• Contacto
  • Barcos
  • Portal del suscriptor
viernes 5 de junio de 2026   - 11:18 CEST
El Faro de Melilla
  • Sucesos
  • Frontera
  • Tribunales
  • Sociedad
  • Cultura
  • Educación
  • Política
  • Deportes
  • Marruecos
  • Opinión
Sin resultados
Ver todos los resultados
El Faro de Melilla
  • Sucesos
  • Frontera
  • Tribunales
  • Sociedad
  • Cultura
  • Educación
  • Política
  • Deportes
  • Marruecos
  • Opinión
Sin resultados
Ver todos los resultados
El Faro de Melilla
Sin resultados
Ver todos los resultados
Inicio » Sociedad

El 50% de las subsaharianas del CETI puede ser víctima de trata de personas

por DN
08/02/2015 22:28 CET
El 50% de las subsaharianas del CETI puede ser víctima de trata de personas

Compartir en WhatsappCompartir en FacebookCompartir en Twitter

Melilla Acoge organiza talleres en el centro para informar a inmigrantes sobre su situación legal y para ofrecerles ayudas sociales

La ONG Melilla Acoge asegura que entorno al 50% de las mujeres inmigrantes subsaharianas que residen en el  Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) puede ser víctima de trata de personas. La entidad organiza talleres  como excusa para atender las necesidades sociales de los inmigrantes. Es en esos cursos donde los monitores de la ONG se ganan la confianza de las mujeres y donde ellas empiezan a hablar del camino que han recorrido hasta entrar en Melilla de forma ilegal. Los miembros de Melilla Acoge escuchan sus historias y algunos detalles son los indicios por los que se guían para determinar si esa mujer ha estado o puede estar en una red de trata de seres humanos.  
Una vez que los miembros de Melilla Acoge detectan un posible caso, se notifica a los responsables del CETI  para que abran una investigación sobre esa situación, asegura la coordinadora de las actividades de la ONG al CETI, Samira Mohamedi. ¿Cuáles son esos indicios que muestran que tras una mujer puede haber una red de trata de personas? Mohamedi explica a El Faro que son detalles, como el tiempo que ha tardado en llegar a Marruecos, dónde ha estado viviendo durante ese tiempo y si tuvo algún aborto en esos meses.
La responsable de actividades de Melilla Acoge en el CETI resalta que la mayoría de las mujeres subsaharianas desea pasar página y no quiere hablar de cómo ha conseguido cruzar tantos países. De hecho, la mayoría no se plantea denunciar. Mohamedi asegura que para muchas estar en Melilla es el fin de ese camino. Creen que van a conseguir un trabajo y rehacer su vida en algún país europeo. Sin embargo, no siempre lo consiguen, afirma.

Familia y amigos ‘de confianza’
La responsable de Melilla Acoge para las actividades del CETI destaca que hay mujeres que cuando llegan a la península siguen en manos de redes de trata de seres humanos. Mohamedi indica que para la Policía es muy difícil en algunas ocasiones seguir la pista a estas subsaharianas. Durante el tiempo que están en un centro de acogida, es sencillo contactar con ellas. Incluso los voluntarios y trabajadores de Melilla Acoge hablan con ellas por teléfono. Pero cuando se cumple el tiempo máximo de estancia en ese centro y estas mujeres tienen que marcharse, se pierde el contacto con ellas. En muchos casos, no saben dónde han ido a parar, si están en manos de redes de trata de seres humanos o ha conseguido marcharse a otro país europeo, afirma Mohamedi  a El Faro.
Pero otro de los datos llamativos de estos casos es que son familiares y amigos de estas mujeres, “personas de confianza”, las que les consiguen ‘un trabajo’ o al menos eso les prometen. Mohamedi explica que una inmigrante del CETI contó que fue su pareja la que buscó una casa de un marroquí donde residió hasta que consiguió  entrar de manera ilegal en Melilla. Esta chica no quería ahondar en las condiciones en las que había estado en esa vivienda. “No hablan de ello porque es un mecanismo de defensa y piensan que todo ha terminado”, añade Mohamedi.
En cuanto a los talleres, son una herramienta para hablar con los inmigrantes sobre su situación legal o la trata de personas. Ninguno asistiría a unas charlas sobre estos contenidos, así que Melilla Acoge organiza cursos de maquillaje o jardinería y mientras están haciendo las actividades, los abogados de la ONG hablan sobre esos otros temas. Se abordan de forma general porque entre los asistentes al curso también puede haber  miembros de las redes de trata de personas.

