El Ilustre Colegio Oficial de Médicos de Melilla ha expresado su apoyo explícito a la movilización convocada por la Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM) y el Sindicato Médico Andaluz (SMA) para el próximo sábado 15 de noviembre en Madrid, en rechazo al borrador de reforma del Estatuto Marco impulsado por el Ministerio de Sanidad. Aunque el colectivo melillense no podrá estar presente físicamente en la protesta, ha manifestado su adhesión moral y ha compartido las críticas de fondo contra una reforma que considera "inadecuada" y "desconectada de la realidad" de los profesionales sanitarios.
La marcha, que partirá desde el Congreso de los Diputados y finalizará frente al Ministerio de Sanidad, se enmarca dentro de una campaña nacional de movilizaciones que ya ha contado con amplias concentraciones en semanas anteriores. Los convocantes denuncian que el texto legislativo presentado ignora reivindicaciones fundamentales del colectivo médico y representa un retroceso en la defensa de sus derechos laborales.
En una nota oficial, el Colegio melillense ha declarado que la reforma "no responde a las necesidades reales de los profesionales sanitarios ni garantiza la estabilidad, seguridad y dignificación de la profesión médica dentro del Sistema Nacional de Salud". A pesar de su ausencia física en Madrid, derivada de las particularidades geográficas y la dificultad para cubrir los servicios mínimos en la ciudad, ha remarcado su pleno compromiso con la causa y ha hecho un llamamiento al diálogo institucional, al respeto por la labor médica y a una revisión completa del texto.
Además de la protesta del 15 de noviembre, el Comité de Huelga ha convocado un paro nacional para los días 9, 10, 11 y 12 de diciembre, en el marco de una huelga indefinida que ya está en marcha. Desde las organizaciones médicas se están promoviendo también reuniones informativas en los centros sanitarios, instando a los facultativos a renunciar a actividades voluntarias que excedan su jornada laboral habitual, como forma de presión ante la sobrecarga asistencial y el déficit de reconocimiento institucional.
El Colegio de Médicos de Melilla ha reafirmado su defensa del sistema público de salud y de los profesionales que lo sostienen, recordando que "una atención sanitaria de calidad solo es posible si se respetan los derechos laborales de los médicos". En este sentido, ha reclamado al Ministerio de Sanidad una revisión profunda del borrador, en línea con las propuestas de los profesionales y sus representantes sindicales, que desde hace meses reclaman estabilidad, mejores condiciones laborales y medidas eficaces contra la precariedad.
Este posicionamiento se suma al del Sindicato Médico de Melilla, que ya había denunciado públicamente que la reforma del Estatuto Marco “no responde a las necesidades del colectivo”. En declaraciones recogidas por El Faro de Melilla, el sindicato subrayó que el texto del Ministerio es una oportunidad perdida para solucionar problemas estructurales como la temporalidad, la falta de incentivos en zonas de difícil cobertura o la rigidez de las condiciones laborales en el Sistema Nacional de Salud. Además, advirtieron de que los cambios planteados podrían aumentar aún más la frustración y el desgaste profesional en un colectivo ya sometido a un alto nivel de presión.
La protesta del sábado y los paros convocados para diciembre muestran un creciente malestar en el ámbito sanitario, que podría derivar en un conflicto prolongado si no se producen avances sustanciales en la negociación. Tanto el Colegio como el sindicato local advierten que están en juego no solo los derechos de los médicos, sino también la calidad del sistema público y la atención que reciben los ciudadanos.
Desde Melilla, aunque no estén físicamente en Madrid, los facultativos han dejado claro que comparten el espíritu de lucha de sus compañeros. El mensaje es contundente: la reforma no puede avanzar sin escuchar a quienes sostienen el sistema sanitario desde la primera línea.








