El Centro de Educación Infantil Juan Caro acogió hace varios días una serie de talleres de Reanimación Cardiopulmonar (RCP) y primeros auxilios, dirigidos a alumnos de 3º y 4º de Primaria.
Una iniciativa fundamental que ha aunado educación, prevención y concienciación para que los alumnos conozcan la importancia de saber actuar ante cualquier emergencia.
Estos talleres han sido impulsados por Blanca Ruiz, maestra de educación Primaria y actualmente cursando la carrera de Enfermería en la Facultad de Ciencias de la Salud del Campus de la Universidad de Granada (UGR) en Melilla.
En declaraciones a El Faro, esta docente ha manifestado como decidió poner en marcha esta actividad para acercar a los más pequeños los menores conocimientos básicos de actuación sanitaria que, en determinadas situaciones, son fundamentales.
Tras recibir la autorización del centro, Blanca comenzó a preparar el contenido y se puso en contacto con la Facultad de Ciencias de la Salud para solicitar apoyo y material específico destinado a las prácticas de RCP.
Gracias a la colaboración de la Facultad, los talleres se desarrollaron de forma dinámica y adaptada a la edad del alumnado.
Talleres
Esta actividad estuvo dirigida a los cuatro grupos de 3º y 4º de Primaria del CEIP Juan Caro, permitiendo a docenas de escolares participar de forma activa en las distintas sesiones organizadas.
Durante una primera parte de la jornada, profesionales y colaboradores ofrecieron una charla introductoria centrada en conocer conceptos básicos de primeros auxilios y actuación ante emergencias. Los menores aprendieron cuestiones esenciales como reconocer una situación de peligro, identificar cuándo es necesario pedir ayuda o conocer el funcionamiento del teléfono de emergencias 112.
Según ha explicado Blanca a este medio, uno de los principales objetivos era que los niños comprendieran que, incluso a su edad, pueden desempeñar un papel importante mientras llega ayuda profesional.
“Muchos niños de estas edades se quedan en ocasiones con hermanos pequeños y es importante que sepan reaccionar ante determinadas situaciones”.
Tras esta introducción, el alumnado fue pasando por distintas sesiones prácticas organizadas para fomentar la participación activa de todos los asistentes. De esta manera, mientras unos realizaban ejercicios relacionados con la RCP, otros trabajaban cuestiones vinculadas al atragantamiento, la posición lateral de seguridad o la llamada regla PAS —Proteger, Avisar y Socorrer—.
Todo el contenido fue adaptado a la edad de los escolares, utilizando un lenguaje cercano y dinámicas participativas que permitieran mantener la atención de los niños durante toda la actividad.
En este sentido, la profesora ha destacado la importancia de enseñar a los menores la necesidad de mantener primero la autoprotección antes de intervenir en cualquier emergencia.
Importancia de estos talleres
La respuesta tanto del alumnado como del profesorado fue más que positiva. Según ha explicado Blanca, varios docentes trasladaron incluso la necesidad de ampliar este tipo de formación también entre los propios trabajadores de los centros educativos.
Ruiz ha recordado como el tiempo es clave, considerando que la formación en primeros auxilios debería impartirse de manera periódica tanto a alumnos como a profesores en nuestra ciudad.
En este sentido, ha recordado como el saber actuar durante los primeros minutos de una emergencia puede marcar una gran diferencia mientras llegan los servicios sanitarios.
“Por mucho que se llame al 112, hay situaciones en las que esos primeros minutos son fundamentales”.
Próximas iniciativas
De cara al futuro, Blanca Ruiz ha asegurado que le gustaría continuar desarrollando este tipo de iniciativas en otros centros educativos de la ciudad autónoma. “Lo haría encantada, tanto con alumnado como con profesores”, afirmó.
Más allá de enseñar maniobras básicas de primeros auxilios, esta experiencia ha permitido transmitir a los alumnos una serie de valores relacionados con la responsabilidad, la solidaridad y el cuidado de los demás; demostrando que la educación también puede convertirse en una herramienta para salvar vidas.
Con iniciativas como esta, los centros educativos de nuestra ciudad apostarían por una formación integral del alumnado, acercando a los más pequeños y a sus docentes conocimientos prácticos que pueden resultar esenciales tanto en el día a día de las aulas como en cualquier momento de sus vidas.








