido a la fuerte sequía que sufría el país en aquel momento.
Eid al-Adha
El Eid al-Adha, también llamado la Fiesta del Sacrificio o Fiesta del Cordero, es una de las festividades más importantes del Islam, junto con el Eid al-Fitr, que marca el fin del mes de Ramadán. Se celebra en el décimo día del mes islámico de Dhul-Hijjah, coincidiendo con la peregrinación a La Meca (Hajj), un pilar fundamental del Islam.
La festividad conmemora el relato coránico en el que el profeta Ibrahim (Abraham) estuvo dispuesto a sacrificar a su hijo Ismael como acto de obediencia a Dios. En el último momento, Dios intervino y reemplazó al niño por un carnero, estableciendo así la tradición del sacrificio.
La celebración del Eid al-Adha tiene un profundo significado religioso y social. Tradicionalmente, las familias musulmanas sacrifican un cordero, cabra, vaca o camello, y la carne se divide en tres partes: una para la familia, que la consume en los días siguientes; otra para amigos y vecinos, fomentándose así la comunidad; y una tercera para las personas necesitadas, reforzándose el espíritu de solidaridad y caridad islámica.
Antes del sacrificio, los fieles musulmanes asisten a una oración especial en la mezquita, donde se recitan versículos del Corán y se recuerda el significado de la festividad. Además, es costumbre estrenar ropa nueva, compartir comidas especiales y realizar visitas familiares.
En Marruecos, el Eid al-Adha es un evento de gran relevancia cultural y económica. Para muchas familias, el sacrificio del cordero es un acto sagrado, pero también representa un gasto significativo. El precio del ganado suele aumentar en los días previos, y no todas las familias pueden permitirse comprar un animal, lo que en años de crisis genera tensiones económicas.
El anuncio del rey Mohamed VI de suspender el sacrificio este año es una medida excepcional, motivada por la grave sequía y el impacto en la cabaña ganadera. Sin embargo, la celebración de la festividad se mantiene con oraciones, limosnas y actos de caridad, preservando su esencia espiritual.
Yo cuando llega la Navidad y en función de lo que he cobrado, considero si comprar jamón de bellota y pata negra de 150 e el kg, o jamón de cebo de cerdo blanco a 20 e el kg.