Juan Diego Aguilar se ha clasificado para participar con la selección española de Backyard Ultra en el Mundial Satélite que se disputará el próximo 17 de octubre en Playa Honda (Murcia). Un logro que sitúa a Melilla en el mapa mundial de una modalidad de ultrarresistencia en pleno auge, y que llega tras años de sacrificio, algunas derrotas, disciplina y constancia. Sin embargo, detrás de la noticia hay una realidad que conocen bien quienes practican el ultrafondo: el camino hasta la línea de meta se recorre, muchas veces, en solitario y con todos los elementos en contra. Y en el caso de Juan Diego, esa soledad no será solo física.
Una preparación que se paga de bolsillo
La Backyard Ultra es una disciplina exigente, en la que el rendimiento depende tanto de la preparación física como del acompañamiento profesional. Juan Diego tiene que contratar un entrenador, un psicólogo deportivo y un nutricionista, cuyos honorarios corren íntegramente a cargo del propio deportista. A ello se suman los gastos de los tres desplazamientos a Murcia previstos hasta la celebración del mundial, necesarios para reconocer el terreno y preparar la logística de la prueba. La preparación se ha visto además recortada: por falta de presupuesto, Juan Diego ha tenido que renunciar a 15 días de entrenamiento y aclimatación en altura en el CAR de Sierra Nevada, una fase que en pruebas de ultrarresistencia suele marcar diferencias importantes en el rendimiento.
Un esfuerzo y un proyecto que se sostiene solo
Da pena que disciplinas emergentes, capaces de poner a nuestra ciudad en el mundo, sigan sin encajar en el apoyo al deporte y al deportista de nuestra ciudad. Aun así, Juan Diego sigue adelante, con la misma disciplina que le ha llevado hasta el logro deportivo. El próximo 17 de octubre, Melilla estará representada en el mundo. Melilla y un melillense serán mundialistas.
El equipo que le acompaña, también por su cuenta
Juan Diego no viajará solo a Murcia. Le acompañarán Javi Padilla, presidente del club Africanus, y Adolfo Sanchez-Rando, quienes asumen igualmente sus propios gastos de viaje y estancia. Ninguno de los dos recibe compensación alguna: lo hacen, por amistad, compañerismo y por el cariño que sienten hacia este deporte.
Melilla, representada por esfuerzo propio
El próximo 17 de octubre, el nombre de Melilla estará presente en un Mundial de Backyard Ultra gracias al esfuerzo personal de un deportista, su equipo técnico y dos amigos que han decidido acompañarle en el camino. Una historia de superación que, merece contarse: la de un deporte en auge que, paso a paso, está poniendo a Melilla en el mapa mundial. Durante este pasado fin de semana ya realizó el primero de los desplazamientos hasta tierras murcianas para la realización de una sesión de duro entrenamientos sobre el mismo circuito donde se correrá el Mundial y donde se tienen depositadas muchas esperanzas de que pueda dejar la pabellón melillense lo más alto posible.








