• Contacto
  • Barcos
  • Portal del suscriptor
viernes 6 de noviembre de 2026   - 09:57 CET
El Faro de Melilla
  • Sucesos
  • Frontera
  • Tribunales
  • Sociedad
  • Cultura
  • Educación
  • Política
  • Deportes
  • Marruecos
  • Opinión
Sin resultados
Ver todos los resultados
El Faro de Melilla
  • Sucesos
  • Frontera
  • Tribunales
  • Sociedad
  • Cultura
  • Educación
  • Política
  • Deportes
  • Marruecos
  • Opinión
Sin resultados
Ver todos los resultados
El Faro de Melilla
Sin resultados
Ver todos los resultados
Inicio Opinión

Forrando las ciudades con césped artificial

Por Moisés S. Palmero
23/07/2024 22:01 CEST
Forrando las ciudades con césped artificial
Compartir en WhatsappCompartir en FacebookCompartir en Twitter

AL apretar «la calor», en plena emergencia climática, somos más conscientes del arboricidio en nuestras ciudades. Encontrar la sombra de un árbol para resguardarse, protegerse y refrescarse es una odisea, y si está junto a un banco para descansar es uno de esos pequeños milagros, solo comparable a lo de los panes y los peces.

Pero la gilipollez va en aumento. Perdonen la grosería, pero me he cansado de buscar eufemismos. La nueva moda es sustituir zonas de vegetación natural por césped artificial, en rotondas, medianas y donde se tercie. Se ve que comprado al por mayor, le hacen precio de amigo.

Este absurdo solo se entiende desde la visión cortoplacista de la economía, sin pensar en el futuro y en las consecuencias ambientales y sociales. Es más barato plastificar el suelo, que mantener jardines. Luego lo edulcoran con excusas gastadas de sostenibilidad, ahorro de agua, cambio climático, y con promesas y presentaciones de megaparques donde predomina el cemento, la ausencia de árboles y los juegos infantiles sobre suelos de plástico, pero reciclados que da más puntos.

Presumen de planes botánicos, acuerdos con la Universidad, plantación de árboles con escolares o jardines mediterráneos. Naturaleza concentrada en un puñado de hectáreas, que son la suma de todos los metros cuadrados que deben dejar por ley como compensación por la urbanización de las ciudades, que es lo que genera IBI.

Siempre llegamos tarde a todo. Mientras en otros países, están quitando asfalto, cemento, y pensando refugios climáticos con arbolado, nosotros hacemos lo contrario, y nos presentamos a las elecciones, prometiendo toldos en las calles, maceteros modernistas, plazas diáfanas para conciertos, alquitranado de solares para aparcamientos y árboles exóticos como las jacarandas que la mayoría del año no dan sombra y cuando echan las flores lo ponen todo perdido.

Se olvidan del día a día, de la vuelta del supermercado cargado con la compra, del paseo con los niños, de los ancianos que buscan una sombra a la que sentarse a echar la tarde. Las ciudades están dejando de ser amables, pensadas para que consumas, trabajes, vivas encerrado en casa y no molestes, para la foto de postal con la que atraer turistas, o lucirla en los días de fiesta, y donde caminar no apetece porque terminas ¡achicharraito!

Arrancar plantas para cementar y poner encima un bonito tapiz de diferentes derivados del petróleo no es muy inteligente. No hay que ser muy listo para saber que el plástico se degrada con los elementos naturales, generando micro y nanoplásticos que respiramos, perjudicando nuestra salud y contaminando nuestros ecosistemas con gases de efecto invernadero y partículas que terminaremos comiéndonos. Para los que el sentido común no es suficiente, hay numerosos estudios científicos que lo demuestran.

