El presidente de la Ciudad, Juan José Imbroda, ha aclarado este martes el alcance real de las palabras que pronunció el pasado fin de semana en Barcelona y que habían generado expectación al interpretarse que el arquitecto británico Norman Foster iba a diseñar un proyecto en Melilla. Imbroda ha precisado que no se trata de un encargo de obra al célebre arquitecto, sino de un trabajo de estudio y reflexión de la Fundación Norman Foster sobre el patrimonio arquitectónico de la ciudad.
El presidente explicó que su intervención tuvo lugar en Barcelona, “delante de las primeras autoridades” de la ciudad condal, en un contexto centrado en los vínculos arquitectónicos entre ambas urbes. “Voy a hablar de lo que es la relación que tiene Barcelona con Melilla desde el punto de vista de la arquitectura y lo atractivo que es Melilla para los estudiosos de la arquitectura en todos los aspectos y para el turismo cultural”, relató.
En ese discurso, Imbroda recordó la figura de Enrique Nieto, el arquitecto que marcó el paisaje urbano de Melilla durante el primer tercio del siglo XX y que también dejó su huella en Barcelona. “Hablo de la arquitectura, hablo de Enrique Nieto, hablo de que Enrique Nieto intervino en la construcción o la ejecución o en el proyecto de la Casa Vilar y la Casa Pachó de Barcelona”, apuntó, reivindicando así la conexión histórica entre ambas ciudades a través del modernismo.
Fue en ese momento cuando hizo referencia a Norman Foster. El presidente ha explicado ahora que quiso aludir no al arquitecto en persona, sino a la institución que lleva su nombre. “Les dije a los barceloneses y a los paisanos melillenses que estaban allí que, si eso aún no les parecía suficientemente atractivo, añadía que Norman Foster… y quería decir la Fundación Norman Foster, repito otra vez: Fundación Norman Foster”, subrayó, insistiendo en que el protagonismo recae en la entidad y no en un encargo directo al arquitecto.
Imbroda destacó que lo realmente relevante es que la Fundación Norman Foster ha puesto la mirada en Melilla por iniciativa propia. “Han elegido ellos libremente la ciudad de Melilla como una en el mundo, como pocas en el mundo, en este año pasado, para estudiarla, a ver qué podían hacer. Les interesó muchísimo”, explicó. Según relató, una selección de jóvenes arquitectos de distintas nacionalidades ha visitado la ciudad para analizar su tejido urbano y su patrimonio modernista.
“Han estado aquí, por supuesto, todo eso con sus recursos propios, para no desmoralizarnos a nosotros, han estado con una selección de arquitectos, chicos y chicas jóvenes muy brillantes que venían a estudiar Melilla y nos iban a hacer una propuesta de algo en Melilla”, añadió el presidente, poniendo en valor que no se trata de un encargo financiado por la Ciudad, sino de una iniciativa intelectual y académica de la Fundación.
En el marco de ese trabajo, la Fundación planteó la posibilidad de una residencia de estudiantes. “Es verdad que nos propusieron hacer una residencia de estudiantes y ya se les dijo: bueno, nosotros ya tenemos una que está andando. El proyecto va a andar, evidentemente, sale ahora a concurso este mes”, explicó Imbroda. Con ello, aclaró que esa idea no se concretará a través de la Fundación Norman Foster, dado que la Ciudad ya tiene en marcha su propio proyecto de residencia.
El presidente quiso despejar cualquier confusión sobre la existencia de un contrato o encargo formal a la Fundación. “No van a hacer nada”, afirmó en relación a la ejecución material de un proyecto concreto en Melilla. A su juicio, el malentendido ha podido surgir porque se interpretó que Norman Foster “va a hacer un proyecto en Melilla”, cuando lo que existe es una relación de colaboración intelectual.
“Va a ser una relación no contractual, sino de colaboración entre dos grandes instituciones: la Fundación Norman Foster, que ha puesto los ojos en Melilla, que era lo importante que yo quería lanzar en ese mensaje”, subrayó. “Lo han hecho ellos, nadie les ha llamado, sino que ellos han puesto los ojos en Melilla. Y eso significa lo atractivo que es la ciudad en todos sus aspectos”, recalcó.
Imbroda encuadró este interés en el contexto del patrimonio modernista de Melilla, que consideró único. Recordó que la ciudad es, junto con Barcelona, la que más muestras de arquitectura modernista conserva en España. “Como todos sabemos, es junto con Barcelona la que tiene más muestras de arquitectura modernista de toda España. Gracias a un genio que se llamaba Gaudí, y aquí en Melilla también gracias a otro genio que se llamaba Enrique Nieto”, señaló.
En definitiva, el presidente quiso remarcar que el gran valor de este acercamiento es el reconocimiento internacional de la arquitectura melillense y su potencial para el turismo cultural y el estudio especializado, y no el anuncio inmediato de una obra firmada por Norman Foster.







