El Sindicato Médico de Melilla ha cuestionado duramente la efectividad de la apertura progresiva del nuevo hospital universitario, calificando la gestión del proceso como precipitada y carente de planificación. Según han denunciado desde la organización, la falta de previsión y la escasa consulta con los facultativos podrían desembocar en un "caos tremendo" en la atención sanitaria.
Desde el sindicato explican que muchos médicos han sido informados "con apenas unos días de antelación" para comenzar a pasar consulta en las nuevas instalaciones, sin que se haya garantizado una mínima organización previa. “Nos han avisado a veces con días para ir ya a pasar consulta”, señalan, lo que ha generado incertidumbre y desconcierto entre los profesionales.
Además, destacan que la improvisación afecta directamente al servicio que reciben los pacientes. “Habrá muchos problemas también a la hora de avisar a los pacientes, porque las consultas no están abiertas, las agendas, en muchos casos”, advierten desde el sindicato, subrayando que esta situación puede derivar en descoordinación y citas fallidas.
Doble carga sin más personal
Uno de los aspectos que más preocupa a los médicos es la doble operatividad de los dos centros hospitalarios (el actual hospital Comarcal y el nuevo universitario) sin que se hayan realizado los refuerzos de personal necesarios para atender ambos con garantías. Esta situación, aseguran, incrementa notablemente la carga de trabajo para los facultativos.
“Los dos hospitales se van a tener que mantener abiertos durante mucho tiempo, y eso lo que va a conllevar es una carga extra al personal que trabajamos, porque no se han ampliado plantillas para tener dos hospitales enteros abiertos funcionando”, denuncian. Este incremento de la presión asistencial, sumado al inicio del verano, genera un escenario que califican de insostenible.
Desde el Sindicato Médico también alertan sobre el impacto físico y emocional que esta situación tendrá sobre los profesionales sanitarios. “Va a haber muchos compañeros que tengamos que estar yendo y viniendo, o a pasar consulta o a ciertas actividades que tengamos que hacer allí y luego volver aquí a pasar plantas. Eso conlleva una carga extra tanto psicológica como física, que al final es lo que nos va a pasar factura”.
Reivindican planificación
No es la primera vez que el sindicato alerta sobre la necesidad de abordar la apertura del hospital con criterios técnicos y planificación rigurosa. Ya en declaraciones anteriores recogidas por este medio, pedían que el proceso de traslado se basara en decisiones sanitarias y organizativas sólidas, y no en criterios políticos o apresurados.
Ante este contexto, los médicos insisten en que se escuche su voz y se actúe con responsabilidad antes de que la situación afecte gravemente tanto a los pacientes como a los propios profesionales. Mientras tanto, los primeros médicos que hoy han comenzado a trabajar en el nuevo centro serán quienes informen en los próximos días sobre los problemas reales que ya se están produciendo.









El sindicato médico de Melilla está a las ordenes y directrices de Sanchez Miñano y éste a su vez a las órdenes del PP y de Quirón en la sombra. Solo hace de altavoz político y defensor de unos cuantos comisionistas. Todo lo que haga el Gobierno de España por el bien del conjunto de Españoles será malo y estará siempre mal.