Adan Garrido Ben Yelun ya tiene una fecha marcada en el calendario. Del 24 al 30 de agosto viajará a Extremadura para representar a Melilla en el certamen Mister Internacional Spain 2026, la cita más importante de la belleza masculina en España. Allí compartirá escenario con otros 51 aspirantes llegados de distintos puntos del país y afrontará una semana intensa de pruebas físicas, entrevistas, pasarela, sesiones ante las cámaras y actividades antes de la gran final, que se celebrará el 29 de agosto en el Teatro Romano de Medellín.
Su presencia en el concurso llega después de haber sido elegido para representar a la ciudad tras haber logrado el título de segundo Caballero de Honor en la Gala Miss y Mister Melilla 2025. Ahora le toca dar un paso más. Y lo hace con ilusión, aunque reconoce que la noticia le pilló completamente por sorpresa.
"Cuando me lo dijeron estaba un poco destemplado, no me lo acababa de esperar porque justo me pillaba entrenando para un partido", recuerda. Pasados los primeros días, los nervios dieron paso a la alegría. "Luego estaba muy contento. Mi madre y mi abuela se pusieron muy felices".
Tiene 23 años y un perfil alejado de los estereotipos que muchas veces rodean este tipo de certámenes. Ha trabajado hasta hace poco y planea preparar unas oposiciones para celador. Además, cuenta con un grado superior en Energías Renovables y Eficiencia Energética. Su objetivo profesional está claro, aunque no cierra la puerta a las oportunidades que puedan surgir gracias al concurso.
Su relación con el mundo de los certámenes viene de lejos. No empezó por una moda ni por una casualidad. La afición le llegó desde casa. "Mi madre ya de joven estuvo presente en este tipo de eventos y desde pequeño he estado metido en ese mundillo. Siempre me ha resultado interesante".
Precisamente fue ella quien le animó a presentarse a la gala de Melilla el año pasado. "Me dijo: 'Hijo, estás muy guapo, te tienes que presentar'. Lo típico", cuenta entre risas. Dio el paso, consiguió el segundo puesto y meses después recibió la llamada que cambiaría sus planes.
Sobre el motivo por el que finalmente será él quien represente a Melilla, explica que le comunicaron que el ganador sufrió una lesión que le impedía acudir al certamen nacional. Adan también había pasado por un momento complicado, ya que sufrió una rotura de tobillo el año pasado. Sin embargo, ya estaba recuperado cuando recibió la propuesta. "Mi estado de salud me permitió decir que sí, así que para adelante".
Representar a Melilla tiene para él un significado especial. No solo porque nació en la ciudad, sino porque aquí está gran parte de su familia y muchos de los recuerdos que han marcado su vida. "Es una cosa muy grande. Nací aquí, tengo muchísimos momentos aquí y toda la familia de mi madre está en Melilla".
Quienes le conocen destacan su carácter cercano y extrovertido. Él mismo reconoce que no suele ponerse nervioso fácilmente y que disfruta de cada experiencia.
Así recuerda la gala celebrada el año pasado. "Me lo pasé muy bien. Soy una persona que no tiene vergüenza y siempre intento disfrutar al máximo. Si hay que bailar, se baila. Lo importante es pasarlo bien".
Ese carácter también cree que puede ayudarle durante el certamen nacional. Cuando se le pregunta si le preocupa desfilar, hablar en público o enfrentarse a una entrevista, responde con total naturalidad. "La verdad es que ninguna de las tres. Me gusta hablar con todo el mundo. Soy una persona muy abierta".
La preparación ya ha comenzado. En el apartado físico asegura encontrarse en uno de los mejores momentos de su vida, aunque reconoce que durante las últimas semanas ha tenido algunos problemas de salud. "Me están estudiando una posible celiaquía y he perdido algo de peso. Eso me ha lastrado un poco, pero he trabajado más la resistencia".
Además del entrenamiento físico, dedica muchas horas a perfeccionar la pasarela junto a Manolo Margar y Eva, responsables de preparar a los representantes melillenses. También agradece el trabajo de Anaís, que forma parte del equipo que le acompaña durante esta preparación. "Estoy muy contento con la preparación que me están dando. Intentamos trabajar todo lo que pueda encontrarme allí, porque para mí casi todo será nuevo".
No será la primera vez que tenga que adaptarse a cambios exigentes. Durante años ha competido en distintas disciplinas deportivas, incluso a nivel nacional y semiprofesional. Eso le ha enseñado a convivir con entrenamientos intensos, dietas y rutinas estrictas. "Estoy acostumbrado a cambiar hábitos cuando hace falta".
Sobre las pruebas del certamen prefiere ser prudente. Apenas conoce algunos detalles, aunque sí adelanta que la parte física promete ser divertida. En cualquier caso, afronta el reto con confianza. "Creo que puedo destacar en cualquier prueba. Siempre he confiado mucho en mí. Lo único que depende de mí es dar lo mejor que llevo dentro".
Más allá del resultado, tiene claro qué imagen quiere transmitir de Melilla durante esos días de convivencia con el resto de participantes. "Lo mejor que tiene Melilla son las personas. Siempre que estoy aquí me siento muy a gusto. Vas a tomar un café, la gente te saluda, tiene un detalle contigo y eso se agradece muchísimo. Me gustaría transmitir esa cercanía y ese buen rollo que tenemos aquí".
Su equipo le insiste en que disfrute de la experiencia. Él reconoce que es competitivo por naturaleza, pero intenta mantener el equilibrio entre la ambición y el aprendizaje. "Mi objetivo es disfrutar, pero hacer todo lo posible para volver a casa con el mejor resultado".
Y aunque ganar supondría abrir nuevas puertas en el mundo de la moda o los eventos, asegura que el reconocimiento no cambiaría su forma de ser. "Sé cómo soy. A nivel personal no me cambiaría. Si luego salen pasarelas o eventos, claro que sería una alegría".
Con esa mezcla de ilusión, naturalidad y confianza, Adán Garrido Ben Yelun afronta ahora el mayor reto de su trayectoria en los certámenes.








