La Casa de Ceuta en Melilla ha celebrado estos días su tradicional verbena de San Antonio en el callejón de San Juan, en la antigua ciudadela. La festividad se ha concentrado en el viernes 12 y el sábado 13 de junio, con una novedad con respecto a años anteriores: la incorporación de cuarenta personas procedentes de la Casa de Ceuta en Sevilla.
La idea de la visita se fraguó en Fitur, la Feria Internacional de Turismo, cuando el grupo conoció a algunos representantes de la Ciudad Autónoma en el stand de Melilla donde se formalizó la invitación. A lo largo del fin de semana, los ceutíes han recorrido las calles melillenses y han probado los sabores típicos de su gastronomía.
La organización de la visita ha corrido a cargo de la Casa de Ceuta en Melilla, presidida por Ramón de la Cruz, quienes prepararon además una cena de gala en su sede de Melilla la Vieja. En la fiesta de San Antonio no faltaron las ofrendas florales, los panecillos bendecidos, la música en directo y los productos típicos de la tierra.
El callejón se decoró con esmero para la ocasión. El pregón de la pequeña verbena lo llevó el gaditano José Carlos Navas Collantes. Lo cierto es que San Antonio levanta mucha devoción popular en Ceuta, más incluso que el patrón oficial San Daniel. La llegada estaba prevista para el jueves pero no fue así por cuestiones aéreas.
El grupo tuvo problemas con los vuelos y algunos regresaron a Málaga. La acogida, por lo tanto, se hizo de manera escalonada, quedando trastocado el plan inicial. La presidenta de la casa sevillana, Rosa Colmenar, asegura que se lo han tomado como una anécdota y que, una vez en Melilla, “todo han sido facilidades”.
De la Cruz diseñó con dedicación todo el programa. De las rutas guiadas y de la ciudad, destacan el centro modernista y el carácter amable de los melillenses. Sin dejar de mencionar la rica gastronomía local: pararon en el restaurante Miguel Benítez y en el Kursaal Lounge Café Bar Restaurante, además de la cena de gala en Melilla la Vieja.
Andrés Amores, uno de los miembros de la Casa de Ceuta en Sevilla, ha recordado los años que estuvo viviendo aquí en Melilla cuando era tan solo un niño. Estudió en el Colegio La Salle y su padre era periodista en El Telegrama del Rif. Se le viene a la mente el río, que ahora está seco, y poco más, pero le ha emocionado volver de algún modo a sus raíces.
Desde que Colmenar es presidenta de la casa, hace tan solo tres años, han ido en dos ocasiones a Ceuta. Por motivos familiares, suelen viajar a la ciudad hermanada al menos una vez al año. No pierden la oportunidad de traer a personas nuevas a estos encuentros; en esta ocasión, cinco invitados se han sumado a la cita para conocer la ciudad.
Reiteran la cálida bienvenida que les ha dado la Casa de Ceuta en Melilla, y coinciden en que San Antonio tiene muchos seguidores en la tierra caballa. “Estamos muy agradecidos”, han manifestado los miembros de la casa regional. Asimismo, les encantó la celebración del santo en la ciudadela.
Recuerdan, del pregón, las menciones a la Virgen de África y de la Victoria, patronas de Ceuta y Melilla. Ahora, tras este bonito intercambio, los ceutíes afincados en Sevilla devuelven la invitación a la casa de Ramón de la Cruz y los esperan en la capital hispalense. Creen que pueden igualar la experiencia, pero nunca superarla.
“Es muy difícil, ya estamos pensando a ver qué hacemos”, comentaban. En Sevilla, la sede se encuentra en el barrio de Nervión. Rosa Colmenar y Andrés Amores son socios fundadores de la entidad sevillana. Amores afirma que luchó mucho por levantar el centro en memoria de su padre, puesto que era uno de los proyectos que le quedó pendiente.
Realizan talleres variados de índole social y cultural, como conferencias o presentaciones de libros, financiados por el Gobierno de Ceuta. De hecho, la invitación a Fitur fue por parte de la propia Ciudad. “Tenemos mucho movimiento. Además, nos hemos dado a conocer en el distrito, y la directora suele venir a nuestras actividades”.
Con este nuevo hermanamiento, los centros caballas se unen para honrar sus orígenes y demostrar que llevan su identidad por bandera, ya sea en Melilla o en Sevilla.








