La Delegación del Gobierno no prevé un refuerzo de seguridad en el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) después de que el pasado domingo un joven de Burkina Faso fuese apuñalado a las puertas de dichas instalaciones por un argelino. Hay que recordar que la agresión provocó un conato de pelea en el CETI entre subsaharianos y argelinos que hizo necesaria la intervención de la Guardia Civil para calmar los ánimos.
El delegado del Gobierno, Abdelmalik El Barkani, aseguró en la jornada de ayer ante los medios de comunicación que la convivencia en el centro es buena, según le han comunicado los responsables del CETI. Apuntó que se han tomado medidas tras el navajazo que recibió el joven, aunque entre ellas no está reforzar la seguridad dentro de las instalaciones.
“Me han comunicado que, al margen de lo sucedido el domingo, no se han producido más incidentes”, remarcó.
“Habiendo tantas personas en el centro puede haber problemas, aunque quiero aclarar que los incidentes del domingo no tuvieron lugar dentro de las instalaciones, sino en la puerta”, aseveró. “Lo sucedido no tiene nada que ver con la convivencia, sino con la posible comisión de un delito en el exterior del CETI”, agregó. Hay que recordar que, según las fuentes de este periódico, el subsahariano fue apuñalado mientras un grupo de argelinos intentaba robarle.
En la misma línea, el delegado señaló que sí habrá mayor presencia de la Guardia Civil por los alrededores del CETI para evitar nuevos altercados. Asimismo, manifestó que la Benemérita continúa investigando lo ocurrido y que por el momento no hay detenidos.
Las primeras pesquisas apuntan que el agresor es un antiguo residente del CETI que fue expulsado de las instalaciones. El delegado optó por la prudencia y no ofreció más detalles sobre el asunto hasta que la investigación no haya avanzado más y se tenga información sólida sobre lo sucedido. “Por el momento no me han comentado nada más aparte de esto. Sé que están llevando a cabo las pertinentes averiguaciones. Hasta que no haya datos en firme, hay que ser cautos”, añadió.
Tal y como publicó El Faro en su edición del lunes, fuentes del CETI apuntan que el joven subsahariano fue apuñalado cuando un grupo de argelinos intentaban robarle a las puertas del centro, al parecer, ninguno de los atacantes residía en las instalaciones. En la misma línea, las fuentes de este periódico señalaron que los inmigrantes argelinos que hay por los alrededores del CETI se han convertido en un problema, pues suelen molestar a los residentes. Ello explicaría que Delegación haya decidido reforzar la presencia de guardias civiles en los aledaños del centro y no destinar más guardas de seguridad en el interior del CETI.
El herido, fuera de peligro
Por otro lado, el delegado del Gobierno apuntó que el joven de Burkina Faso herido en el abdómen se encontraba ayer por la mañana en planta con pronóstico ‘bueno’ y a la espera de recibir el alta hospitalaria después de haber pasado 24 horas en observación. La puñalada que recibió no afectó a ningún órgano vital, tal y como publicó ayer este periódico. “He hablado con el director del hospital y la situación del joven es buena”, recalcó El Barkani.
Hay que recordar que la cifra de inmigrantes en el CETI está algo por debajo de los 900, siendo la capacidad máxima del centro 480 personas. El Barkani insistió ayer en que, pese a la saturación que sufren las instalaciones, no hay problemas de convivencia, según le han informado los responsables del CETI.








