El presidente de la Ciudad Autónoma de Melilla, Juan José Imbroda, ha lanzado una dura ofensiva política contra la delegada del Gobierno, Sabrina Moh, a la que responsabiliza de una gestión que considera deficiente en servicios esenciales para los ciudadanos. Con un tono especialmente crítico, Imbroda reclamó su salida del cargo y aseguró que su permanencia al frente de la Delegación supone un perjuicio para los melillenses.
“La delegada del Gobierno debe irse a su casa”, afirmó el presidente melillense, situando como uno de los principales ejemplos de su acusación la situación de la Residencia de Mayores. Según Imbroda, el centro lleva cinco años sin disponer de un sistema adecuado de aire acondicionado, una situación que, en su opinión, ha provocado un grave deterioro en las condiciones de vida de los usuarios, especialmente durante los episodios de altas temperaturas.
“Es una pena. Cinco años sin aire acondicionado. Cinco años sin aire acondicionado”, insistió Imbroda, remarcando la duración del problema y la falta de soluciones definitivas.
El presidente de Melilla denunció también que una planta de la residencia permanece cerrada mientras existe lista de espera para acceder a plazas, mientras que las personas mayores que sí permanecen ingresadas han tenido que soportar, según sus palabras, “el calor, el agobio” y unas condiciones que considera inaceptables.
Imbroda reconoció que finalmente se ha adjudicado la instalación del aire acondicionado, aunque criticó que las obras todavía no hayan comenzado. A su juicio, la respuesta provisional con equipos portátiles, conocidos popularmente como “pingüinos”, no es suficiente para resolver una situación que se arrastra desde hace años.
“Cinco años machacándolos y ahora han puesto unos pingüinos allí para poder salir del paso”, señaló, utilizando este episodio como símbolo de lo que considera una falta de previsión y de capacidad de gestión por parte del Gobierno central y su representante en la ciudad.
El presidente Imbroda amplió sus críticas a otros ámbitos sanitarios. En concreto, denunció la situación de los quirófanos del hospital y afirmó que las altas temperaturas han provocado problemas con medicamentos y equipos auxiliares. “Si ahora le añadimos que los quirófanos del hospital están sin funcionar, que han tenido que tirar un montón de medicamentos, un montón de batería auxiliar con el tema de las temperaturas…”, manifestó, antes de reclamar una respuesta política contundente.
En su intervención, Imbroda llegó a afirmar que la situación justificaría una protesta ciudadana frente a la Delegación del Gobierno. “Era para que hubiese una manifestación en la puerta de la Delegación diciéndoles con pancartas: márchate ya de una vez, porque eres una inútil”, declaró, en una de sus acusaciones más severas contra la representante del Ejecutivo central.
Más allá de las críticas a la gestión de los servicios públicos, el presidente melillense también cuestionó otros problemas que afectan a la ciudad, como las conexiones aéreas y la frontera. Sobre el aeropuerto, denunció la falta de respuestas ante las cancelaciones de vuelos y el perjuicio que, según él, sufren cientos de ciudadanos afectados por la falta de alternativas.
También cargó contra la situación fronteriza y las restricciones comerciales, asegurando que los ciudadanos se encuentran con dificultades incluso para introducir productos básicos mientras, según su versión, existe una mayor permisividad en el sentido contrario. “No puedes pasar ni un paquete de pipas, ni un paquete de pipas”, afirmó, calificando la situación como una muestra de la pérdida de capacidad de respuesta institucional.
Imbroda concluyó que la salida de la delegada del Gobierno sería beneficiosa para Melilla. “Creo que se ha de ir a su casa porque haría un favor grandísimo a todos los melillenses”, afirmó, convirtiendo la petición de relevo en el eje central de su crítica política.
El presidente de la Ciudad Autónoma aprovechó además para reivindicar la trayectoria del Partido Popular al frente de Melilla y recordar la presencia limitada del PSOE en los gobiernos locales durante las últimas décadas. Según explicó, los socialistas solo han gobernado durante periodos concretos y recordó también la etapa de Gobierno de coalición entre PP y PSOE en los primeros años del siglo XXI.
Las declaraciones de Imbroda ponen de manifiesto el malestar de la Ciudad Autónoma con la Delegación del Gobierno, en un enfrentamiento marcado por las críticas a la gestión de los servicios públicos, las infraestructuras y la atención a los problemas cotidianos de los ciudadanos.
Finalmente, resaltó que el Gobierno de España es el responsable de una situación que, según su diagnóstico, exige un cambio inmediato de responsable en Melilla.









No podíamos tener peor presidente que este ser abyecto.
Imbroda,como siempre,el insulto y el desprecio al contrario ,como argumento.Menos mal que ya hay muchísimos melillenses que le tienen tomado el pulso y toman sus discursos
como huecos . Aunque hay todavía mucho amiguete,mucho enchufado ,mucho aprovechado y mucho ciudadano que prefiere estar al pairo de la política local y eso le beneficia.