Delegación del Gobierno aseguró ayer que la frontera inteligente de Melilla, a punto de cumplir tres meses de operatividad en el paso fronterizo de Beni-Enzar entre España y Marruecos, está funcionando bien. "Sin incidencias reseñables", subrayaron.
A preguntas de los periodistas, han reconocido que en este tiempo ha podido darse “alguna incidencia no significativa” en el funcionamiento del día a día de la frontera, “como puede pasar en cualquier otro territorio”.
En Delegación han recordado que el nuevo sistema de control fronterizo europeo para el seguimiento automatizado de las entradas y salidas de nacionales de terceros países en el espacio Schengen, denominado Entry/Exit System (EES), no sólo se ha instalado en Melilla, sino que está en las fronteras de todos los estados miembros de la Unión Europea (UE) con países extracomunitarios o de fuera del espacio Schengen.
Por ello, han rechazado las críticas localizadas en Melilla, recalcando que todos los países miembros de la UE están conectados a ese sistema novedoso y todos se encuentran, además, en la primera fase de la puesta en marcha. Un proceso que deberá continuar y que, según calculó el Ministerio del Interior, requeriría unos 6 meses para su plena operatividad. Esto es, hasta el próximo mes de abril.
Hasta entonces, la frontera inteligente “se irá implementando a medida que vaya marcándolo el calendario” de manera simultánea con el resto de países, han informado en Delegación del Gobierno.
Retorno en la frontera
Se prevé que el paso de Beni-Enzar, única frontera terrestre operativa en Melilla, viva este martes 6 de enero un día complejo, debido a la operación retorno de muchos melillenses que han pasado las vacaciones de Navidad en Marruecos. Esto anticipa unos mayores tiempos de espera para cruzar a la ciudad autónoma.
No en vano, a lo largo de estas últimas semanas se han venido produciendo largas filas para cruzar hacia el país vecino.
La Delegación ha señalado que, desde la Jefatura Superior de Policía, “siempre se tiene en cuenta esta fecha” para reforzar su personal por la mayor afluencia de personas que tratan de pasar la frontera. Se trata, dijeron de algo "cíclico” en fines de semana y puentes festivos, aunque los cuerpos de seguridad “están siempre preparados para dar respuesta a estas situaciones”.








