La formación política Coalición por Melilla (CpM) ha propuesto una estrategia integral para reactivar la actividad comercial de la zona centro de nuestra ciudad.
El diputado del partido en la Asamblea, Emilio Guerra, ha destacado como "tras varios años de peatonalización", hace falta estudiar con datos cómo ello ha afectado al comercio de la zona centro. Todo, afirma, con el objetivo de tener "un centro vivo, accesible y con comercios variados", donde las mejoras de las calles vayan de la mano de los negocios y de las necesidades diarias de los vecinos.
"El objetivo debe ser preservar un centro urbano en el que puedan convivir la modernización de las calles, la actividad empresarial y las reclamaciones de unos residentes que requieren más atención para sus necesidades diarias".
En primer lugar, el partido aboga por un censo anual y público de locales en planta baja: establecimientos abiertos y cerrados, ocupación, diversidad de actividades y, cuando existan datos, evolución de ventas y empleo.
Además, demanda un plan de movilidad comercial: carga y descarga, accesibilidad para personas mayores y con movilidad reducida, itinerarios señalizados desde los aparcamientos e incentivos para el cliente que aparca en ellos.
Como medida de apoyo al comercio de proximidad, pide reorientar las ayudas existentes hacia la reactivación de locales vacíos y la diversidad comercial y condicionar su renovación a resultados medibles.
Por último, CpM exige una evaluación periódica que responda a tres preguntas: si la peatonalización mejora el espacio público, si aumenta la actividad comercial y si mantiene la diversidad y la accesibilidad económica de la zona. Todo ello sin olvidarse de una serie de medidas residenciales y mejoras para la calidad de vida de una población residente cada vez menor.
Peatonalización del centro
Guerra ha hecho referencia a un estudio publicado este año por la Universitat Autònoma de Barcelona, en el que se compara, con datos municipales, las calles peatonalizadas de Barcelona con otras muy similares que no lo fueron. El portavoz cepemista alude que las conclusiones del estudio son claras: "las calles peatonalizadas perdieron cerca de un 13 % más de comercios, registraron casi un 13 % menos de aperturas y redujeron su diversidad comercial".
"Desgraciadamente, el declive comercial del centro es una evidencia que nadie discute. Lo que no sabemos, porque nadie lo ha medido, es qué parte se debe a la peatonalización, qué parte a la frontera -y sus consecuencias comerciales- o a los nuevos hábitos de consumo y qué parte a la falta de una política comercial eficiente. Sin ese diagnóstico, cada decisión que se tome se hará a ciegas".
Asimismo, ha recordado como desde hace años, la Asociación de Comerciantes de Melilla (Acome) viene advirtiendo de los cierres y de que no había demanda para ocupar los locales.
"Caminar más y mantener el comercio no tienen por qué estar reñidos. Una zona peatonal bien pensada puede ser más segura y favorecer los negocios, pero eso no ocurre por sí solo. El debate no se limita al coche. El Centro cuenta con los aparcamientos públicos de Isla Talleres y la Plaza de las Culturas, cuya capacidad es suficiente. También hay que hablar de qué comercios necesita la zona y cómo apoyar su continuidad".
Y es que Guerra subraya que al comercio del Centro no le han faltado ayudas institucionales a lo largo del tiempo.
"El problema no es la falta de ayudas, sino que no acaban de ser lo suficientemente efectivas. Llevamos una década encadenando convocatorias para su reactivación y el Centro sigue perdiendo comercios. Sin evaluación, las ayudas se convierten en un parche que se renueva cada año".








