Melilla afronta los días 7, 8 y 9 de octubre con la llegada de tres cruceros en jornadas consecutivas, una situación que, según Gabriela Rodarte, representante de ITM Group, supone un hecho histórico para la ciudad. La responsable de la empresa ha destacado que no se había producido anteriormente una sucesión de arribos de tres días consecutivos y, además, con la presencia de un barco de gran tamaño.
La escala más destacada será la del 9 de octubre, cuando está prevista la llegada del Norwegian Escape, de la naviera Norwegian. El crucero contará con 4.218 pasajeros y realizará una escala larga, ya que está previsto que llegue a Melilla a las 7:00 horas y que abandone la ciudad a las 17:00 horas.
Esta duración permitirá que los pasajeros permanezcan prácticamente durante toda la jornada en Melilla. Para ITM Group, se trata de una oportunidad para que los visitantes conozcan el destino con mayor tiempo y puedan disfrutar de los diferentes atractivos que ofrece la ciudad.
Rodarte ha explicado que la expectativa de la empresa es que durante estas jornadas se pueda mostrar una Melilla activa, con pasajeros disfrutando de su estancia y marchándose satisfechos después de conocer la ciudad.
La autenticidad, una de las claves
Preguntada por los motivos que han llevado a ITM Group a apostar por Melilla como destino de cruceros, Rodarte ha situado la autenticidad de la ciudad como uno de sus principales atractivos.
La representante de la empresa considera que Melilla es un destino que merece ser conocido y que tiene capacidad para darse a conocer a nivel internacional entre las navieras. En este sentido, ha explicado que la ciudad puede formar parte de itinerarios en los que se combinan diferentes escalas y convertirse en un complemento dentro de las rutas de los cruceros.
Entre los elementos que, a su juicio, hacen atractivo el destino se encuentra la diversidad cultural de Melilla, así como la naturaleza de su entorno. A ello suma Melilla la Vieja, que ha definido como un lugar espectacular y único.
Para ITM Group, esta combinación de características permite ofrecer a los pasajeros una experiencia diferente durante su estancia. La diversidad del destino y sus particularidades son, según Rodarte, parte de los elementos que pueden contribuir a que las navieras mantengan su interés por incluir Melilla en sus itinerarios.
La experiencia de los pasajeros será determinante
La representante de ITM Group ha señalado que uno de los principales objetivos de estas escalas es que los pasajeros disfruten de la ciudad, se marchen contentos y hablen bien de Melilla cuando regresen a sus lugares de origen.
La satisfacción de los visitantes es especialmente importante porque puede influir en las decisiones posteriores de las navieras. Rodarte ha explicado que la intención es que los pasajeros tengan una experiencia positiva y que las propias compañías queden satisfechas con el resultado de las escalas.
De esta forma, la llegada de los cruceros no se plantea únicamente como una visita puntual, sino como una oportunidad para consolidar la presencia de Melilla dentro de los itinerarios.
Rodarte ha insistido en que cuando los pasajeros llegan a un puerto y tienen una experiencia satisfactoria, posteriormente regresan a sus destinos y completan las encuestas correspondientes. Esas valoraciones son tenidas en cuenta por las navieras a la hora de decidir si vuelven a incluir un determinado puerto en sus recorridos.
Por ello, la responsable de ITM Group considera que existe una responsabilidad compartida. La empresa trabaja para llevar a los pasajeros a Melilla, pero el resultado de la visita depende también de la respuesta que encuentren una vez que llegan a la ciudad.
El papel de los comercios y restaurantes
En este sentido, Rodarte ha concedido especial importancia a la oferta disponible durante las jornadas de cruceros. El impacto económico que puedan generar los pasajeros, ha explicado, depende en buena medida de las posibilidades que encuentren durante su estancia.
La representante de ITM Group ha señalado que es importante que los locales comerciales, las cafeterías, los restaurantes y las tiendas estén abiertos y disponibles para atender a los visitantes. Cuanto mayor sea la oferta a disposición de los cruceristas, mayores serán también las posibilidades de que puedan acceder a los productos y servicios de la ciudad.
Rodarte ha destacado algunas de las acciones que se están desarrollando tanto en Melilla la Vieja como en la zona modernista para acercar esa oferta a los pasajeros. Entre ellas, ha mencionado iniciativas destinadas a que los comercios salgan al encuentro de los visitantes y puedan ofrecerles directamente sus productos y servicios.
También ha considerado importante contar con personas que puedan atender a los cruceristas en inglés. La capacidad de comunicación con los visitantes forma parte, según ha explicado, de los elementos que contribuyen a mejorar su experiencia durante la estancia.
A ello se suma la posibilidad de realizar los pagos con tarjeta y ofrecer seguridad en las operaciones. Para Rodarte, todas estas actuaciones contribuyen a facilitar el contacto entre los pasajeros y la oferta comercial de Melilla.
