Los coordinadores de la Comisión de Peticiones del Parlamento Europeo acordaron la semana pasada seguir tramitando una petición que denuncia que Google Maps dibuja las fronteras de Ceuta y Melilla con Marruecos mediante una línea discontinua, el símbolo que la compañía reserva a los límites en disputa. El texto reclama que la Comisión Europea estudie si esa representación incumple el Reglamento de Servicios Digitales, según ha avanzado El Español.
La petición, registrada con el número 2284/2026, sostiene que la plataforma aplica a las dos ciudades autónomas la misma simbología que emplea para fronteras no reconocidas internacionalmente. A juicio de sus promotores, ese trazado no responde a la situación jurídica de Ceuta y Melilla y puede desinformar a millones de usuarios sobre las fronteras exteriores de la Unión.
El escrito pide que Bruselas analice esos riesgos y que obligue a Google a dibujar ambas fronteras “de forma clara y continua”, como límites internacionales reconocidos.
El Reglamento de Servicios Digitales exige a las grandes plataformas evaluar y mitigar los riesgos sistémicos vinculados a la desinformación y a la seguridad pública. La norma contempla multas de hasta el 6% de la facturación anual global por incumplimientos graves e intencionados, una cantidad que El Español sitúa en torno a los 24.000 millones de dólares en el caso de Alphabet, matriz de Google.
La petición recuerda que Ceuta y Melilla nunca han figurado en la lista de territorios no autónomos de Naciones Unidas y que ninguna resolución de la Asamblea General ni del Consejo de Seguridad cuestiona la soberanía española, que España data en 1497 en Melilla y en 1640 en Ceuta.
En la misma reunión, los coordinadores respaldaron también continuar con la petición 1448/2025, que reclama para las dos ciudades un trato equivalente al de las Regiones Ultraperiféricas, como Canarias, o un estatuto especial. El texto plantea, entre otras medidas, un acceso reforzado a fondos europeos y una mayor implicación de Frontex en ambas fronteras.
La asociación Zeolandia ya había remitido en septiembre una carta al director de Google en España, Lino Gattaruzzi, para pedir explicaciones sobre esas líneas, según informó The Objective. El trazado discontinuo aparece al menos desde 2020, cuando lo denunció el Observatorio de Ceuta y Melilla, y la polémica se reavivó después de que el Gobierno retirara un mapa similar de su portal de vivienda Casa 47.
La tramitación coincide con un periodo de tensión con Marruecos tras la entrada masiva registrada en Ceuta a finales de julio, y llega días después de la visita de los Reyes a Ceuta y Melilla, el 13 y 14 de octubre. Si el procedimiento avanza, podría traducirse en requerimientos formales a Google.









El poder de los lobbies marroquíes en EE. UU. es visible. Se gastan una millonada en pagar a empresas como Google para que desfigurar la realidad. El trazado de líneas discontinuas está en la frontera de Marruecos con el Sáhara occidental, territorio ilegalmente ocupado por la narcotiranía alauí