El Consejo de Ministros ha aprobado este martes un real decreto que regula por primera vez en España la expedición, gestión y desarrollo del Documento Nacional de Identidad en formato digital. Se trata de un paso clave en la transformación digital del país, que permitirá a los ciudadanos portar su DNI en el teléfono móvil a través de una aplicación oficial, con la misma validez jurídica y garantías de seguridad que el formato físico.
Esta nueva modalidad ha sido impulsada por el Ministerio del Interior y desarrollada por la Policía Nacional junto a la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre, en el marco del Plan de Identidad Digital. Con su puesta en marcha, España se posiciona entre los primeros países europeos en contar con un sistema de identificación virtual, sencillo e intuitivo, pensado tanto para relaciones con la administración pública como con el sector privado.
El real decreto establece un periodo de adaptación de doce meses para que todas las entidades públicas y privadas puedan incorporar el uso del nuevo formato digital en sus procedimientos. Durante este tiempo, su aceptación no será obligatoria, aunque tanto Interior como la Policía Nacional llevarán a cabo campañas para fomentar su uso entre la ciudadanía y facilitar su adopción progresiva.
La identificación digital convivirá con el DNI físico y no lo sustituirá. El acceso a esta versión virtual se realizará a través de la aplicación móvil MiDNI, ya disponible en las principales plataformas de descarga. En una primera fase, el DNI digital servirá únicamente para acreditaciones presenciales. Permitirá, por ejemplo, realizar trámites administrativos, firmar ante notario, recoger paquetes en Correos, registrarse en hoteles, alquilar vehículos o abrir cuentas bancarias, entre otros usos habituales en los que hoy se exige la presentación del carné físico.
Sin embargo, esta primera etapa no contempla aún la identificación por Internet ni el uso del DNI digital como documento de viaje o para la firma electrónica. Estas funcionalidades están previstas para una segunda fase de desarrollo, que se prevé implementar a partir del año 2026. Entonces, MiDNI permitirá a los ciudadanos realizar gestiones telemáticas y firmar digitalmente documentos de forma segura, lo que supondrá un avance sustancial en la relación con las administraciones y empresas.
Para obtener el DNI digital, los ciudadanos deberán completar un proceso que incluye el registro previo, la vinculación del DNI al teléfono móvil y la virtualización del documento a través de la aplicación MiDNI. Será imprescindible que el DNI físico esté en vigor y que sus certificados electrónicos estén activos.
El registro podrá realizarse a través de la web oficial www.midni.gob.es, en comisarías de Policía, ayuntamientos con Puestos de Actualización de Documentación (PAD) o en cualquiera de las 290 Unidades de Documentación de la Policía Nacional distribuidas en todo el territorio.
Una vez activada la aplicación, los usuarios podrán elegir entre tres niveles de visualización de datos: DNI Edad, que muestra solo la fotografía, el nombre y si se es mayor de edad; DNI Simple, que incluye nombre, apellidos, fotografía, sexo y validez del documento; y DNI Completo, con todos los datos que figuran en el carné físico. Esta opción de personalizar la información refuerza la privacidad del usuario y permite mostrar únicamente los datos necesarios según el trámite a realizar.
En todos los casos, la aplicación genera un código QR temporal firmado por la Policía Nacional, que podrá ser escaneado por otro dispositivo con la misma app para verificar la autenticidad de los datos en tiempo real. Los datos no quedan almacenados ni en el móvil del titular ni en el del verificador, lo que garantiza una protección total frente a posibles usos indebidos o accesos no autorizados.
La Policía Nacional expide o renueva cada año más de siete millones de DNI. Cada día, más de 40.000 personas acuden a sus unidades de documentación para obtener o actualizar su documento de identidad. Con la incorporación del DNI digital, se abre una nueva vía de acreditación de identidad más moderna, segura y acorde con las necesidades de una sociedad en pleno proceso de digitalización.
Esta iniciativa refuerza el compromiso del Gobierno con la modernización de los servicios públicos y representa un paso importante hacia una administración más accesible, ágil y centrada en el ciudadano, que podrá gestionar su identidad desde su propio dispositivo móvil con las máximas garantías de seguridad.