Más de 16.200 víctimas de trata de seres humanos

El ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, presidirá hoy el acto de presentación de la II Fase del Plan contra la Trata de Seres Humanos en Barcelona. Allí se expondrán los resultados de la primera fase del plan desarrollado por la Policía Nacional en el que se han realizado 417 operaciones con 1.297 detenidos y 16.279 víctimas potenciales detectadas. Fernández Díaz estará acompañado del director general de la Policía, Ignacio Cosidó, en un acto al que asistirá más de un centenar de representantes de las Unidades Contra las Redes de Inmigración Ilegal y Falsedades Documentales (UCRIF) de la Policía Nacional. Cosidó explicará los objetivos de la segunda fase.

Las familias cambian los talleres del CETI

La situación ha cambiado mucho en el CETI en el último año. En 2013, Melilla Acoge asistió a través de su proyecto de atención socio-sanitario a 750 personas. En 2014 ascendió a 1.508 el número de beneficiarios de estos talleres. Pero no sólo ha cambiado el número de personas que asisten, sino también el tiempo que los inmigrantes están acogidos en el CETI y la situación personal. En el último año, la ONG ha tenido que reducir las clases de los talleres y hacerlas más cortas porque se ha disminuido el número de semanas que los inmigrantes pasan en el centro. Además, la llegada de familias sirias ha transformado también algunos de los cursos para adaptarlos a sus circunstancias.
La coordinadora de actividades de Melilla Acoge en el CETI, Samira Mohamedi, explica que han tenido que crear varios grupos en los talleres de educación sexual o de peluquería en exclusiva para mujeres sirias porque no querían hablar sobre anticonceptivos o enseñar su pelo en una clase donde también hubiera hombres. Además, la llegada de estos inmigrantes ha generado la creación de una Escuela de Familias. El objetivo de este curso es enseñar castellano a los adultos sirios, así como hacerles ver la importancia de la escolarización para sus hijos y de hábitos de higiene para cuidar de los más pequeños.

RelacionadoEntradas

La Vía Rusadir suma 461 pasaportes sellados y mantiene su actividad de cara a los próximos meses

hace 1 día
La ludoteca también organiza talleres para las familias.

Pequeños Magos abre las inscripciones para el curso 2026-2027 y prepara un mes de junio lleno de talleres creativos

hace 2 días
Bikinis que sientan de escándalo y se adaptan a todos los cuerpos para el próximo verano

Bikinis que sientan de escándalo y se adaptan a todos los cuerpos para el próximo verano

hace 2 días
La Encuesta

La Encuesta | ¿Qué opina de la regularización extraordinaria de personas migrantes en España?

hace 2 días
Imran Morales

El Colegio de Abogados impulsará un nuevo Turno Especializado en Menores

hace 2 días
Imran Morales

El catedrático Nicolás Olea alerta de los riesgos de los plásticos y químicos en la vida cotidiana

hace 3 días

Lo más visto

  • Cedida

    Gastronomía, arte e historia se unen en el Restaurante Cervantes

    0 shares
    Share 0 Tweet 0
  • "Únete al Mohvimiento", Sabrina Moh anuncia su candidatura para las elecciones del 2027

    0 shares
    Share 0 Tweet 0
  • Melilla se viste de rojo y gualda para celebrar el Difas 2026

    0 shares
    Share 0 Tweet 0
  • Barcones supervisa en Melilla los preparativos de la OPE 2026

    0 shares
    Share 0 Tweet 0
  • El IWA Fest refuerza su apuesta intercultural con los primeros nombres de 2026

    0 shares
    Share 0 Tweet 0
  • Medio auditado por   
  • Contacto
  • Aviso legal
  • Términos de uso
  • Política de privacidad
  • Política de Cookies

Grupo Faro © 2023

Sin resultados
Ver todos los resultados
  • Sucesos
  • Frontera
  • Tribunales
  • Sociedad
  • Cultura
  • Educación
  • Política
  • Deportes
  • Marruecos
  • Opinión

Grupo Faro © 2023