El presidente de Melilla y del PP regional, Juan José Imbroda, ha confirmado que se volverá a presentar como candidato a la presidencia de la Ciudad Autónoma, lo que aparca momentáneamente el suspense sobre su sucesión y alarga una carrera política de casi medio siglo que, por ahora, no tiene fecha de caducidad.
El propio Imbroda es quien ha aludido a esa expresión en el Foro ABC celebrado este miércoles en Madrid, ante la pregunta, muchas veces repetida en los últimos meses, de si volverá a liderar la lista del PP en las próximas elecciones municipales y autonómicas.
“Yo tengo ya fecha de caducidad, como ustedes comprenderán, pero son momentos que hay que levantar la bandera de España fuerte, fuerte, fuerte y ahí cuentan conmigo”, ha respondido para despejar la incógnita sobre si su edad, a las puertas de cumplir los 83 años en junio de 2027, será un obstáculo para ser de nuevo candidato.
Imbroda ha decidido así continuar una vida política que comenzó en la UCD en 1977 cuando tenía 33 años y que justo el año que viene, en su enésima candidatura, llega a sus bodas de oro a pesar de que, en no pocas ocasiones, ha reconocido también que le gustaría descansar.
En julio, nueve días antes de que estallara la crisis fronteriza en Ceuta, que también se dejó notar en Melilla de manera mucho más leve, el secretario general del PP, Miguel Tellado, le ofreció públicamente seguir adelante por ser “un líder nacional” y “referente” para toda la formación popular.
El aludido reaccionó con aparente sorpresa dejando en el aire la respuesta e instando a esperar a septiembre para conocerla. Pero el verano, en el que Imbroda ha tenido un papel muy relevante a nivel nacional para denunciar la situación de Ceuta y pedir apoyo para ella, parece haber decantado la balanza hacia una continuidad que le podría llevar a su séptimo mandato.
Presidente desde 2000
Imbroda es presidente de Melilla desde el año 2000, tras una moción de censura contra Mustafa Aberchán, que entonces presidía el gobierno de Coalición por Melilla (CPM) y el GIL. Y ha ostentado el cargo desde entonces de manera ininterrumpida salvo en la legislatura 2019-2023, en la que CPM, PSOE y Ciudadanos (Cs) lo apearon del poder in extremis pese a su victoria electoral.
Durante aquellos cuatro años lideró la oposición a pesar de que su primera reacción al verse sin el bastón de mando que llevaba ostentando desde hacía 19 años fue anunciar la renuncia a su acta de diputado en la Asamblea de Melilla, donde llevaba sentado en uno de sus escaños desde 1979, cuando entonces era un ayuntamiento.
Comenzó como concejal, teniente de alcalde y portavoz municipal solo dos años después de entrar en política en la Unión de Centro Democrático (UCD) y en 1985 participó en la fundación de la Unión del Pueblo Melillense (UPM), partido que se integró en 2003 al PP, asumiendo su liderazgo regional de forma ininterrumpida desde 2008.
Imbroda, profesor mercantil, también ha hecho carrera en el Senado, donde ostentó hasta 2023 uno de los dos escaños que tiene Melilla durante ocho legislaturas consecutivas, desde abril de 2000, y llegó a presidir uno de sus órganos estrella, la Comisión General de las Comunidades Autónomas.
Hace solo 15 días regresó a la Cámara Alta para recoger la Medalla de Oro del Senado, un momento que, según confesó, vivió con profunda emoción junto su homólogo ceutí, Juan Vivas. Igual que la visita de los reyes Felipe VI y Sofía a Melilla hace justo una semana, que ya había vivido también como presidente 19 años atrás con la de Juan Carlos y Sofía.
Ahora, tras confirmar su candidatura en 2027, Imbroda sigue formando parte del grupo de los políticos más veteranos, que también integran, entre otros, el alcalde de Málaga, Francisco de la Torre (83 años); el alcalde de Vigo, Abel Caballero (80 años) o el expresidente de Cantabria Miguel Ángel Revilla (83 años). Para ellos, la política no tiene edad.








