El Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (Ingesa) ha desmentido la información difundida ayer, miércoles 4 de noviembre, por el sector de Sanidad de la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) Melilla con respecto a la reincorporación de una enfermera embarazada al puesto de trabajo en el que acusaban a la Inspección Médica del Ingesa de "darle el alta pese a su embarazo de riesgo".
Ingesa ha calificado la información de "falsa", alegando que la misma denota un "elevado grado de irresponsabilidad" por parte del sindicato. Además, ha lamentado que CSIF cuestione "sin fundamento" el trabajo de los profesionales del Área de Salud de Melilla.
"La seguridad y protección de la gestación, del parto y de las embarazadas es una prioridad en todos los protocolos del Ingesa, que vela por ella tanto en el caso de sus trabajadoras como en el de todas las mujeres que acuden a sus centros".
El organismo ha señalado que, "en contra de lo afirmado por el sindicato", el alta de la enfermera no se produjo el mismo día de su reincorporación al puesto de trabajo, sino más de un mes antes, cuando, según Ingesa, su contrato ya había finalizado y tanto ella como su embarazo se encontraban en condiciones normales. Asimismo, ha indicado que fue la propia profesional quien, un mes después de recibir el alta, solicitó incorporarse a la bolsa de empleo, tras lo que se le asignó un puesto, "tal y como ella lo había pedido".
Además, este organismo ha manifestado que, "con el fin de velar por un buen desarrollo de su gestación", los responsables de Enfermería no le asignaron el puesto que le habría correspondido de forma ordinaria.
"Al estar embarazada, se le aplicó la adaptación por riesgo durante el embarazo, es decir, se le asignó un lugar de trabajo seguro para ella y su embarazo".
En este punto, el Ingesa ha querido aclarar que el embarazo de riesgo es aquel en el que la gestante presenta complicaciones o puede llegar a tenerlas.
"El riesgo durante el embarazo, en cambio, se aplica a una trabajadora embarazada sana y sin complicaciones, a la que se asigna un puesto que no suponga un riesgo para su gestación, que es la medida que se aplicó en este caso".
Ingesa ha lamentado también el "cuestionamiento con falsedades" al Servicio de Inspección Médica. Un servicio que tal y como han afirmado, lleva décadas ofreciendo "la mejor atención, cuidado y seguimiento" a todos los pacientes.
"Su labor no se limita a las altas y bajas: también vela por que se cumplan los protocolos, por que cada paciente reciba las pruebas sanitarias que necesita y por que todos cuenten con los recursos y servicios que les corresponden. Las directrices que aplica este servicio, conocidas por todos los facultativos del Área de Salud, son priorizar de forma absoluta la protección de las mujeres gestantes y, en los embarazos de riesgo, extremar la prudencia a la hora de emitir un alta laboral".
Ingesa también ha señalado que CSIF no solicitó información ni aclaraciones a la Inspección Médica antes de hacer pública su denuncia. Según el organismo, esta circunstancia puede haber generado inquietud entre las trabajadoras embarazadas y confusión sobre el acceso a la prestación por riesgo durante el embarazo. Por ello, ha incidido en la importancia de contrastar los datos antes de difundir acusaciones de esta gravedad.
"En este caso concreto, tratándose de una trabajadora embarazada sana, no se ha constatado el incumplimiento de ningún protocolo, sino todo lo contrario".
Por lo pronto, Ingesa ha anunciado que no va a entrar "por confidencialidad", en más valoraciones. No obstante, ha calificado de "profundamente inhumano" que el sindicato haya cuestionado el procedimiento de la Inspección Médica sin, a su juicio, conocer todas las circunstancias de la situación de la trabajadora. Y es que este organismo considera que las declaraciones de CSIF responden a un intento de perjudicar su imagen.
Por último, el Ingesa ha querido trasladar su apoyo a la profesional y a su familia, deseándole una pronta y favorable evolución.