Una responsabilidad compartida
La representante de ITM Group ha planteado la llegada de los cruceros como una oportunidad que requiere la implicación de diferentes sectores de la ciudad.
La empresa tiene la función de atraer a los pasajeros y trabajar para que las navieras incorporen Melilla a sus itinerarios. Sin embargo, una vez que los cruceristas llegan al puerto, la experiencia depende también de los establecimientos y de la capacidad del destino para atenderlos.
En este sentido, Rodarte ha señalado que restaurantes, comercios y otros negocios deben estar preparados para recibir a los visitantes y formar parte de esta apuesta por el turismo de cruceros.
El objetivo es que los pasajeros encuentren una ciudad preparada para recibirlos y que las impresiones que se lleven sean satisfactorias. Estas experiencias son las que posteriormente pueden quedar reflejadas en las valoraciones que realizan los visitantes y, por tanto, influir en las decisiones de las navieras.
Por ello, ITM Group considera que la consolidación de Melilla como destino de cruceros no depende únicamente del número de barcos que lleguen, sino también de la experiencia que tengan sus pasajeros.
Posibilidad de aumentar las escalas
Rodarte también ha confirmado que existe la posibilidad de que ITM Group incremente el número de escalas en Melilla durante los próximos años. No obstante, ha vuelto a vincular esta posibilidad a la satisfacción de los visitantes.
Según ha explicado, las navieras reciben las valoraciones de los pasajeros después de cada escala y estas opiniones forman parte de los elementos que pueden determinar si un destino vuelve a aparecer en sus itinerarios.
Por este motivo, la representante de ITM Group ha insistido en la importancia de que los cruceristas tengan una experiencia positiva en Melilla. Si los visitantes regresan satisfechos y trasladan buenas valoraciones, la ciudad puede mantener su presencia en las rutas de las navieras.
Rodarte ha resumido esta cuestión como una responsabilidad compartida. ITM Group trabaja para atraer a los pasajeros y conseguir las escalas, pero la comunidad local, los restaurantes, los comercios y el resto de establecimientos tienen que estar preparados para recibirlos.
La atención que se proporcione a los visitantes durante su estancia será, por tanto, uno de los elementos que contribuirán a determinar las posibilidades de que las navieras vuelvan.
La experiencia del 22 de abril
Rodarte también ha valorado la experiencia de los cruceristas que ya han visitado Melilla y ha recordado especialmente la escala del pasado 22 de abril, también vinculada a Norwegian.
Según ha explicado, aquella jornada generó mucha expectativa porque se trataba del primer arribo y, además, coincidieron dos barcos. La llegada de ambos cruceros supuso que más de 4.000 personas estuvieran en Melilla durante ese día.
A pesar de que en aquella ocasión los barcos abandonaron la ciudad a primera hora de la tarde, concretamente a la una, Rodarte ha asegurado que el resultado fue satisfactorio.
La representante de ITM Group ha señalado que los comentarios recibidos fueron muy buenos y que los pasajeros regresaron a sus lugares de origen contentos después de su estancia en Melilla.
Esa experiencia forma parte de la valoración que la empresa realiza sobre la respuesta de los cruceristas y está relacionada con la decisión de volver a apostar por la ciudad. La llegada del Norwegian Escape el próximo 9 de octubre supone así una nueva oportunidad para comprobar la respuesta de los visitantes y continuar trabajando para mantener a Melilla dentro de los itinerarios.
Una nueva oportunidad para Melilla
Con las tres jornadas consecutivas de escalas previstas para los días 7, 8 y 9 de octubre, ITM Group afronta una nueva oportunidad para consolidar el destino entre los cruceristas.
La llegada del Norwegian Escape será especialmente relevante por sus 4.218 pasajeros y por las diez horas previstas de escala, desde las 7:00 hasta las 17:00 horas. Durante ese periodo, los visitantes tendrán la posibilidad de permanecer prácticamente toda la jornada en la ciudad.
Para Rodarte, el objetivo final es que esos pasajeros conozcan Melilla, disfruten de su estancia, se marchen satisfechos y transmitan una valoración positiva de la ciudad. Al mismo tiempo, la experiencia deberá servir para que las navieras continúen considerando Melilla dentro de sus itinerarios.
La representante de ITM Group ha destacado que la autenticidad, la diversidad cultural, la naturaleza del entorno y Melilla la Vieja forman parte de los elementos que pueden atraer a los visitantes. Pero también ha señalado la importancia de que la ciudad esté preparada para recibirlos, con comercios, restaurantes y otros establecimientos disponibles durante las escalas.
El futuro de estas conexiones, según ha explicado Rodarte, estará ligado a la experiencia de los pasajeros y a las valoraciones que trasladen a las navieras. Por ello, la llegada de estos tres cruceros consecutivos se presenta para ITM Group como una oportunidad para seguir mostrando Melilla como destino y continuar trabajando para que las compañías vuelvan a incluirla en sus itinerarios.








