La Asamblea de Melilla aprobó este viernes una moción de apoyo a Ceuta con 21 votos a favor y tres en contra, los del PSOE. La propuesta salió adelante con el respaldo del PP, Vox, Coalición por Melilla (CpM) y el diputado no adscrito, mientras el debate dejó claras las diferencias entre los grupos sobre la gestión de la crisis y la forma de abordarla políticamente.
El pleno comenzó con la petición de Dunia Almansouri, diputada de CpM, de guardar un minuto de silencio por Maricarmen. La portavoz del Gobierno, Fadela Mohatar, explicó que el acuerdo de la Junta de Portavoces era trasladar el pésame a la familia y a sus seres queridos, pero evitar cualquier uso partidista. La propuesta fue rechazada. Aun así, Almansouri guardó el minuto de silencio durante su intervención, acompañada por Amín Azmani y diputados socialistas.
Ya en el debate sobre Ceuta, Almansouri pidió dejar la moción sobre la mesa porque se convocó el 25 de agosto y se debatía un mes y medio después, con el Gobierno de España en funciones. Aunque recordó que CpM emitió un comunicado de apoyo a la ciudad hermana el mismo día de los hechos, insistió en que no se puede reducir lo ocurrido a una cuestión migratoria. "Esto ha sido, aparte de una crisis migratoria, una crisis humanitaria".
La cepemista recordó la muerte de más de cien personas que intentaban llegar a España y denunció los mensajes de odio contra los migrantes. También echó en falta referencias a la acogida de menores y a la solidaridad de otras comunidades autónomas.
El socialista Riduan Moh defendió la solidaridad de su partido con Ceuta, pero acusó al PP de utilizar la crisis para obtener rédito político. "Nosotros no vamos a votar en contra de una moción de apoyo a Ceuta. Vamos a votar en contra de una moción partidista del Partido Popular". Moh aseguró que el PSOE no cuestiona la españolidad de ambas ciudades y defendió el control fronterizo y las devoluciones cuando procedan legalmente. También criticó los discursos que, a su juicio, alimentan el racismo.
Por su parte, el líder de Vox, José Miguel Tasende, anunció el apoyo de su grupo, aunque reconoció que el texto no recoge todas sus demandas. En concreto, criticó que no se utilice la palabra "invasión", término con el que define lo ocurrido en Ceuta. Además, rechazó las acusaciones de que dirigentes de su partido alentaran a "cazar inmigrantes". "Esto es absolutamente falso".
Amín Azmani, de Somos Melilla, también respaldó la moción, pero reprochó al Gobierno local que no buscara la unidad desde el principio. A su juicio, la Asamblea debería haber trasladado una posición común desde el primer momento. Sobre las causas de la crisis, fue tajante. "La culpa es de Marruecos. Esto no va de Pedro Sánchez, no va de Vivas ni tan siquiera de usted, esto va de España", recalcó a Imbroda.
El presidente de la Ciudad, Juan José Imbroda, defendió que Melilla estuvo al lado de Ceuta desde el primer minuto y responsabilizó al Gobierno central de la protección de la frontera. "¿Quién custodia la frontera?", preguntó a los socialistas. Para Imbroda, la crisis ha servido para reforzar la reivindicación de la españolidad de ambas ciudades. "Melilla y Ceuta no son de España, es España", aseguró. "Las calles llenas, las plazas llenas apoyando a Ceuta y Melilla. Ha sido clamoroso".
Imbroda señaló además a Marruecos por permitir la entrada masiva de personas y calificó lo ocurrido como una "invasión sin armas". El presidente rechazó que lo ocurrido se interprete únicamente como un problema migratorio. "Se han aprovechado del hambre y de la economía". Imbroda reconoció que muchas de estas personas buscaban una vida mejor, pero defendió que esa circunstancia no resta gravedad a lo sucedido en la frontera.
La resolución del Parlamento Europeo fue el argumento con el que Imbroda cerró su intervención. Destacó que la Eurocámara haya reclamado apoyo para las dos ciudades y haya mostrado disposición a facilitar medios técnicos y humanos. "Esa resolución no había ocurrido nunca". Reprochó al grupo socialista que votara en contra en Bruselas y defendió que el pronunciamiento beneficia a todos los melillenses, no solo a los votantes del PP. "Nos han dado una inyección de moral".
La moción quedó finalmente aprobada, aunque el debate evidenció que el respaldo a Ceuta no ha supuesto un acuerdo político sobre cómo interpretar la crisis ni sobre las responsabilidades que deben exigirse.








