La Policía Nacional ha detenido a un total de 37 personas en Melilla en el marco del Plan Comercio Seguro, desarrollado entre el 21 de noviembre de 2025 y el 11 de enero de 2026, con el objetivo de reforzar la seguridad en las zonas comerciales y proteger tanto a comerciantes como a clientes durante una de las épocas de mayor actividad del año.
El dispositivo especial, coordinado por la Jefatura Superior de Policía de Melilla, se llevó a cabo en colaboración con la Policía Local y otras entidades implicadas, intensificando la vigilancia en áreas de gran afluencia de público. Las actuaciones se centraron en prevenir robos con violencia o intimidación, robos con fuerza, hurtos y fraudes, así como la tenencia de armas u objetos prohibidos en zonas de ocio y el tráfico o consumo de sustancias estupefacientes.
Durante el desarrollo del plan, además de las 37 detenciones por delitos contra el patrimonio, la Policía Nacional levantó un total de 295 actas de aprehensión de sustancias estupefacientes, intervino en 9 casos por tenencia de armas blancas y formuló 39 actas más por otras infracciones administrativas relacionadas con la Ley Orgánica 4/2015, de protección de la seguridad ciudadana. Estas cifras reflejan una intervención policial intensa y sostenida, diseñada para disuadir la comisión de delitos durante un periodo especialmente sensible para la economía local.
Uno de los pilares del plan fue el refuerzo de la presencia policial en las calles. Se incrementaron las patrullas, tanto de agentes uniformados como de paisano, en las franjas horarias de mayor actividad comercial. El objetivo principal era garantizar una respuesta inmediata ante cualquier incidencia, además de transmitir una sensación de seguridad a la ciudadanía y a quienes desarrollan su actividad laboral en el comercio. Esta visibilidad tuvo también un efecto disuasorio frente a posibles actos delictivos.
La coordinación entre Policía Nacional y Policía Local fue otro de los ejes destacados del plan. A través de reuniones previas de planificación operativa, ambos cuerpos definieron las actuaciones prioritarias que debían desarrollarse en las zonas comerciales. Estas incluían la prevención de delitos, la identificación de personas con antecedentes o comportamientos sospechosos, así como la localización de menores no acompañados, con el objetivo de garantizar su traslado, si era necesario, a los centros de tutela correspondientes.
Además del despliegue operativo, la Delegación de Participación Ciudadana de la Policía Nacional intensificó los contactos con asociaciones de comerciantes y colectivos vecinales para difundir consejos preventivos de seguridad. Estas reuniones también sirvieron para recoger información relevante que pudiera ayudar a detectar patrones delictivos o puntos especialmente vulnerables.
Se realizaron visitas a establecimientos considerados más expuestos a sufrir ilícitos penales, como joyerías o comercios dedicados a la compraventa de metales preciosos, a los que se proporcionó asesoramiento sobre medidas de seguridad y recomendaciones de actuación en caso de enfrentarse a una situación delictiva.
La Unidad de Seguridad Privada también tuvo un papel activo en el desarrollo del plan. Se solicitó la colaboración específica de las empresas de seguridad y de sus empleados, especialmente en tareas orientadas a la prevención de hurtos, tanto en el interior de los locales como en los accesos y alrededores de las zonas comerciales.
El Plan Comercio Seguro es una estrategia de ámbito nacional promovida por la Dirección General de la Policía. En Melilla, su aplicación se ha consolidado como una herramienta fundamental para preservar el orden y garantizar la tranquilidad en uno de los momentos más relevantes del calendario comercial.
Tal como recogió El Faro de Melilla en noviembre, con motivo del inicio del dispositivo, las autoridades informaron del refuerzo de agentes desplegados en la ciudad y del inicio de contactos con los sectores comerciales para explicarles las medidas y buscar su implicación directa. Esta planificación anticipada ha permitido establecer mecanismos de cooperación entre comerciantes y cuerpos de seguridad, facilitando entornos más seguros tanto para la actividad económica como para la convivencia ciudadana.
Los resultados obtenidos durante esta edición 2025-2026 del Plan Comercio Seguro reflejan el impacto de una estrategia de prevención diseñada para anticiparse a los riesgos y reforzar la seguridad ciudadana. La combinación de presencia policial, acciones coordinadas con otras instituciones y la implicación del comercio local ha contribuido a crear un clima de mayor confianza y protección en la ciudad.
La Jefatura Superior de Policía de Melilla valora positivamente los datos y considera que la colaboración entre instituciones, comercios y ciudadanía ha sido clave para alcanzar los objetivos marcados.








