El Gobierno de la Ciudad Autónoma de Melilla respaldará la concentración de apoyo a Ceuta convocada para el próximo 2 de septiembre, a las 20:00 horas, en el Monolito de la Constitución. Así lo ha anunciado este martes el vicepresidente primero, Miguel Marín, quien acusó al Gobierno de España de actuar con "pasividad" e "irresponsabilidad" ante la crisis derivada de la entrada de miles de personas en la ciudad autónoma vecina el pasado 30 de julio.
Marín explicó que el Partido Popular ya se había pronunciado a través de su presidente, Juanjo Imbroda, para confirmar que el partido estará presente en el acto. "Y el Gobierno de la Ciudad Autónoma de Melilla, como no puede ser de otra manera, también lo apoya", afirmó el vicepresidente, quien enmarcó la concentración como una muestra de solidaridad con Ceuta y como una reivindicación para que se resuelva "el problema que tienen", que se prolonga ya "cerca de un mes" sin respuesta del Gobierno central.
El vicepresidente melillense fue especialmente crítico con la gestión del Ejecutivo de Pedro Sánchez desde que se produjera la entrada masiva de personas en Ceuta el pasado 30 de julio, un episodio que calificó de "invasión" de "80.000 foráneos marroquíes, en su inmensa mayoría, mayores, menores". Para Marín, la respuesta institucional llegó "muy tarde". "Eso es lo primero que deberían haber hecho ante un problema de Estado", señaló, en referencia a la ausencia de medidas extraordinarias desde el primer momento.
Marín sostuvo que el Gobierno de España "quiso tapar un gran problema" y actuó "de manera totalmente ineficaz, intentando mirar para otro lado ante tan grave suceso". El vicepresidente denunció además lo que consideró una actitud de pasividad por parte del propio presidente del Gobierno. "La irresponsabilidad del presidente Sánchez, que en vez de estar en primera línea intentando resolver el problema, haya estado más de 25 días de vacaciones, como si esto no fuese con él, es realmente inaudito", afirmó.
A esa crítica sumó la que dirigió contra los ministros que visitaron Ceuta durante la crisis. Según Marín, "la práctica totalidad de los ministros que fueron a Ceuta" mantuvieron una actitud inadecuada, "algunos de ellos insultando al Gobierno de Ceuta y a los ceutíes, llamándolos o tildándolos de xenófobos". "Es inadmisible no cumplir con sus obligaciones de atender sus competencias e ir a Ceuta a insultar al Gobierno de Ceuta y a los ceutíes", subrayó.
El vicepresidente también cuestionó la postura del Ejecutivo central frente a Marruecos. A su juicio, el Gobierno de España debería haber recriminado la "actitud pasiva" que, según Marín, mantuvo Marruecos durante la jornada de la entrada masiva de personas en Ceuta. En su lugar, según denunció, el Gobierno español optó por "justificar su actitud", algo que calificó igualmente de "inadmisible".
"El Gobierno de España debe defender, en primer lugar y ante todo, a España y a los españoles", afirmó Marín, quien reprochó al presidente Sánchez no haberlo hecho "por no ofender a Marruecos, por no criticar la actitud pasiva de Marruecos", lo que a su entender ha dejado "indefensa a España y a los españoles en el territorio ceutí".
El vicepresidente llegó a plantear dudas sobre la relación entre ambos gobiernos. "Nos preocupa lo que pueda tener Marruecos de Sánchez para que Sánchez no se atreva a alzar la voz cada vez que Marruecos lleva a cabo una actuación que daña los intereses de España y de los españoles", declaró, y añadió que confía en que en el futuro se conozcan los motivos de lo que describió como una posición "pusilánime" del presidente del Gobierno en la defensa de los intereses del país.
Pese a la dureza de sus críticas hacia la gestión estatal, Marín quiso relativizar el alcance del problema para Melilla. "Afortunadamente, ese problema no ha llegado a Melilla", indicó, subrayando así que la situación descrita se circunscribe, según sus palabras, a la ciudad autónoma vecina.
Con este respaldo, el Gobierno de Melilla y el Partido Popular se suman a una convocatoria que busca visibilizar la solidaridad institucional con Ceuta casi un mes después de la llegada masiva de personas a su territorio, en un contexto marcado por la falta de respuesta definitiva del Gobierno de España al conflicto.








