
El conjunto manchego aprovechó el traspiés del Cartagena para liderar en solitario la clasificación. La UD Melilla tendrá otra prueba de fuego el domingo.
La alternancia en el primer puesto sigue siendo una constante en el Grupo IV de Segunda División B. De nuevo, el Albacete se encarama a lo más alto de la clasificación tras vencer con solvencia a un Arroyo CP que sigue sin saber lo que es puntuar lejos de su feudo ya que cuenta todos sus desplazamientos con derrota.
Aunque el equipo que dirige Luis César Sampedro tuvo que esperar hasta el último tramo del partido para sellar la victoria con goles de los ex azulinos Rubén Cruz y César Díaz, dejó claro que a día de hoy es el más serio aspirante al entorchado de campeón. No sólo por su poder resolutivo sino por la forma de afrontar sus partidos en los que la iniciativa y el buen trato a la pelota predomina sobre el juego de contragolpe, que también sabe aplicar cuando la situación lo requiere aprovechando la velocidad del ex unionista César Díaz que ante los extremeños fue el auténtico revulsivo cuando saltó al campo en el minuto 40 en sustitución de Raúl Ruiz. Rubén Cruz aumentó su cuenta goleadora hasta la docena, mientras que Díaz anotó el tercero en la suya.
Así las cosas, el Albacete Balompié se plantará en el Municipal melillense como líder del campeonato en el que sólo ha perdido dos partidos, ambos lejos del Carlos Belmonte. La Roda (3-0) y Algeciras (1-0) constituyen las dos únicas derrotas cosechadas por la escuadra manchega.
La UD Melilla tendrá ocasión de resarcirse de la injusta derrota sufrida en su visita al Artés Carrasco ante el actual segundo clasificado del Grupo. Un penalti más que dudoso impidió que los de Juan Moya consiguieran al menos un punto ante el equipo menos goleado del fútbol profesional español, que supo defenderse de las embestidas del cuadro unionista a pesar de afrontar en inferioridad numérica el último cuarto de hora del partido. El técnico melillense dejó claro en la previa al choque de Lorca que su equipo iba a tener la oportunidad de medir su potencial ante rivales cualificados en las próximas jornadas. El primer pulso se perdió a pesar de que el conjunto azulino fue mejor, pero la falta de acierto en la definición volvió a pasar factura a un equipo que alterna con demasiada frecuencia efectividad con ineficacia.
Para el choque del domingo Juan Moya tendrá que volver a plantear una nueva defensa ya que, en principio, el capitán Mahanan tendrá que cumplir un partido de sanción por acumulación de amonestaciones. La ausencia del central melillense será cubierta por Pedro Bolaños, que volverá al equipo limpio de tarjetas toda vez que ante La Hoya cumplió ciclo de amonestaciones.
Otra novedad que podría darse ante los manchegos es la vuelta a una convocatoria del delantero Migue Montes. El jiennense lleva ocho jornadas fuera de los terrenos de juego por una lesión muscular de la que todo apunta que ya está recuperado, aunque habrá que esperar a la confirmación definitiva de que la rotura ya está cicatrizada debidamente. La potencia y explosividad del goleador jiennense hace que el cuadro técnico sea especialmente precavido a la hora de tomar una decisión en firme.
La derrota del equipo melillense en tierras lorquinas hace que baje un puesto en la clasificación y se sitúe justo en mitad de la tabla con 22 puntos, a ocho de los puestos de play-off y a diez de los de descenso.
Salvo la derrota del Cartagena en su visita al Príncipe Felipe ante el Cacereño por el resultado de 2-0, el resto de la jornada no deparó sorpresas en el grupo IV de la Segunda División B.
El regreso del equipo extremeño a su feudo natural se vio recompensado con un nuevo triunfo basado además en un fútbol de elaboración ausente en los anteriores encuentros que disputaba en un campo impropio para la categoría como es el Cuartillo. Así, el Polideportivo Cacereño encadena nueve jornadas sin conocer la derrota en la que han cosechado seis triunfos y tres empates, mientras que el Cartagena ve truncada una magnífica racha de ocho partidos sin perder de los que siete acabaron con victoria del equipo departamental.
El empate entre el Lucena y el Almería B puede considerarse como otro resultado inesperado, aunque no tanto si se tiene en cuenta que el equipo de Falete sólo ha ganado uno de los últimos cinco partidos jugados.
Guadalajara, Cádiz y Linense solventaron sus encuentros de manera favorable, destacando la goleada de los de La Línea de la Concepción ante el Écija Balompié en su visita al Municipal de San Pablo. El equipo astigitano acumula once derrotas en la competición y se perfila como un serio candidato al descenso, mientras que el Cádiz se consolida en puestos de play-off y Balona y Guadalajara se colocan a tiro de piedra de estos.
Las plazas de descenso de categoría están copadas por las escuadras del San Fernando, Sevilla Atlético, Córdoba B y Écija Balompié, que tendran que levantar el vuelo lo antes posible para salir de los últimos lugares de la clasificación general dentro del grupo IX de la Tercera División del fútbol español en la presente temporada.







