La Guardia Civil ha intervenido 300 teléfonos móviles que eran transportados de forma oculta en el maletero de un vehículo, durante una inspección en el recinto portuario de Melilla, en el marco de su labor habitual de control fiscal. La intervención se produjo el pasado fin de semana durante el desembarque del buque procedente de Málaga, en una actuación enmarcada dentro de las competencias del Resguardo Fiscal del Estado.
Los hechos tuvieron lugar en el contexto de los controles aleatorios y selectivos que realiza el Instituto Armado para detectar posibles intentos de evasión fiscal. En este caso, los agentes asignados al dispositivo identificaron un vehículo nacional ocupado por un solo individuo, residente en la ciudad, que afirmó no llevar mercancía alguna sujeta a declaración. Sin embargo, los indicios observados durante el control inicial llevaron a los guardias civiles a realizar una inspección más exhaustiva del automóvil.
Al registrar el vehículo, los agentes descubrieron en el maletero un total de 15 cajas de cartón. En su interior se encontraban 200 terminales de la marca Samsung, modelo A16, y 100 más del modelo A07, todos nuevos y sin documentación que acreditara su declaración aduanera o su legal introducción en territorio nacional. El valor de la mercancía intervenida ha sido estimado en 24.000 euros.
La intervención se llevó a cabo bajo la dependencia funcional del Administrador de Aduanas e Impuestos Especiales de la Agencia Tributaria, dado que la unidad del Resguardo Fiscal actúa en coordinación con este organismo para la detección de fraudes fiscales. En este caso concreto, la finalidad del conductor era, presuntamente, eludir el pago de los aranceles e impuestos correspondientes por la importación de estos productos.
El conductor fue denunciado por infracción a la Ley 58/2003, General Tributaria, al intentar introducir en Melilla mercancía sin declarar destinada a su posible comercialización o distribución. La carga quedó intervenida y a disposición de la Dependencia de Aduanas e II.EE. de Melilla, mientras continúan las actuaciones administrativas y fiscales correspondientes.
La Guardia Civil ha recordado, a través de esta actuación, su compromiso con el control de actividades que intenten vulnerar el marco legal tributario, especialmente en zonas de especial sensibilidad como son los puertos y pasos fronterizos, puntos clave para la entrada de mercancías en la ciudad. Además, destacan que este tipo de controles tienen como objetivo no solo sancionar los incumplimientos, sino también garantizar una competencia comercial justa y proteger al tejido empresarial que sí cumple con sus obligaciones legales.
La institución señala también que la lucha contra el fraude fiscal es una prioridad, ya que estas prácticas suponen un perjuicio para la recaudación pública y fomentan economías paralelas que afectan a todos los ciudadanos. Este tipo de intervenciones contribuyen, además, a frenar el comercio irregular, la circulación de productos sin garantías y la elusión sistemática de controles.
Este nuevo caso se suma a otras actuaciones destacadas recientes en materia aduanera. El pasado verano, la Guardia Civil decomisó más de 14 toneladas de productos en la frontera de Melilla, muchos de ellos introducidos de forma irregular, lo que refleja la presión constante que ejercen los cuerpos de seguridad para frenar el contrabando y el fraude económico en la ciudad.
Por último, la Guardia Civil ha difundido imágenes de la actuación en las que se pueden observar las cajas donde se hallaron los terminales móviles. Estas pruebas gráficas refuerzan la transparencia de las intervenciones realizadas y ponen de manifiesto la magnitud del fraude detectado en esta ocasión.








