La calle General O'Donnell, una de las más emblemáticas y concurridas de Melilla, sirve de escenario para un encuentro imaginario entre el general Leopoldo O'Donnell y Jorís, duque de Tetuán y Juan Ruiz -gerente de La Cervecería- establecimiento que celebra en 2026 sus treinta y cinco años de trayectoria.
La visita simbólica permite unir la historia de la ciudad con la de uno de sus locales más representativos.
Durante la conversación, O'Donnell recuerda los acontecimientos que llevaron a que una de las principales arterias de Melilla lleve su nombre. Explica cómo la Guerra de África de 1859-1860, las victorias españolas en Castillejos, Tetuán que culminaron con la firma del Tratado de Wad-Ras el 26 de abril de 1860, contribuyeron a consolidar la seguridad de la ciudad, con la presencia de la Comisión Hispano-Marroquí de Límites de 1862, que fijó el perímetro melillense mediante el conocido procedimiento del disparo de un cañón, permitiendo la expansión urbana más allá de las antiguas murallas.
A continuación, Juan Ruiz relata la historia de La Cervecería. El establecimiento abrió sus puertas el 14 de mayo de 1991 gracias a la iniciativa de tres amigos y empresarios melillenses: Nacho Martínez, Ignacio Pérez Cazorla y Pedro García Campoy. Su objetivo era crear un local diferente, con personalidad propia y pensado para perdurar en el tiempo.
Treinta y cinco años después, el proyecto sigue manteniendo la misma esencia con la que nació. Uno de los aspectos más singulares del establecimiento es su decoración, diseñada por el artista melillense Carlos Baeza. El empleo de mármol, piedra y materiales resistentes ha permitido conservar prácticamente intacta la imagen original del local.
Muchos clientes que acudieron a la inauguración regresan hoy con emoción al comprobar que el ambiente y los detalles permanecen inalterables. Entre las anécdotas más recordadas figura la de un coronel de Artillería que, tras décadas fuera de Melilla, regresó al local y encontró exactamente el mismo aspecto que recordaba de sus años de juventud.
El año 2026 ha traído además una importante distinción para el establecimiento. La Cervecería ha sido reconocida con su tercer Solete de la Guía Repsol, un galardón que distingue a aquellos locales con personalidad propia, autenticidad y especial aprecio por parte de sus clientes. Este reconocimiento se suma a la celebración del 35 aniversario y confirma el prestigio alcanzado por el negocio dentro de la hostelería melillense.
La fama del local se sustenta también en su oferta gastronómica. Entre sus especialidades destacan las tradicionales patatas con alioli y el popular perrito especial elaborado con lomo adobado, tortilla de patatas, atún y mayonesa. A ello se unen cerca de ochenta tapas diferentes que han convertido al establecimiento en un punto de encuentro habitual para melillenses y visitantes.
Juan Ruiz destaca además un aspecto especialmente significativo: por las mesas de La Cervecería han pasado ya cuatro generaciones de algunas familias de la ciudad. No es extraño ver compartir mesa a bisabuelos, abuelos, padres e hijos, reflejando el profundo arraigo social que ha alcanzado el establecimiento a lo largo de los años. Muchos de quienes acudían de niños regresan hoy acompañados de sus propios nietos.
La trayectoria del negocio tampoco ha estado exenta de dificultades. Entre los momentos más dolorosos figura el fallecimiento en un accidente aéreo de Pedro García Campoy, uno de los socios fundadores. A ello se sumaron posteriormente los retos derivados de la pandemia de 2020 y las obras de peatonalización del centro urbano.
Sin embargo, gracias al esfuerzo constante de sus responsables y al apoyo de su clientela, La Cervecería ha logrado superar cada obstáculo y continuar creciendo.
La visita concluye con un brindis por Melilla y por La Cervecería. O'Donnell destaca que mantener vivo un proyecto durante treinta y cinco años constituye una auténtica hazaña, comparable a las grandes empresas que forjan la historia de una ciudad. Así, el establecimiento celebra en 2026 un doble motivo de orgullo: su 35 aniversario y la obtención de su tercer Solete de la Guía Repsol, consolidándose como uno de los referentes más queridos y emblemáticos denla hostelería melillense.
-Este reportaje imaginario ha sido posible gracias al apoyo del “Grupo Callejeros de Melilla” por iniciativa de la Asociación Melilla para la Unesco-.








