Partidos de la coalición gubernamental y de la oposición de Marruecos reclamaron este jueves en el Parlamento la soberanía marroquí sobre Ceuta y Melilla, durante el debate sobre el programa del nuevo Gobierno que preside Fatima Ezzahra el Mansouri, según ha informado la agencia EFE. El nacionalista Istiqlal, socio del Ejecutivo, advirtió además de que la asociación con España no puede desarrollarse a costa de la integridad territorial de su país.
El Partido Autenticidad y Modernidad (PAM), liberal y al frente de la coalición, pidió que prosiga la acción nacional y diplomática para “completar la unidad territorial” del país y defender su “legítimo derecho a recuperar Ceuta, Melilla y las islas marroquíes ocupadas”. La formación precisó que ese objetivo debe perseguirse desde la “legitimidad histórica y jurídica”, el diálogo y los “medios pacíficos”.
Istiqlal (PI) elogió la solidez de las relaciones bilaterales, pero rechazó que se empleen “como instrumento de presión o chantaje” y que la soberanía marroquí se someta a negociación. El partido también se opuso a que estas cuestiones se utilicen con fines partidistas o mediáticos para “incitar al odio y la discriminación” entre ambos pueblos.
Desde la oposición, el islamista Partido Justicia y Desarrollo (PJD) condenó “enérgicamente” la visita de Felipe VI a Ceuta del pasado 13 de octubre, a la que calificó de “ciudad ocupada”. La formación sostuvo que Ceuta, Melilla, las islas Chafarinas y el resto de enclaves son “territorios marroquíes” y que ninguna visita, “sea cual sea su nivel”, cambiará esa situación.
El PJD evocó también el discurso de Mohamed VI en la apertura del curso legislativo, a principios de mes, en el que el monarca alauí sostuvo que la asociación “jamás será objeto de presión, amenaza ni chantaje”.
La Coalición de Izquierdas (CI), igualmente en la oposición, se mostró firme en la recuperación de Ceuta y Melilla y reclamó un programa urgente de desarrollo para las regiones fronterizas. “Nuestra unidad territorial es un principio soberano inquebrantable que no admite negociación”, afirmó.
Según EFE, estas posiciones ahondan en las ya expresadas tras la crisis del 30 de julio, cuando el cruce masivo de migrantes irregulares a Ceuta se saldó con más de 140 muertos.
Las intervenciones llegan días después de que la diputada Nabila Mounib, del Partido Socialista Unificado (PSU), asegurara, según recogió Libertad Digital, que su país elegirá “el momento adecuado” para negociar con España sobre Ceuta, Melilla y las Chafarinas, si bien descartó una “guerra destructiva” con sus vecinos.
El 14 de octubre, en la recepción a la sociedad civil celebrada en el hotel Melilla Puerto, el Rey afirmó que “Melilla es España y Melilla es Europa” y recordó que su frontera “es frontera de la Unión”. En ese mismo discurso, Felipe VI abogó por una relación de buena vecindad con Marruecos basada en la paz, la seguridad, la estabilidad y la cooperación.








