El presidente de la Ciudad Autónoma de Melilla, Juan José Imbroda, respaldó este jueves la proposición de ley presentada por el PP en el Congreso para reformar la Ley de Extranjería, y advirtió de que los centros de acogida de menores extranjeros no acompañados de la ciudad han superado ya más del doble de su capacidad máxima establecida por el Gobierno. Según explicó, el decreto fija en 83 el número máximo de menores que debería albergar Melilla, cifra que el día anterior a sus declaraciones se situaba ya en 183 o 184.
El presidente autonómico señaló que el incremento se ha acelerado especialmente desde los meses de junio y julio, y calificó la situación de alarmante. Puso el asunto en conocimiento de la opinión pública para que, según indicó, la administración competente, que es el Gobierno central, asuma su responsabilidad y actúe.
Imbroda vinculó este aumento de llegadas con el fallo del Tribunal Supremo que restringió la aplicación de los rechazos en frontera a los casos en los que se supera una barrera física que delimite la línea fronteriza. A su juicio, esa interpretación responde a una ley que considera obsoleta y que no recoge todas las necesidades actuales, entre ellas dotar de herramientas a los cuerpos que trabajan en la frontera, garantizar una política migratoria eficaz y evitar que las mafias se aprovechen de los vacíos legales.
El presidente de Melilla recordó que el PP registró hace varias semanas, a través de su Junta de Diputados, una proposición de ley en el Congreso para modificar la normativa vigente y permitir actuar dentro del mar, delimitando la zona de soberanía marítima española. Esta iniciativa coincide con la proposición presentada el pasado 16 de julio por la diputada nacional del PP por Melilla, Sofía Acedo, que plantea modificar la disposición adicional décima de la Ley de Extranjería para permitir el rechazo en frontera tanto en entradas terrestres como marítimas en Ceuta y Melilla.
Imbroda alertó además de que el retraso en resolver este vacío legal ha beneficiado principalmente a las redes de tráfico de personas, que se lucran del sufrimiento de quienes intentan cruzar el mar en condiciones de riesgo. Recordó que las travesías marítimas pueden resultar mortales en función de las condiciones meteorológicas, como ya ha ocurrido en la zona.
El presidente autonómico reconoció que la situación en Ceuta es más grave que en Melilla, pero insistió en que la tendencia de las últimas semanas es preocupante. Advirtió de que, si no se toman medidas, Melilla podría enfrentarse a un escenario similar al que atraviesa la ciudad vecina, lo que calificó como un problema de gran magnitud.