Además, aumentan la temperatura de nuestras calles, disminuyen la biodiversidad urbana, y generan focos insalubres por acumulación de residuos orgánicos, como excrementos de perros, y hojas de árboles, inorgánicos, como colillas y polvos, y la humedad, ya que el agua no se filtra en el suelo, sino que se acumula en el césped impermeable, siendo foco de plagas, generando escorrentías, disminuyendo el frescor y la vuelta del agua al ciclo natural.

Si a esto le sumamos, el gasto de agua para limpiarlo, el energético para su creación y las grandes toneladas de residuos difíciles de reciclar cuando a los diez años se cambia, porque habrá que cambiarlo, el disparate alcanza proporciones colosales.

Pero no es solo lo que genera, es que prescindir de vegetación natural es prescindir de los servicios ecosistémicos que nos ofrecen. Capturan gases de efecto invernadero, generan biodiversidad urbana, limpian el aire contaminado que respiramos cada día, y nos hacen vivir en una bella ciudad, detalle que nos sube el ánimo, disminuye el estrés y nos invita a pasear, relacionarnos y crear comunidad.

Este trampantojo de naturaleza de plástico, me ha recordado la frase de John Lennon que nos recuerda la importancia de vivir el día a día, el momento, de cuidar los detalles, las cosas pequeñas: «la vida es eso que sucede mientras estás ocupado haciendo otros planes». Yo la adapto para explicar la hipocresía de nuestros políticos: el cambio climático es eso que sucede mientras hacen planes en las Cumbres de la Tierra para reducir los gases de efecto invernadero, implementar la agenda 2030, y plantar árboles que no pretenden regar.

Me sumo a las Memorias del Espantapájaros de M-Clan, y no quiero ver más flores de plástico, ni césped artificial y sí muchas plantas en las ciudades.

Etiquetas: Opinión

Contenido relacionado

En memoria de nuestra querida compañera Andrea

En memoria de nuestra querida compañera Andrea

hace 1 día
Día Internacional contra la Violencia y el Acoso en la Escuela, incluido el Ciberacoso

Día Internacional contra la Violencia y el Acoso en la Escuela, incluido el Ciberacoso

hace 1 día
In Memoriam. Belaid Mohand Al-lal, una vida de entrega a la Guardia Civil y a su familia

In Memoriam. Belaid Mohand Al-lal, una vida de entrega a la Guardia Civil y a su familia

hace 2 días
La celebración del Día de los Difuntos y Halloween

La celebración del Día de los Difuntos y Halloween

hace 3 días
Agasvem traslada sus condolencias a las familias de las víctimas del accidente ferroviario de Urda

Memoria del corazón y de la razón

hace 3 días
In memoriam. Gregorio Hernández, pionero de las artes marciales en Melilla

In memoriam. Gregorio Hernández, pionero de las artes marciales en Melilla

hace 4 días

Lo más visto

  • In Memoriam. Belaid Mohand Al-lal, una vida de entrega a la Guardia Civil y a su familia

    In Memoriam. Belaid Mohand Al-lal, una vida de entrega a la Guardia Civil y a su familia

    0 compartidos
    Compartir 0 Tuitear 0
  • Herida leve tras ser atropellada en un paso de peatones

    0 compartidos
    Compartir 0 Tuitear 0
  • La CEME rinde homenaje a Cristóbal Javier Sánchez Sampalo por su trayectoria

    0 compartidos
    Compartir 0 Tuitear 0
  • Críticas a la CIM por tener contratados a tres de sus directivos

    0 compartidos
    Compartir 0 Tuitear 0
  • La Posada, un lugar para el buen comer

    0 compartidos
    Compartir 0 Tuitear 0
  • Medio auditado por   
  • Contacto
  • Aviso legal
  • Términos de uso
  • Política de privacidad
  • Política de Cookies

Grupo Faro © 2026

Sin resultados
Ver todos los resultados
  • Sucesos
  • Frontera
  • Tribunales
  • Sociedad
  • Cultura
  • Educación
  • Política
  • Deportes
  • Marruecos
  • Opinión

Grupo Faro © 2026