La Jefatura Superior de Policía de Melilla, a través de la Brigada Provincial de Policía Científica y en colaboración con la Comisaría General de Policía Científica, ha celebrado una jornada técnica dirigida a jueces y fiscales de la ciudad para profundizar en la importancia del ADN como herramienta esencial en la investigación policial y judicial.
La actividad tuvo lugar en el Aula 10 de la UNED y fue impartida por la inspectora Irene Rodríguez Cuadrado, jefa del Grupo de ADN-Casos de la Comisaría General de Policía Científica y una de las mayores especialistas de la Policía Nacional en el ámbito del análisis genético aplicado a la investigación criminal.
Durante la sesión se abordaron algunos de los aspectos más relevantes relacionados con el empleo del ADN en el esclarecimiento de delitos. Entre los contenidos desarrollados destacaron el proceso de obtención del perfil genético, las diferentes aplicaciones del ADN en las investigaciones policiales, el marco legal que regula su utilización, la acreditación de los laboratorios encargados de los análisis, la evolución de la reseña genética y la elaboración de los informes periciales que posteriormente son valorados por los órganos judiciales.
La jornada permitió poner de manifiesto el papel determinante que desempeña la prueba genética en la resolución de investigaciones criminales. El ADN se ha consolidado como una de las evidencias científicas más fiables para la identificación tanto de autores como de víctimas, además de reforzar las garantías procesales durante el desarrollo de los procedimientos judiciales. Su constante evolución tecnológica ha convertido esta herramienta en uno de los principales recursos de la Policía Científica para combatir la delincuencia.
El encuentro reunió a un amplio número de representantes de la Administración de Justicia y de la Policía Nacional. Entre los asistentes se encontraban el Jefe Superior de Policía de Melilla, el Jefe Regional de Operaciones, el Secretario General y responsables de las distintas brigadas provinciales, quienes respaldaron con su presencia una iniciativa destinada a fortalecer la cooperación institucional.
Uno de los aspectos más destacados de la jornada fue la participación activa de jueces, fiscales y mandos policiales, que compartieron experiencias profesionales, plantearon cuestiones prácticas e intercambiaron opiniones sobre la utilización de la prueba genética en diferentes procedimientos penales. Este diálogo permitió analizar casos reales y profundizar en la aplicación de los avances científicos al ámbito judicial.
Con este tipo de iniciativas, la Policía Nacional refuerza la formación especializada y fomenta una mayor coordinación con la Administración de Justicia, favoreciendo un mejor conocimiento de las capacidades y limitaciones de la prueba de ADN. El objetivo es seguir mejorando la eficacia de las investigaciones penales y garantizar que las evidencias científicas se utilicen con el máximo rigor técnico y jurídico en beneficio de la seguridad ciudadana y de la tutela judicial efectiva.








