El presidente de la Ciudad Autónoma y líder del PP de Melilla, Juan José Imbroda, ha confirmado este miércoles en Madrid que volverá a ser candidato a la Presidencia de Melilla en las elecciones de 2027. Lo ha anunciado en un encuentro informativo del Foro ABC que ha compartido con el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas. Imbroda ha justificado la decisión en que, según sus palabras, “son momentos que hay que levantar la bandera de España fuerte”.
La cuestión llegó al final del acto, cuando se le preguntó si sería candidato en 2027 “con todo lo que están pasando ambas ciudades”. “El Partido Popular, tanto Feijóo como Tellado quieren que me presente. Quieren que me presente”, afirmó.
El presidente melillense admitió que su etapa política tiene un límite, aunque dejó clara su disposición a continuar. “Yo tengo ya fecha de caducidad, como ustedes comprenderán. Pero yo también digo una cosa”, señaló, antes de cerrar su respuesta con un “ahí cuenta conmigo”.
Imbroda abrió su intervención reclamando un cambio en el Gobierno de España. A su juicio, la solución a los problemas de ambas ciudades pasa por que Alberto Núñez Feijóo llegue a la Presidencia del Gobierno. “Hace falta un cambio político en España, pero en Melilla y Ceuta, mucho más. Ahí nos la jugamos”, sostuvo.
Buena parte del encuentro giró en torno a la llegada masiva de migrantes a Ceuta del pasado mes de julio. Imbroda calificó lo ocurrido de “invasión” y defendió que “una situación excepcional se combate con medidas excepcionales”. Recordó que en 2021 ya entraron casi 15.000 personas en Ceuta y se preguntó cómo es posible que, cinco años después, al mismo Gobierno “lo pillen de esta manera”.
El presidente aseguró que existían planes de defensa para afrontar una crisis de este tipo y que “no se han querido activar”. También rechazó que el Ministerio del Interior careciera de información. “Si no tenía información, ¿qué hace un ministro del Interior sin ninguna información con las zonas más vulnerables de España? Ya tiene que irse. Y si tenía, también”, afirmó.
En el ámbito europeo, se refirió a una resolución impulsada por el Partido Popular Europeo y aprobada por dos tercios de la Cámara, que reconoce a Ceuta y Melilla como fronteras de la Unión Europea. Según Imbroda, el PSOE votó en contra. Criticó también que España se quedara sola entre los 27 al votar contra la política migratoria común.
Las relaciones con Marruecos ocuparon otra parte de su intervención. Imbroda recordó el cierre unilateral de la aduana comercial en 2018, que acabó con un comercio fronterizo tradicional y provocó, según dijo, “una hecatombe económica”. Lamentó que, desde entonces, el Gobierno no haya hecho “nada” para reabrirla. Denunció además que el régimen de viajeros solo funciona en un sentido, de Marruecos hacia España.
Frente a lo que definió como una “hostilidad” de Marruecos, el presidente defendió la necesidad de no depender del país vecino en ningún asunto vital. “Es mirar al norte, mirar a Europa. Es la solución”, resumió.
Preguntado por el riesgo de que la crisis afecte a la convivencia, Imbroda insistió en que los melillenses musulmanes “son españoles” y rechazó la pretensión marroquí de considerarlos ciudadanos de su país. Reconoció sus lazos culturales y familiares al otro lado de la frontera, pero subrayó la diferencia de renta per cápita, que cifró en 12 a 1. Como ejemplo, comparó una pensión de 300 euros en Marruecos con los 626 euros que, según dijo, se perciben en España.
En materia de defensa, el presidente se mostró partidario de reforzar de forma estable la presencia de las Fuerzas Armadas en Melilla. Recordó que durante el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero se retiró una bandera de la Legión y defendió que más soldados aportarían seguridad y beneficios económicos. Agradeció también que la Asamblea de la OTAN se celebrara en Melilla hace unos seis meses y consideró que no es necesario modificar el Tratado de la Alianza para garantizar la defensa de ambas ciudades.
Sobre el cambio de posición del Gobierno respecto al Sáhara, Imbroda afirmó que no lo ha entendido y recordó que lo criticó públicamente. Lamentó que se rompiera el consenso histórico en política exterior y se preguntó qué ha obtenido España a cambio, ya que, a su juicio, Ceuta y Melilla no están más seguras.
Imbroda reivindicó también más capacidad administrativa para ambas ciudades. Criticó que el Plan General de Ordenación Urbana de Melilla tenga que aprobarse en Madrid y que la ciudad carezca de competencias universitarias, pese a invertir cerca de 20 millones de euros anuales en el convenio con la Universidad de Granada. “Estamos boxeando con un brazo agarrado a la espalda”, describió. También comparó los cerca de 180.000 habitantes de Ceuta y Melilla con los 300.000 de La Rioja y preguntó por qué deben tener menos competencias.








