La Residencia de Mayores del Imserso en Melilla celebró este martes un acto de reconocimiento a residentes, profesionales y familias con motivo del Día Internacional de las Personas Mayores. La delegada del Gobierno, Sabrina Moh, participó en la jornada, en la que se destacaron las historias de vida de los mayores y la labor de quienes los cuidan a diario.
El acto, celebrado en el Centro Polivalente de Servicios para Personas Mayores, nombre oficial de la residencia, incluyó la proyección de un vídeo sobre las profesiones y trayectorias de los residentes.
Tras la proyección, Moh agradeció a los mayores su contribución a la sociedad. "Representa un esfuerzo y un trabajo que habéis hecho, todos y cada uno de vosotros, para que hoy podamos estar aquí disfrutando de esta sociedad cada vez más libre", afirmó.
La delegada subrayó también que el cuidado de las personas mayores exige "empatía, cariño, humanidad y generosidad". Por ello, agradeció a la plantilla su dedicación, tanto en la preparación del acto como en los cuidados que presta durante todo el año. "Aquí la vocación de servicio público se pone de manifiesto en todo momento", señaló.
Moh resaltó además la coordinación de las familias con los trabajadores para mejorar el bienestar de los residentes.
En la mesa estuvo acompañada por la directora territorial del Imserso, Francisca García Maeso, y por el director del centro, Ibrahim Molina. Ambos elogiaron la profesionalidad del personal y el apoyo de las familias, y felicitaron a los residentes.
También formó parte de la mesa la presidenta de la Junta de Gobierno del centro, Encarnación Aparicio Aznar, que leyó un texto con sus reflexiones. La delegada le agradeció sus palabras y reconoció el trabajo de la Junta de Gobierno en la vida del centro.
Uno de los momentos más emotivos llegó con la intervención de Lucinda Infante, que a sus 101 años es la residente más longeva. Infante leyó un poema propio sobre las personas mayores, nacido de sus vivencias y su forma de ver la vida.
En nombre de los profesionales habló el fisioterapeuta Souliman Mohamed, miembro activo de los órganos de participación del centro, con un emotivo discurso.
En el capítulo de reconocimientos, Francisca Belmonte Pérez y José Montoya García fueron distinguidos como los residentes de mayor edad, mientras que Encarnación Aparicio Aznar recibió el reconocimiento a la residente más participativa.
Por sus 25 años de servicio fueron homenajeadas las trabajadoras Saida El Moussati El Founti, Luisa Mª Flores Espejo y Yamina Lahabib Mimón, que no pudieron asistir por motivos personales.
Por último, Mª del Carmen Jódar Ávila y Francisca Coll Balagué recibieron un reconocimiento especial por su implicación con el centro y, sobre todo, por su cercanía con los mayores.
La violinista Nuria Torrella cerró la celebración con una actuación musical.








