En la mañana del miércoles, el consejero de Medio Ambiente y Naturaleza Daniel Ventura Rizo ha transmitido los datos de sanciones del mes de marzo. En resumen, hay un total de 35 expedientes que acumulan una suma de 52.754 euros. Un informe que se redacta con el fin de concienciar a los ciudadanos sobre el coste que tiene actuar de forma incívica.
Enumerando los expedientes, el primero sería por abandono de basura dispersa en un solar, con un importe de 3.000 euros. Abandono de residuos y enseres en la vía pública, tanto por parte de comercios y hostelería como de particulares, serían nueve expedientes con un total de 16.000 euros.
El uso que se le da a los turismos en la calle también puede ser motivo de infracción. Cuatro expedientes abiertos están relacionados con el abandono de vehículos sin vida útil en la vía pública, 8.000 euros la suma. Lavar vehículos en la vía pública supone una sanción de 400 euros; tan solo se ha registrado un incidente al respecto.
En el sector hostelero, por depositar vidrio en un contenedor de residuos orgánicos, son 500 euros, y por depositar material de construcción en contenedores domésticos, 5.000 euros. La gestión o tratamiento de residuos sin la autorización administrativa el importe asciende a 10.000 euros. Hay un expediente sancionador para cada una de estas situaciones.
Tres infracciones están relacionadas al vertido fuera de los contenedores, con un coste total de 950 euros. Colocar guirnaldas en los árboles en bares o restaurantes se traduce en 500 euros de multa, y sacar vidrio del contenedor y golpearlo contra el suelo 350 euros, ambos con un expediente abierto.
Cuidado en el entorno de los supermercados, porque dejar carritos de comercios dispersos por el área del parking son 300 euros; solo hay una sanción en este ámbito. Se han firmado dos expedientes por pesca submarina en Zona Especial Canaria (ZEC), una fracción que tiene un coste de 1.000 euros.
Orinar en la vía pública, tanto personas como animales, también tiene consecuencias. Se registran dos sanciones, una de 150 euros y otra de 50 euros por el tema de las mascotas. La quema de contenedores, que se ha repetido dos veces en el mes de marzo, acumula 5.000 euros. Un acto de vandalismo que fue duramente criticado en la ciudad.
Por último, por beber en la vía pública y arrojar latas o botellas al suelo, hay cinco expedientes que ascienden a 1.550 euros. Por lo tanto, las infracciones más frecuentes están relacionadas a la inadecuada gestión, en algunos casos ilegal, de residuos en la vía pública, muy vinculada al sector de la hostelería. Pero el incivismo también se paga.
En este sentido, el consejero ha resaltado la labor del Gruvama (Grupo de Vigilancia Administrativa y Medio Ambiental) y en general del cuerpo de Policía Local, que son quienes detectan este tipo de conductas en el entorno urbano. Así, ha resaltado que “nuestra intención no es ni mucho menos tener que recaudar, siempre lo hemos dicho”.
“Pero es verdad que la propia ciudadanía, los propios melillenses, ante los actos de vandalismo y de incivismo que se ven en la ciudad, son los que nos piden que se sancione más”. La denuncia ciudadana juega un papel fundamental al respecto. Esta comunicación de los informes sancionadores es un modo de concienciar y sensibilizar de la problemática.
“Sé que son pocos, pero son suficientes y hacen mucho ruido”, ha subrayado Ventura. No deja de ser una ciudad en la que conviven cerca de 90.000 personas en tan solo 13 kilómetros cuadrados. Asimismo, ha aprovechado para señalar a la oposición por repetir el mantra de que “Melilla está totalmente sucia, abandonada y destrozada”.
“Que haya puntos negros en una ciudad, los tiene Madrid, los tiene Barcelona, los tiene Andalucía, los tiene cualquier ciudad, cualquier provincia y cualquier comunidad”. Tacha de “basura política” el, precisamente, hacer política de un asunto en el que cree que tendrían que estar unidos al Gobierno para poner fin “a los incívicos, los que incumplen”.
“Hay que caer muy bajo, hay que tener poca calidez y calidad humana para hacer política de la basura puntual y de potenciar o empoderar al delincuente o al incívico”, ha añadido. Anima a la oposición a aunar fuerzas para poner fin a estos puntos negros y hacer de Melilla una ciudad mejor, más limpia y de calidad para todos los melillenses.








