El Banco de Alimentos de Melilla se ha convertido en un espacio cardioprotegido tras adquirir un desfibrilador externo semiautomático (DESA) y formar a su personal y a su voluntariado en su manejo. Según ha informado la entidad, la medida persigue mejorar la respuesta ante una posible parada cardiorrespiratoria en unas instalaciones por las que pasan a diario trabajadores, voluntarios y familias en situación de vulnerabilidad.
La incorporación del aparato ha ido acompañada de la formación necesaria para que quienes trabajan y colaboran en la entidad sepan utilizarlo correctamente si se produce una emergencia. La protección alcanza tanto a la propia sede como a su entorno inmediato, donde el Banco desarrolla buena parte de su actividad cotidiana.
La entidad ha querido agradecer de forma expresa a la empresa Prevención Melilla S.L. su implicación y su interés en sacar adelante esta iniciativa, que define como un nuevo paso en su compromiso con la seguridad y la protección de las personas.
Con esta actuación, el Banco de Alimentos subraya que su labor no se limita a atender a las familias más necesitadas, sino que abarca también el bienestar y la seguridad de todas las personas que forman parte de la organización o acuden a sus instalaciones.
La cardioprotección se suma a otras iniciativas que la entidad ha impulsado en las últimas semanas. Hace apenas unos días, sus responsables mantuvieron una reunión de trabajo con el presidente del Colegio Oficial de Veterinarios de Melilla, Rafael Serrano, para explorar vías de colaboración entre ambas instituciones.
Entre los asuntos abordados figura la posibilidad de recuperar alimentos frescos decomisados por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y por la Policía Local. La idea es que, cuando esos productos sean aptos para el consumo y siempre con las garantías sanitarias exigibles, lleguen a las familias que atiende el Banco en lugar de terminar en la incineradora, algo que, según la entidad, ayudaría también a combatir el desperdicio alimentario.
A principios de octubre, la entidad dio a conocer además un acuerdo de colaboración con la Cooperativa Ómnibus Automóviles (COA). Gracias a él, la cooperativa cede gratis espacios publicitarios en su flota de autobuses para difundir la Gran Recogida de Alimentos 2026, con información sobre fechas, puntos de donación y formas de colaborar.
La COA facilitará también bonobuses gratuitos a las personas beneficiarias, de modo que puedan desplazarse sin coste hasta la nave del Banco de Alimentos, donde recogen las cestas de emergencia alimentaria.
La Gran Recogida, una de las campañas solidarias más importantes del año para la entidad, se celebrará los días 13 y 14 de noviembre. Todo lo que se reúna en los establecimientos comerciales irá destinado íntegramente a cubrir las necesidades alimentarias de familias y personas en situación de vulnerabilidad.








