El salón de actos del Campus de la Universidad de Granada (UGR) en Melilla acogió el martes una charla del catedrático en Actividad Física y Ciencias del Deporte en la Facultad de Ciencias del Deporte de la Universidad de Castilla-La Mancha Javier Abián, también entrenador, desde 2013, de su hermano Pablo, jugador de bádminton, quien ha participado en los últimos tres Juegos Olímpicos (Río de Janeiro 2016, Tokio 2020 y París 2024).
En esta actividad, dirigida a los alumnos de la Facultad de Ciencias de la Educación y del Deporte, Abián contó a los alumnos su experiencia como entrenador de bádminton y de los Juegos Olímpicos y cómo lo compagina con la parte científica. También les habló de curiosidades de este deporte para que puedan usarlo dentro del contexto educativo en el que trabajarán en el futuro.
De la parte de investigación, Abián habló a los alumnos sobre dos de los últimos estudios en los que ha participado: uno sobre el daño muscular que provoca un partido de bádminton y otro sobre el efecto de la cafeína entre los practicantes de este deporte.

Según el profesor, “lo bueno que tiene el bádminton es que es un deporte que se adapta muy bien a este contexto”, ya que, por ejemplo, se utilizan elementos que no son comunes, como la raqueta y el volante, que favorecen experiencias diferentes a las que están acostumbrados.
“El vuelo del volante es muy característico. La forma del volante de bádminton también es muy característica y la raqueta, con esa longitud que tiene desde la empuñadura hasta la zona de golpeo, favorece mucho todo el trabajo de coordinación óculo-manual”, citó como una de las ventajas del bádminton.
Además, tal como indicó Abián, el hecho de que sea un deporte normalmente minoritario y de que habitualmente los jóvenes no tengan experiencia previa iguala mucho las competencias de todos los alumnos y eso lo convierte en un deporte muy inclusivo.
Igualmente, se puede meter a muchos alumnos a practicar bádminton en un polideportivo y los materiales son “económicos y accesibles”, añadió durante la conferencia.
La respuesta de los alumnos fue, según el profesor y entrenador, “buenísima”, ya que estuvieron muy atentos, como se demostró en un juego realizado al final de la charla en el que casi todas las preguntas lograban un 75-80 por ciento de acierto en las respuestas de los estudiantes. El ganador del juego se llevó una camiseta.
Cabe señalar que, durante el acto, la Federación Melillense de Bádminton entregó una placa de reconocimiento a la Facultad de Ciencias de la Educación y del deporte por su colaboración, ya que ha iniciado durante este curso prácticas para su alumnado los martes y los jueves en el pabellón. El premio lo recogió la decana de la Facultad, Lucía Herrera.








