El SAR Mastelero llega a Melilla como nuevo recurso de Salvamento Marítimo y tendrá presencia habitual en el puerto. La presentación del remolcador de altura se ha celebrado este jueves en el Muelle Ribera 2, con representantes de los principales cuerpos y organismos vinculados a la seguridad marítima.
El acto ha servido también para poner rostro a un barco que, a partir de ahora, será más habitual en el paisaje del puerto. No es una visita puntual. El Mastelero tiene una de sus bases en Melilla, una circunstancia que refuerza la capacidad de respuesta ante emergencias en una ciudad que vive de cara al mar.
El capitán marítimo de Melilla, José Miguel Tasende, ha agradecido la presencia de representantes de la Policía Nacional, Guardia Civil, Corporación de Prácticos, Autoridad Portuaria y Protección Civil de la Delegación del Gobierno, entre otros.
Pero Tasende ha querido detenerse especialmente en la presencia del presidente de la Ciudad, Juan José Imbroda. Y lo ha hecho desde el recuerdo. Ha explicado que Imbroda ya había estado a bordo de este barco el 5 de julio de 2013 y ha destacado su interés por los asuntos relacionados con el ámbito marítimo. “No es fácil que las autoridades de primer orden se acuerden del ámbito marítimo”, ha señalado.
El capitán marítimo también ha recordado una situación ocurrida años atrás en el dique sur, cuando una patrullera marroquí embarrancó en la zona. Según ha relatado, Imbroda acudió entonces discretamente hasta el lugar en un vehículo particular. “Te acuerdas de que Melilla también es mar”, ha dicho Tasende durante su intervención.
Ahora la situación es diferente. El Mastelero no llega únicamente para una presentación. Se incorpora al puerto como un recurso con base en Melilla. Eso significa que los melillenses podrán acostumbrarse a verlo en la ciudad. “Va a ser habitual verlo aquí”, ha explicado Tasende.
Remolcador
El SAR Mastelero (BS-23) es un remolcador de altura de Salvamento Marítimo. Pertenece a la clase María de Maeztu y opera principalmente en el mar de Alborán. Fue construido en los astilleros de Unión Naval de Valencia y entró en servicio en enero de 2011.
Tiene casi 40 metros de eslora. En concreto, 39,7 metros de largo y 12,5 de manga. Puede alcanzar los 13 nudos de velocidad y cuenta con una autonomía de unas 6.000 millas náuticas.
Su capacidad de tiro alcanza las 60 toneladas. Una cifra que da una idea de la fuerza del buque cuando tiene que intervenir sobre otras embarcaciones.
Su trabajo va mucho más allá del remolque. El Mastelero está preparado para participar en operaciones de búsqueda y salvamento, prestar apoyo a barcos con problemas y actuar frente a incendios en el mar.
Cuenta con una lancha semirrígida rápida para operaciones de rescate y puede acoger hasta 50 náufragos, además de su tripulación habitual, formada por entre nueve y doce personas dependiendo de la operativa.
También dispone de medios específicos para luchar contra incendios. Su sistema exterior cuenta con dos bombas capaces de lanzar conjuntamente un importante caudal de agua, además de sistemas de protección propios del barco.
Más tráfico
Durante su intervención, Tasende ha puesto el foco en la evolución del puerto melillense. La ciudad está recibiendo cada vez más tráfico marítimo y, especialmente, buques de grandes dimensiones.
El capitán marítimo ha recordado que el día anterior había llegado un crucero y que este jueves estaba prevista la llegada de otro. Además, ha señalado que al día siguiente estaba previsto recibir, si no se producía ningún cambio, el barco más grande que ha llegado a Melilla.
En ese escenario, contar con un remolcador de estas características supone un refuerzo. Tasende ha explicado que el puerto ya dispone de un remolcador suficiente para las necesidades habituales, pero ha declarado que un recurso adicional nunca sobra.
“Es importante porque somos un puerto alejado de la península y porque es un puerto que ya está recibiendo mucho tráfico y de barcos muy grandes”, ha apuntado.
El Mastelero se suma así a la Salvamar, que permanece de forma permanente en Melilla y que también forma parte del dispositivo marítimo de la ciudad.
La presentación ha tenido además un componente simbólico. El remolcador ha servido para apoyar las actividades relacionadas con los Juegos del Agua, que se están celebrando estos días en Melilla.
Y después de la presentación, el barco abrirá sus puertas a los ciudadanos. El público podrá conocerlo por dentro en las jornadas de puertas abiertas previstas en el muelle del cargadero de mineral, donde se podrá visitar el buque y acercarse a su trabajo. La cita está prevista los días 15 y 16 de octubre, de 10:00 a 14:00 horas.
Será una oportunidad para ver de cerca un barco que hasta ahora podía resultar desconocido para muchos melillenses. Un buque de rescate, remolque y emergencia que, desde ahora, forma parte todavía más del día a día del puerto de Melilla.








