El deportista melillense Juandi Aguilar Bravo será uno de los grandes protagonistas locales en la tercera edición de la ultramaratón Backyard El Último León, que se celebra este fin de semana en Melilla. Con experiencia, talento y una mentalidad de acero, el melillense se postula como uno de los corredores a seguir en esta exigente cita de resistencia extrema y, porque no, intentar luchar por inscribir el nombre de campeón en esta edición ante todos sus seguidores.
- Juandi, llega una nueva edición de la Backyard en Melilla y lo haces como uno de los corredores destacados. ¿Cómo afrontas esta carrera?
- Con muchas ganas e ilusión. Es una prueba muy especial, porque se celebra en casa y porque exige lo máximo a nivel físico y mental. Me he preparado a conciencia y espero poder representar bien a Melilla.
- Para quien no lo conozca, ¿cómo definirías el formato Backyard?
- Es un formato tan simple como brutal: se corre una vuelta de 6,7 kilómetros cada hora, y cada hora se vuelve a salir. No hay meta, solo un vencedor: el último que queda corriendo. Aquí el cronómetro y la resistencia mental son tan importantes como las piernas.
- ¿Qué te motiva a competir en una prueba tan dura?
- Precisamente eso, que es dura. Me gustan los retos que te llevan al límite, que te hacen descubrir cosas de ti mismo que no sabías. La Backyard no solo mide cuánto corres, sino cómo gestionas el cansancio, el sueño, la estrategia. Es una batalla contigo mismo.
- ¿Qué objetivos personales te marcas para esta edición?
- Mi principal objetivo es superar mi marca anterior y, si todo va bien, luchar por la victoria. Sé que vendrán corredores muy fuertes, algunos con muchas más vueltas en sus piernas, pero estoy confiado en mis sensaciones y en el trabajo que he hecho.
- ¿Qué importancia tiene competir en casa, en Melilla?
- Muchísima. Aquí me siento arropado. Ver a tu gente animándote, familiares, amigos, compañeros del club, todo eso suma cuando llevas 20, 30 o más horas corriendo. Además, conozco bien el circuito, el clima, y eso también puede ayudar.
- ¿Cuál dirías que es el mayor desafío de la Backyard?
-El sueño. Sin duda. El cuerpo puede responder, pero cuando llevas más de 24 horas despierto, todo cambia. El cansancio mental te empieza a jugar malas pasadas. Saber cuándo descansar, cuándo comer, cómo dosificarte, todo eso marca la diferencia.
- ¿Qué mensaje le darías a quienes se estén iniciando en el mundo del ultrafondo?
- Que tengan paciencia, que escuchen a su cuerpo y que disfruten del proceso. El ultrafondo es una escuela de vida. No se trata solo de kilómetros, sino de constancia, disciplina y cabeza. Y sobre todo, que no se comparen con nadie: cada corredor tiene su camino.
- Para terminar, ¿cómo ves el crecimiento de esta prueba en Melilla?
- Es increíble. La Backyard El Último León se está consolidando como una de las pruebas referencia en España. Cada año viene más gente, con más nivel, y la organización mejora en todos los aspectos. Es un lujo tener algo así en Melilla.
- ¿Te ves como “el último en pie”?
- Voy a pelear por serlo. Pero en esta carrera, como digo siempre, el mayor rival eres tú mismo. Si logro superar mis límites, ya me daré por satisfecho. Pero claro si hay que dar guerra por el primer puesto, no me voy a esconder.








