El Concurso de Pesca Infantil Virgen del Carmen, organizado por el Real Club Marítimo de Melilla, volvió a convertirse en una de las actividades más destacadas, entrañables y participativas del programa festivo en honor a la patrona de los marineros.
La cita, ya consolidada dentro del calendario social y deportivo de la entidad, reunió en esta edición a más de una veintena de jóvenes socios que disfrutaron de una jornada marcada por la afición a la pesca deportiva, el compañerismo y el aprendizaje en torno al mar. El evento, que se ha convertido en una tradición muy esperada por las familias del club, volvió a demostrar su capacidad para unir generaciones en un entorno privilegiado como es el litoral melillense.
Desde primeras horas de la jornada, los participantes se concentraron con entusiasmo para preparar sus equipos y ultimar los detalles antes del inicio de la competición, siempre bajo la atenta mirada de monitores, organizadores y familiares.
La Plancha, escenario de una jornada familiar y deportiva
La competición se desarrolló en la conocida zona de “La Plancha”, un enclave habitual para este tipo de actividades marítimas debido a sus condiciones favorables y su accesibilidad. Allí, los jóvenes pescadores tuvieron la oportunidad de poner en práctica sus conocimientos y habilidades, demostrando paciencia, destreza y pasión por un deporte que cada año gana más adeptos entre los más pequeños.
El ambiente durante toda la jornada fue especialmente distendido y familiar, con un importante acompañamiento de padres, madres y familiares, que no solo acudieron como espectadores, sino que desempeñaron un papel fundamental en el desarrollo de la actividad. Su colaboración resultó clave para asistir a los jóvenes participantes, ayudar en la preparación del material y garantizar que la experiencia fuera lo más enriquecedora posible.
La organización del evento corrió a cargo del directivo del Real Club Marítimo de Melilla, Fernando Bravo, quien coordinó todos los aspectos de la jornada, asegurando el correcto desarrollo de la competición. Gracias a su trabajo y al del equipo organizador, la actividad transcurrió con total normalidad, sin incidencias y cumpliendo los tiempos previstos desde el inicio hasta la entrega de premios.
Una competición formativa y de convivencia
Más allá del componente competitivo, el Concurso de Pesca Infantil Virgen del Carmen tiene un fuerte carácter formativo. La iniciativa busca fomentar en los más jóvenes valores como la paciencia, el respeto por el entorno marino, la convivencia y el trabajo en equipo, además de promover el conocimiento de las tradiciones marítimas tan vinculadas a la historia de Melilla. El Real Club Marítimo ha insistido en que este tipo de actividades no solo sirven para fomentar la práctica deportiva, sino también para fortalecer el vínculo de los jóvenes con el mar, promoviendo hábitos responsables y el respeto por el medio ambiente. A lo largo de la jornada, los participantes mostraron un comportamiento ejemplar, disfrutando de la experiencia y compartiendo momentos de aprendizaje y convivencia que van más allá de la simple competición. Para muchos de ellos, esta ha sido una primera toma de contacto con la pesca deportiva, lo que refuerza el valor educativo del evento.
Premios y reconocimiento a los jóvenes pescadores
En el apartado deportivo, la jornada concluyó con la entrega de galardones a los participantes más destacados, aunque desde la organización se subrayó que el verdadero premio fue la participación y el disfrute de todos los niños y niñas. El premio al Mayor Número de Kilos capturados fue para Pablo Fernández Bernal, quien logró destacarse por la constancia y la cantidad de capturas obtenidas a lo largo de la jornada. Su esfuerzo y paciencia le permitieron alcanzar una meritoria victoria en esta categoría. Por su parte, el reconocimiento a la Pieza Mayor recayó en Aylan Ali Mohamed, quien consiguió la captura más destacada del concurso, demostrando habilidad y precisión en el momento clave. Este premio es uno de los más valorados del certamen, ya que reconoce la calidad de la pieza más importante obtenida durante la competición. Finalmente, el premio al Mayor Número de Piezas fue para Erick Felices Cortés, que destacó por la regularidad y la constancia en sus capturas, acumulando el mayor número de ejemplares a lo largo de la jornada. Los tres galardonados recibieron sus premios en un acto sencillo pero emotivo, en el que estuvieron presentes organizadores, familiares y compañeros, en un ambiente de celebración y reconocimiento colectivo.








