El Centro de Actividades Náuticas (CAN) del Real Club Marítimo de Melilla (RCMM) ha despedido una nueva promoción de alumnos que ha completado con éxito uno de los cursos multidisciplinares de deportes náuticos organizados durante este verano. Los participantes recibieron sus diplomas al finalizar una intensa semana de aprendizaje, convivencia y diversión en contacto con el mar.
Entre el lunes y el viernes, los alumnos tuvieron la oportunidad de iniciarse en distintas modalidades deportivas como la vela, el windsurf, el kayak de mar y el paddle surf, desarrollando las actividades en un entorno privilegiado como la bahía de Melilla y la zona situada frente a la ensenada de los Galápagos y Melilla la Vieja. Este emplazamiento permite a los participantes practicar en aguas tranquilas y con vistas privilegiadas al casco histórico de la ciudad, lo que añade un valor especial a la experiencia náutica.
El equipo de técnicos y monitores del RCMM ha sido el encargado de dirigir las sesiones, diseñadas para combinar formación, seguridad y entretenimiento. Gracias a su experiencia, cada jornada se convierte en una aventura en la que los participantes descubren los deportes náuticos mientras aprenden a valorar el entorno natural y disfrutan de la costa melillense. La supervisión constante de los monitores garantiza que la iniciación a cada modalidad se realice de forma progresiva y segura, adaptándose al nivel de cada alumno.
Estos cursos forman parte de la programación estival del Real Club Marítimo de Melilla, cuyo objetivo es acercar el mar y los deportes náuticos a niños y jóvenes a través de una oferta variada y adaptada a todos los niveles. La iniciativa se enmarca en la apuesta del club por fomentar el deporte náutico entre las nuevas generaciones, aprovechando el marco incomparable que ofrece la bahía de Melilla durante los meses de verano.
La actividad continuará durante todo el mes de agosto, con nuevas ediciones de estos cursos multidisciplinares que seguirán ofreciendo a los participantes la posibilidad de aprender, divertirse y vivir una experiencia única en el mar. El RCMM confía en que estas iniciativas sigan despertando el interés de niños y jóvenes por los deportes náuticos, contribuyendo así a la cantera de futuros practicantes de estas disciplinas en la ciudad.







